Como parte de los cambios introducidos por los organizadores para este 58 Coloquio de IDEA que se desarrolla en Mar del Plata, la jornada inaugural de este martes 12 de octubre contó con un debate sobre «la mirada de los que eligen la Argentina», del que participaron miembros de dos de las familias más ricas del país.

Entre ambos participantes representan una fortuna cercana a los u$s5.000 millones, lo que ubica a sus apellidos en la lista de millonarios del mundo, según el tradicional ranking de la revista norteamericana Forbes que también incluye a otros argentinos entre los hombres más ricos del mundo, como Marcos Galperin; Paolo Rocca; Alberto Roemmers; Eduardo Costantini y Eduardo Eurnekian.

Uno es Marcos Bulgheroni, CEO Pan American Energy Group y licenciado en Economía por la Universidad de Yale y graduado en la Escuela de Negocios de Columbia University.

Luego de la muerte de su padre, Carlos Bulgheroni, en 2016, asumió el liderazgo de PAE junto a su tío Alejandro Bulgheroni, dueño de una fortuna que ronda los u$s1.900 millones y lo ubica en el 1.579 del ranking de Forbes.

El otro es Luis Pérez Companc, presidente de Molinos, Molinos Agro, Pecom y Goyaike, y uno de los hijos de Gregorio Pérez Companc. «Goyo», como le dicen sus amigos, se ubica este año en el puesto 1.096 de la revista norteamericana con una fortuna de u$s2.800 millones, construida a partir del conglomerado energético que vendió en el 2002 a Petrobras.

Los dos compartieron cartel con Carolina Castro, directora de Industrias Guidi, una empresa fabricante y proveedora de autopartes que, en comparación con sus colegas, queda lejos de esos ratios pero, sin embargo, tiene un interesante caso para contar sobre los motivos que tiene esta familia para seguir invirtiendo en la Argentina a pesar de las trabas y regulaciones que también afectan a este sector industrial.

Bajo la conducción de Roberto Murchison, presidente de IDEA y Presidente de Grupo Murchison, los tres dieron sus razones sobre la elección de seguir eligiendo la Argentina a pesar de todo.

Carolina Castro, directora de Industrias Guidi, arrancó contando porqué su familia apostó al país

En ese sentido, Castro fue la primera en iniciar el panel explicando que su familia apostó a la Argentina todos los años, reinvirtendo de manera permanente a pesar del contexto de volatilidad de la Argentina.

«Para poder sostener nuestra posición tenemos que seguir invirtiendo, para mantener la vanguardia que logramos y la decisión es clave, invertir o morir a pesar de la coyuntura, no sólo para nuestra empresa sino para todo el país», agregó la empresaria.

A su turno, Perez Companc sostuvo que en el caso de su grupo empresario la historia de su familia «pesa mucho a la hora de apostar a nuestro país, siempre con la mirada de largo plazo que nos ha dado un norte muy claro a pesar de las crisis porque tenemos una visión de largo plazo, con optimismo por naturaleza».

Recordó a su padre quien dijo que «siempre hay que ayudar a nuestra patria, frase que nos quedó de generación en generación y eso nos hace olvidar de la variable Argentina o si tenemos que seguir en el país porque es un hecho».

Desde esa postura es a partir de la cual el holding que representa toma las decisiones de inversión, según agregó Luis Perez Companc, quien señaló además que «está en nosotros el poder sacar al país adelante».

En el caso de Marcos Bulgheroni aseguró que su grupo es el principal inversor en la Argentina y señaló que «tenemos una vocación de inversión si tenemos en cuenta que en los últimos cinco años invertimos u$s1.200 millones por año».

Marcos Bulgheroni, CEO Pan American Energy Group

La mirada en Vaca Muerta

Para el empresario de PAE, «objetivamente en el país hay oportunidades de crecer en nuestra industria por la naturaleza de este sector en donde estamos forzados a ver al largo plazo y abstraernos de la coyuntura que es volátil y muchas veces dramática».

En el caso de Vaca Muerta, Bulgheroni destacó su importancia a nivel mundial y las bondades geológicas de la formación.

De igual modo, destacó que la industria de los hidrocarburos «demostró que puede afrontar los desafíos bajando costos y adecuándose a la situación».

Sin embargo, advirtió que los más de u$s9.500 millones que el sector debe invertir en el largo plazo «hace falta siempre mirar con perspectiva, no decir que todo es un desastre sino tener un balance para tomar decisiones».

