La sequía que afecta a Puerto Rico puede observarse mediante información obtenida desde satélites y registros recopilados en tierra. Estos datos son analizados por el Monitor de Sequía de Estados Unidos (USDM, por sus siglas en inglés) de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés).Cómo el monitor de sequía mide las condiciones de Puerto RicoDe acuerdo con el comunicado de la agencia, el sistema combina distintas fuentes para establecer cada semana el nivel de escasez de agua. Entre ellas se encuentran estimaciones de humedad del suelo obtenidas mediante satélites, registros meteorológicos, mediciones del caudal de los ríos y datos sobre los niveles de los pozos.La información permite determinar si una zona presenta condiciones anormalmente secas o atraviesa categorías superiores de sequía.Durante el año en curso, la participación de la NASA en este seguimiento aumentó con la incorporación de los científicos David Mocko y Jonathan Case al grupo encargado de preparar las evaluaciones semanales.Según los expertos, la evolución registrada entre mayo y agosto mostró un cambio en las condiciones de Puerto Rico. En mayo, cuando normalmente comienza la temporada de lluvias, no había áreas clasificadas bajo sequía y menos del 20% del territorio figuraba como anormalmente seco.Sin embargo, para el 25 de agosto, el escenario cambió: alrededor del 75% del territorio presentaba sequía moderada o una categoría superior. Además, las áreas clasificadas como extrema, correspondiente al nivel D3, alcanzaban el 44% de la isla, principalmente en sectores del este y el suroeste.Falta de lluvias y temperaturas elevadas agravan la escasezLos registros utilizados por el USDM mostraron que entre mediados de mayo y mediados de julio la mayoría de Puerto Rico recibió menos del 60% de la precipitación habitual. En las zonas sur y suroeste, el volumen fue inferior al 20% de lo esperado, con déficits de entre tres a seis pulgadas (76 y 152 milímetros).La ausencia de lluvias coincidió con temperaturas superiores a los valores habituales. San Juan registró uno de sus meses de julio más cálidos, mientras que algunos cursos de agua alcanzaron niveles mínimos. Entre ellos se encontraba el río Fajardo, ubicado en el noreste de la isla.La reducción de las reservas hídricas comenzó a trasladarse a la vida cotidiana. Desde principios de agosto, varios municipios aplicaron medidas de racionamiento de agua potable. Los problemas existentes en la infraestructura de distribución también incidieron en la capacidad de responder a la disminución de los recursos disponibles.La sequía afecta cultivos, ganado y suministro de aguaDe acuerdo con el comunicado del gobierno de Puerto Rico, el sector agrícola se encuentra entre los principales afectados por la falta de humedad.La reducción del agua disponible y el deterioro de las condiciones del suelo perjudicaron el desarrollo de cultivos como café, cacao, plátanos y árboles frutales, con consecuencias sobre las cosechas.Los productores ganaderos también enfrentan dificultades debido a la reducción de los pastos. La disponibilidad de heno disminuyó mientras las áreas destinadas a la alimentación del ganado permanecieron secas.Ante la situación, la gobernadora Jenniffer González-Colón declaró el estado de emergencia en Puerto Rico el 31 de julio. La medida permitió movilizar recursos para atender las consecuencias de la sequía y su impacto sobre el suministro de agua y la producción agrícola.Estados Unidos declara desastre por sequía en 26 municipiosEl 26 de agosto, el Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA, por sus siglas en inglés) aprobó una declaración de desastre por sequía para 26 municipios de Puerto Rico, luego de una solicitud presentada por el gobierno de la isla. La medida comprende a:Cabo RojoCoamoGuánicaGuayanillaJuana DíazLajasPeñuelasPonceSabana GrandeSalinasSan GermánSanta IsabelYaucoAdjuntasAibonitoBarranquitasCayeyGuayamaHormiguerosJayuyaLaresMaricaoMayagüezOrocovisUtuadoVillalbaEn una actualización publicada el 2 de septiembre, la administración local agregó a los municipios de Caguas, Aguas Buenas, Aibonito, Arroyo, Cidra, Comerío, Corozal, Gurabo, Naranjito, Patillas, San Juan, San Lorenzo y Trujillo Alto en la lista.La declaración permite que los productores que cumplan con los requisitos establecidos soliciten asistencia de la Agencia de Servicios Agrícolas (FSA, por sus siglas en inglés). Entre las alternativas disponibles se encuentran préstamos de emergencia y programas destinados a compensar pérdidas relacionadas con cultivos, ganado, forraje, árboles y actividades de conservación. Navegación de entradasEl Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió monedas de un dólar con la cara de Trump