PRENSA PURA / AHORA. Desde el 2010, con Vos. ("OMNIMEDIA" MULTIMEDIO )

La gran noche de las princesas. Kate Middleton e Ingrid de Noruega brillaron con fabulosas tiaras de gran valor emocional

La gran noche de las princesas. Kate Middleton e Ingrid de Noruega brillaron con fabulosas tiaras de gran valor emocional
La gran noche de las princesas. Kate Middleton e Ingrid de Noruega brillaron con fabulosas tiaras de gran valor emocional

El primer día de la visita de Estado del sultán de Omán, Haitham bin Tarik Al Said, al Reino Unido, tuvo su broche de oro con la gran comida de gala en el St George’s Hall del Castillo de Windsor, en la que los reyes Carlos III (77) y Camilla (79) y los príncipes de Gales, William (44) y Kate (44), fueron anfitriones de una velada que quedará en la historia. Aunque hubo ausencias que llamaron la atención: del lado de la familia real británica, la de los duques de Edimburgo, Eduardo y Sophie, y del otro lado, la de la mujer del sultán, Sayyuda Ahad bin Abdullah, Honorable Dama de Omán, que de a poco va participando de la agenda internacional de su marido, pero, por ahora, de manera discreta. Entre lo más impactante de la noche estuvieron las mujeres Windsor. Kate, quien volvió a acaparar miradas y flashes con un vestido de Elie Saab y algunas de las alhajas más emblemáticas del joyero familiar, entre ellas la tiara favorita de su suegra, Diana de Gales, la Cambridge Lover’s Knot; la Reina, con la Girls of Great Britain and Ireland Tiara, una de las piezas más queridas de la reina Isabel II, y la princesa Real Ana, quien lució la tiara Meandro, la misma que llevó su hija Zara en su boda con Mark Tindall y que, en origen, perteneció a la princesa Alicia de Battenberg, madre de Felipe de Edimburgo. Porque detrás de cada joya hay una historia que conecta el presente de la familia real con algunas de las mujeres que dejaron huella en el pasado.

La reina Camilla optó por un vestido azul de Fiona Clare, la tiara Girls of Great Britain and Ireland, un collar de amatistas y la banda roja de la Orden de Omán de Primera Clase, distinción otorgada por el propio sultánLa princesa real Ana también eligió una pieza histórica del joyero de Isabel II: la tiara Meandro, una diadema de diamantes de estilo neoclásico que perteneció a Alicia de Battenberg, su abuela paternaEl Rey, que pronunció parte de su discurso en árabe, manifestó su orgullo por su hijo, el príncipe WilliamLa tiara Cambridge Lover’s Knot que lució Kate tiene diecinueve arcos de diamantes, con nudos en forma de lazo de los que cuelgan diecinueve perlas. Era la favorita de su suegra Lady DiDiana de Gales llevó la tiara Cambridge Lover’s Knot en su boda con el entonces príncipe Carlos

INGRID DE NORUEGA DA UN NUEVO PASO AL FRENTE

La princesa Ingrid Alexandra (22) se convirtió en la protagonista indiscutible del banquete de gala celebrado en el Palacio Real de Oslo con los representantes del Gobierno y del Parlamento, una velada de enorme relevancia institucional que marcó el debut del rey Haakon VIII como anfitrión de una de las tradiciones más importantes de la Corona noruega tras la muerte de su padre, el rey Harald V. En una noche especialmente emotiva, marcada por la ausencia de la reina Mette-Marit, que continúa recuperándose del trasplante de pulmón al que fue sometida en junio pasado, Ingrid asumió un papel más destacado que nunca junto a su padre y a su abuela, la reina Sonia. Para esta ocasión tan especial, la princesa sorprendió estrenando una de las piezas más simbólicas del joyero real: la Tiara de Amatistas. La elección no fue casual. Detrás de esta espectacular joya se esconde una historia profundamente familiar que une a tres generaciones. La tiara fue un regalo que el rey Harald V hizo a la reina Sonia en 1997. Años después, en 2004, la soberana decidió entregársela a su nuera Mette-Marit con motivo del nacimiento de Ingrid Alexandra. La velada estuvo inevitablemente marcada por el recuerdo del rey Harald V. En su discurso, Haakon VIII rindió homenaje a su padre, reconociendo lo mucho que extraña su presencia en una cita que era una de sus favoritas. También tuvo palabras para Mette-Marit: destacó el papel fundamental que sigue desempeñando en su vida y transmitió tranquilidad sobre su recuperación.

Ingrid –con un vestido de escote asimétrico de la diseñadora Marmar Halim– ingresa junto a su padre, el rey Haakon, y su abuela, la reina Sonia, quien lució la majestuosa Tiara de Perlas de la reina Maud  Una imagen del banquete de gala celebrado en el Palacio Real de Oslo con los representantes del Gobierno y del ParlamentoLa Tiara de Amatistas fue símbolo del vínculo entre una madre ausente por razones de salud (la reina Mette-Marit) y una hija (la princesa Ingrid) que comienza a asumir cada vez más responsabilidades como futura reina de Noruega

La tapa de revista ¡Hola! de esta semana