La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, anunció que el estado eliminará el impuesto estatalsobre la renta para los primeros USD 25.000 en ingresos por propinas, una medida que busca elevar el ingreso disponible de miles de trabajadores de restaurantes, bares, hoteles y otros servicios.El alcance fiscal del anuncio quedó resumido por la propia mandataria: USD 67 millones volverán “a los bolsillos de neoyorquinos” solo este año, según escribió en un mensaje publicado en X.En ese marco, Hochul presentó la iniciativa como un recorte tributario directo para quienes dependen de propinas en su salario.“Menos impuestos. Mayores ingresos. Eliminaremos los impuestos estatales sobre la renta para ingresos por propinas de hasta USD 25.000. Eso significa USD 67 millones de vuelta en los bolsillos de neoyorquinos como Lucas y el equipo de Vinateria solo este año”, afirmó.La iniciativa se enfocó en trabajadores cuyas remuneraciones dependen en parte de pagos voluntarios de los clientes y que, por la naturaleza de su actividad, suelen tener ingresos variables.El anuncio apuntó a un universo amplio que incluye personal de atención en restaurantes, bares y hoteles, además de otros servicios donde las propinas forman parte habitual del ingreso.En términos prácticos, el esquema planteado por la gobernadora implicó que la exención se aplicaría hasta el tope de USD 25.000 en ingresos por propinas, sin alterar el tratamiento fiscal del resto de los salarios o remuneraciones.El objetivo declarado fue elevar el ingreso disponible de los trabajadores alcanzados, en un contexto en el que el costo de vida y los gastos cotidianos pesan con fuerza sobre los presupuestos familiares.La medida estatal replica un cambio federal vigente entre 2025 y 2028La propuesta de Nueva York se alineó con una modificación reciente de la legislación federal aprobada por el Congreso de Estados Unidos a través de la Ley One Big Beautiful Bill, HR 1.Según ADP, esa norma introdujo una deducción del impuesto federal sobre la renta para ingresos por propinas de hasta USD 25.000 durante los años fiscales de 2025 a 2028.La publicación especializada precisó que la ley federal no eliminó por completo los impuestos sobre las propinas. Lo que estableció fue una deducción del impuesto sobre la renta para los trabajadores que cumplieran con los requisitos fijados por la norma, lo que mantuvo vigentes otras obligaciones de pago e información asociadas a estos ingresos.Ese beneficio alcanzó tanto a empleados como a trabajadores por cuenta propia que recibieran propinas en ocupaciones que el Servicio de Impuestos Internos considera tradicionalmente receptoras de ese tipo de ingresos, de acuerdo con la práctica de cada sector al 31 de diciembre de 2024.Para calificar, las propinas debieron ser voluntarias, determinadas por el cliente y pagadas en efectivo o por medios equivalentes, como tarjetas de crédito, débito o pagos digitales.Los cargos por servicio obligatorios o las propinas automáticas agregadas por el establecimiento quedaron fuera del beneficio y siguieron tratándose como salario sujeto a tributación.La diferenciación entre propinas voluntarias y cargos obligatorios resultó central para la aplicación del beneficio federal, ya que definió qué parte del dinero recibido podía incluirse en la deducción.En la práctica, la precisión del registro y la correcta clasificación de cada concepto se volvió un factor clave para evitar inconsistencias en la declaración de los ingresos.Los empleadores deberán seguir reteniendo impuestos y registrando las propinasADP señaló que el alivio fiscal para los trabajadores no modificó las obligaciones tributarias de las empresas. Los empleadores debieron continuar reteniendo y pagando los impuestos correspondientes al Seguro Social y Medicare, además de seguir informando las propinas en los formularios W-2.La diferencia, de acuerdo con el medio, fue que los empleados usarían esa información para reclamar la deducción en sus declaraciones federales.La legislación también exigió mayor precisión en el registro, porque solo serían elegibles las propinas percibidas en ocupaciones reconocidas oficialmente por el IRS como receptoras habituales de esos ingresos.Esa exigencia aumentó el valor de contar con sistemas confiables para documentar y reportar propinas. Expertos citados por ADP indicaron que los sistemas electrónicos de pago facilitan el cumplimiento de la nueva normativa porque generan registros precisos y auditables.Esos especialistas añadieron que los empleadores de sectores como restaurantes, hotelería, juegos de azar y otras industrias con personal que recibe propinas deberían revisar sus procesos de captura, distribución y declaración de estos ingresos.El objetivo, según los especialistas, es que los datos reportados sean consistentes y permitan a los trabajadores acceder correctamente a la deducción fiscal, sin errores de clasificación o faltantes de información.Las autoridades estatales no detallaron en este anuncio los pasos operativos para la implementación, pero la propuesta se enmarcó en un esquema que buscó reducir la carga fiscal directa sobre un componente específico del ingreso laboral.Mientras tanto, el cambio federal dejó establecidos criterios y definiciones que fijaron el marco de referencia sobre qué se considera propina elegible y qué conceptos quedan excluidos.En el plano estatal, la medida anunciada por Hochul se presentó como un recorte tributario focalizado y de impacto inmediato para los trabajadores que reciben propinas, con el objetivo de mejorar su ingreso disponible durante el año en curso. 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