La decisión del ministro de Economía, Sergio Massa, de subir del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias a partir de noviembre fue considerada «insuficiente» por un conjunto de gremios, al tiempo que remarcaron: «Hoy, porcentualmente, los trabajadores y trabajadoras pagamos más impuesto a las ganancias que nuestros empleadores». Señalaron que «seguir con este esquema es desmesurado, confiscatorio e injusto» y reclamaron la reimplantación del principio de igualdad ante la ley.

Asimismo, indicaron  que van a seguir impulsando medidas para la eliminación del impuesto a las ganancias sobre los salarios por la vía judicial, en tanto presumen que se irán incorporando otras organizaciones a su lucha.

El Gobierno dispuso a partir del 1° de noviembre, una suba del mínimo no imponible que pasará de los $280.700 actuales a «estar por encima de los $330.000 para garantizar que los trabajadores no pierdan en el impuesto a las Ganancias lo que ganan en horas extras y en la paritaria».

Del encuentro participaron sindicatos ligados a sectores como energía eléctrica, gas natural, telecomunicaciones, transporte ferroviario, aeronáutico, actividad bancaria, televisiva, minera, automotriz, periodística, judicial, aceitera, subacuática, de autopistas e infraestructura, de subterráneos, petroquímica y gráfica, que decidieron iniciar una estrategia para responder «a la desmesura en que se transformó el mal llamado impuesto a las ganancias».

Massa modifica Ganancias y los trabajadores reclaman

Coincidieron en señalar que «es inaudito pero real: en términos porcentuales, el personal termina pagando más impuesto a las ganancias que los empleadores» y explicaron que «las empresas pueden descontar todos los gastos ocasionados en su actividad, pero los trabajadores y trabajadoras no, solo tenemos deducciones parciales y acotadas».

El secretario General de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (APSEE), Carlos Minucci, declaró a iProfesional que «con este sistema, el Estado le impone al trabajador y la trabajadora que se conviertan en expertos contables para que revisen los descuentos mensuales que sufre y son los correctos, con una metodología impositiva inentendible». Y agregó: «O, en todo caso, se ven obligados en contratar a un contador que controle los recibos de sueldo, sumándole un gasto más a sus ingresos».

Aunque la decisión de Massa surgió por la presión cegetista, no logró convencer al total de los sindicatos.

Para los sindicatos, la decisión de Massa de modificar Ganancias «tiene un efecto de corto plazo e impactos heterogéneos», que «no lograron el objetivo de modificar el mínimo no imponible» sino que apenas «se crearon nuevos topes» que «remiten nuevamente a la intocable «tablita» que corroe nuestros ingresos». Minucci sostuvo que «el hilo sigue cortándose por lo más delgado, que es la clase trabajadora, mientras los empresarios tienen todos los beneficios al alcance de la mano».

Para sindicatos, el anuncio de Ganancias no incentiva a realizar horas extra

Los referentes gremiales consideraron que «mientras sigamos en esta línea, esta sustracción confiscatoria a los salarios resulta un desincentivo profundo para tomar tareas de mayor responsabilidad o realizar horas extras, porque terminan siendo un castigo para quienes acumulamos antigüedad, trabajamos en zonas inhóspitas o desfavorables, hacemos turnos rotativos o guardias, nos capacitamos en forma continua, ocupamos cargos de supervisión o conducción, cobramos comisiones, logramos bonificaciones o gratificaciones por medio de la lucha y deteriora el marco de aplicación de normas de seguridad operativa y control técnico de actividades sensibles».

Afirmaron: «Así como cuestionamos al Gobierno de Mauricio Macri, donde más trabajadores y trabajadoras pagaron Ganancias, a contramano de su promesa electoral; ratificamos que «cobramos un sueldo por nuestras habilidades, saberes y responsabilidades concretas; por lo tanto, no obtenemos ganancias sino que las generamos» y manifestaron que «nuestro salario lo volcamos al mercado interno; no somos especuladores ni fugadores de divisas».

Y cerraron: «No se puede aplicar un impuesto por cobrar un sueldo y no se puede naturalizar que nuestro sustento sea considerado una ganancia».

En tanto, la CGT avaló la elevación del mínimo no imponible para deducir el Impuesto a las Ganancias anunciado por el Gobierno y dijo: «queremos expresar nuestro apoyo a la decisión del presidente Alberto Fernández y del ministro de Economía, Sergio Massa, quienes dispusieron que a partir del 1º de noviembre» ese haber «aumente a los fines de que los incrementos salariales conseguidos a través de paritarias no sean consumidos por este impuesto».

Además, sostuvo en un comunicado: «Saludamos la recomposición salarial en las distintas actividades a través del mecanismo de negociación paritaria y reconocemos el esfuerzo que realiza en esta oportunidad el Estado Nacional para acompañar ese proceso».

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