De acuerdo con el experto en medicina deportiva Matthew Kampert, Cleveland Clinic, “sudar más durante un entrenamiento no significa necesariamente quemar más calorías”. Aunque ambos procesos pueden ocurrir al mismo tiempo, cumplen funciones diferentes y el gasto energético depende principalmente del trabajo que realizan los músculos.El gasto calórico no se debe al sudor, explicó Kampert“Durante un entrenamiento intenso, a menudo se queman más calorías y se suda más, pero el aumento del gasto calórico se debe a que los músculos trabajan más, no a la producción de sudor”, explicó Kampert en la página web de Cleveland Clinic.El especialista señaló que cada movimiento requiere energía. El organismo la obtiene al utilizar carbohidratos y grasas provenientes de los alimentos y de las reservas corporales.Durante la actividad física, los músculos utilizan esa energía para mantener el movimiento y generan calor como parte del proceso. La transpiración aparece entonces como una respuesta para regular la temperatura corporal.Cuando el organismo se calienta, las glándulas sudoríparas liberan líquido sobre la piel. Al evaporarse, el sudor ayuda a eliminar parte de ese calor y evita que la temperatura interna continúe en aumento.Por este motivo, correr en un clima fresco puede implicar un gasto energético considerable aunque la persona transpire poco. En cambio, una temperatura elevada puede provocar una gran cantidad de sudor sin que eso represente un aumento equivalente de las calorías utilizadas.Cuánto peso se baja al sudar y cuál es la diferencia con perder grasaDe acuerdo con el experto, la balanza puede mostrar un número menor inmediatamente después de una sesión exigente, pero esa variación no representa necesariamente una pérdida de grasa.“El sudor está compuesto principalmente por agua y electrolitos, por lo que buena parte del peso perdido durante una actividad en la que se transpira mucho corresponde a líquidos. Después de la hidratación, una parte importante de ese peso vuelve”, indicó.Por otro lado, remarcó que la pérdida de grasa ocurre de manera diferente y requiere mantener durante el tiempo un déficit calórico, es decir, gastar más energía de la que se consume.Kampert señaló como referencia general que una libra (0,45 kilogramos) de grasa corporal equivale aproximadamente a un déficit de 3500 calorías, aunque se trata de una estimación y no de una cifra exacta aplicable a todas las personas.En ese sentido, el médico citó el ejemplo del sauna, que puede producir una caída rápida del peso corporal porque el calor favorece la pérdida de líquidos mediante la transpiración. Sin embargo, ese descenso es principalmente temporal y se recupera al rehidratarse.Kampert destacó que los saunas pueden ofrecer beneficios cardiovasculares y favorecer la recuperación, pero no deberían utilizarse como sustituto de la actividad física habitual.El calor tampoco convierte automáticamente una sesión en una actividad con un gasto calórico mayor. La cantidad de ejercicio es el factor principal.De qué depende cuánto suda una personaLa cantidad de sudor puede variar considerablemente entre personas que realizan exactamente el mismo entrenamiento. Cleveland Clinic señala varios factores que influyen en la transpiración:GenéticaTamaño corporalNivel de entrenamientoEdadRopaHumedadTemperatura del ambientePor eso, la ropa empapada al terminar una sesión no funciona como un medidor de calorías quemadas. Una persona puede transpirar mucho por las condiciones del entorno, mientras otra puede realizar un entrenamiento exigente con una cantidad de sudor considerablemente menor.Para evaluar el ejercicio, Kampert recomienda prestar más atención al trabajo realizado y a la constancia del entrenamiento que a la cantidad de sudor. Navegación de entradasJohannah Katz, dietista y madre de dos niños: “Priorizo cuatro grupos de alimentos en las viandas escolares”