En el mismo sentido, Bulgheroni hizo referencia también a Vaca Muerta y a su desarrollo en el marco de la matriz energética local. «Mencionarla es uno de los elementos que nos pone en el mapa del mundo, es una oportunidad enorme».

«Si tomáramos el consumo del país y lo proyectamos en los próximos 20 años el consumo de Vaca Muerta sería seis veces esa cifra, lo cual demuestra que es una oportunidad, pero que tiene que basarse en una política energética de Estado», agregó el ejecutivo de PAE.

De todos modos, admitió la existencia de una política en ese sentido por entender que puede cambiar la matriz industrial, productiva y energética y que puede crear miles de empleos en blanco.

Bulgheroni hizo referencia también a Vaca Muerta y a su desarrollo en el marco de la matriz energética local

«Si analizamos los dólares que genera la industria, el año pasado llegó a u$s1.600 millones«, agregó Bulgheroni, quien también enfatizó sobre «el esfuerzo inversor que hemos hecho en los últimos años y que nos sirvió para que Vaca Muerta sea eficiente y competitiva».

«El tamaño de la oportunidad es fenomenal y puede cambiar dramáticamente nuestra economía», agregó Bulgheroni.

En el mismo sentido, Perez Companc enfatizó sobre el potencial del sector energético y advirtió que la infraestructura es un cuello de botella para ese sector «lo que nos da mucho optimismo porque las obras que se encaran son creación genuina de trabajo y se ingresa en un círculo virtuoso a partir del potencial del sector energético con visión de mediano y largo plazo».

Del mismo modo, hizo mención a los negocios que su grupo encara en la industria alimenticia con el caso de Molinos como ejemplo.

«Siempre buscamos como evolucionar, ser más eficientes, agregar valor a nuestros productos y ser más saludables, para lo cual hay que invertir y capacitar al personal en un proceso con una hoja de ruta clara hacia adelante», enfatizó.

En el caso de Molinos Agro, sostuvo que a pesar de comercializar un commoditie, se le debe poner una marca, «trabajando en tecnología, focalizando en temas sobre la soja, el aceite, la harina buscando que las startups nos ayuden a crear tecnologías nuevas que también genera el mismo círculo virtuoso».

Perez Companc señaló además que la competitividad se obtiene con diálogo entre todos los sectores involucrados «para apuntar hacia el mismo lado, para de ese modo, hacer que la Argentina despegue y vaya en el camino correcto abasteciendo de alimentos al país primero y después al mundo».

Sinergias y desarrollo

Por su parte, Castro enumeró los principales desafíos que tiene su empresa, enfocada en el sector pyme, para poder mantener sus operaciones.

«El país está lleno de antinomias y nuestra empresa es un ejemplo virtuoso de que se pueden encontrar sinergias como lo logramos con Toyota, de la cual somos el principal proveedor», señaló la empresaria de Guidi haciendo mención en las sinergias logradas entre una empresa de capital nacional y una multinacional a partir de la transferencia de know how y de tecnología.

«Las pymes tienen potencial enorme de desarrollo y generación de empleo, en un entramado necesario para hacer sinergias con empresas grandes, pero necesitamos una política pública que nos empuje y nos ayude en la volatilidad del corto plazo», aseguró.

Luis Pérez Companc, presidente de Molinos, Molinos Agro, Pecom y Goyaike

Para Castro, el agregado de valor es fundamental para que la Argentina pueda explotar su potencial productivo, sus industrias, su economía del conocimiento y los servicios asociados.

«Lo que importa es que todo empresario y el Estado piensen en cómo agregar valor, en el marco del desarrollo del sector productivo», enfatizó.

Transición energética

Siguiendo con el panel, Murchinson hizo mención a la necesidad de modificar la matriz energética del país a lo cual Bulgheroni sostuvo que se trata de «una gran oportunidad».

«Fue importante entender el contexto y el problema que es que tenemos que bajar las emisiones porque el planeta no permite más, al mismo tiempo de proveer de energía barata y sustentable para las economías emergentes», agregó.

Para Bulgheroni, no hay por ahora una energía que pueda resolver todos estos problemas y considera que «habrá diferentes maneras de producir energía que van a convivir y serán heterogéneas, así como vamos a seguir produciendo petróleo y gas durante muchos años».

En ese sentido reclamó que el país adopte una política «para caminar esta transición energética a partir del desarrollo del gas natural de Vaca Muerta porque es confiable, sustentable y tiene baja emisión de carbono».

A esto reclamó enfocarse en las energías renovables y que el país empiece a utilizarlas para producir combustibles y almacenarlos de manera adecuada, lo mismo con el litio en forma de salmuera.

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