La garrapata de estrella solitaria convirtió a Martha’s Vineyard en uno de los principales focos de alergia alfa-gal en Estados Unidos.El trastorno puede impedir el consumo de carne roja, lácteos y otros productos derivados de mamíferos, y su avance en la isla coincide con la expansión del arácnido y el aumento de los ciervos de cola blanca, sus principales huéspedes.En ese contexto, el Hospital de Martha’s Vineyard registró 692 pruebas positivas de alfa-gal hasta agosto de 2026.La cifra se acerca a los 742 resultados positivos de todo 2025 y contrasta con los apenas dos casos detectados en 2020, según informó el Los Angeles Times.Ante el incremento, el centro abrió en junio una clínica ambulatoria para personas con picaduras de garrapatas, que ya atendió a casi 400 pacientes.En agosto, además, puso en marcha un estudio sobre las picaduras y el síndrome de alfa-gal, para el que se habían recaudado cerca de USD 2 millones en la etapa inicial.La alergia, identificada en 2007, aún no tiene cura. Sus síntomas pueden aparecer varias horas después de comer y, a su vez, semanas o meses después de la picadura que desencadenó la sensibilización. Esa demora suele dificultar que pacientes y médicos vinculen una reacción con su causa.La picadura introduce una molécula capaz de desencadenar la alergiaLa garrapata de estrella solitaria transmite de inmediato, a través de la picadura, una molécula de carbohidrato llamada galactosa-alfa-1,3-galactosa, conocida como alfa-gal.Este azúcar está presente en la mayoría de los mamíferos, pero no en los seres humanos. En algunas personas, la exposición puede inducir la producción de anticuerpos y provocar reacciones al ingerir carne, lácteos, gelatina, medicamentos u otros productos de origen mamífero.Los cuadros pueden incluir urticaria, picazón intensa, dolor de cabeza, náuseas, fiebre, diarrea, vómitos y cólicos abdominales.En los casos más graves, la respuesta alérgica deriva en anafilaxia, con cierre de la garganta, dificultades para respirar y descenso de la presión arterial.Jean-Marc Dupon, exchef francés de 61 años, abandonó las cocinas profesionales tras recibir el diagnóstico.Fue hospitalizado dos veces por anafilaxia y perdió el conocimiento cuando un restaurante cocinó por error su comida con manteca en lugar de aceite. “No es solo una incomodidad para mí. Es una cuestión de vida o muerte”, declaró al Los Angeles Times.La primera muerte confirmada vinculada al alfa-gal se conoció en 2025, tras una investigación médica posterior.Brian Waitzel, piloto de JetBlue que no tenía problemas de salud conocidos, murió el 3 de septiembre de 2024, pocas horas después de comer una hamburguesa durante una reunión familiar en Nueva Jersey.Especialistas consultados por el diario consideraron que pudieron haberse producido otros fallecimientos sin diagnóstico.Los positivos superarían los 4 millones en cinco estados del paísLa cantidad de personas afectadas en Estados Unidos no está determinada. Un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, difundido en julio, concluyó que la incidencia real sería muy superior a la estimación de 2022, que calculaba 450.000 estadounidenses sensibilizados.En Arkansas, Kentucky, Misuri, Tennessee y Virginia, uno de cada cuatro adultos analizados tuvo un resultado positivo.Esa proporción equivale a más de 4 millones de personas, aunque no todos desarrollan síntomas: se estima que alrededor del 15 % de quienes presentan anticuerpos manifiesta la enfermedad.El diagnóstico también suele retrasarse. Una investigación realizada en Carolina del Norte en 2017 determinó que más del 90 % de los casos habían sido confundidos inicialmente con intoxicaciones alimentarias u otros trastornos.Jeffrey Wilson, alergista e inmunólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia, atendió a cerca de 1.000 pacientes con alfa-gal. “Es lo bastante enigmático como para parecer casi materia de ciencia ficción o fantasía”, afirmó al Los Angeles Times.La condición puede además complicar la atención médica. Nancy Slonim Aronie, escritora y artista que vive en la isla, informó sobre su alergia antes de una cirugía cardíaca abierta en Boston.El equipo evaluó válvulas bovinas y porcinas, potencialmente incompatibles con su condición. Aunque finalmente no necesitó un reemplazo, recibió heparina —un anticoagulante obtenido de tejido intestinal de cerdo— y desarrolló urticaria.La expansión de la especie acompaña el crecimiento de los ciervosLa garrapata recibe su nombre por el punto blanco que las hembras exhiben en el lomo. Durante décadas, su distribución se concentró en el sudeste de Estados Unidos, pero en los últimos años se extendió desde Maine hasta Oklahoma.El aumento de las temperaturas y la multiplicación de los ciervos de cola blanca favorecieron su expansión.Las bajas temperaturas no erradican a esta especie. Puede entrar en latencia y producir una sustancia similar al anticongelante que le permite atravesar inviernos fríos.También resiste bajo el agua durante horas y no tiene depredadores naturales conocidos. Thomas Mather, profesor de entomología de salud pública y director de un centro de investigación sobre garrapatas de la Universidad de Rhode Island, la definió como “la garrapata más agresiva de América del Norte”.Los órganos sensoriales de sus ocho patas y sus palpos, apéndices semejantes a antenas, detectan el calor corporal y el dióxido de carbono. Después, el arácnido se adhiere a la piel y la perfora con piezas bucales largas y dentadas.A diferencia de la enfermedad de Lyme, cuya transmisión suele requerir que una garrapata infectada permanezca adherida entre 36 y 48 horas, la molécula asociada con el alfa-gal ingresa en el organismo desde la picadura.En California se reportaron al menos 76 especímenes de garrapata de estrella solitaria en distintos condados, aunque la especie no se considera oficialmente establecida con poblaciones reproductivas estables en el estado.Allí también habita la garrapata occidental de patas negras, conocida en buena parte del país como garrapata del ciervo, que puede transmitir Lyme, babesiosis y otros patógenos. Esas infecciones cuentan con tratamientos mediante antibióticos u otros medicamentos.Martha’s Vineyard modifica menús y busca contener la población de ciervosLas autoridades sanitarias de Martha’s Vineyard consideran que el síndrome constituye una crisis local. Claire Seguin, presidenta del hospital de la isla, señaló que se convirtió en la enfermedad emergente más urgente del territorio.“Parece que todos los que conozco tienen, o conocen a alguien que tiene, síndrome alfa-gal, incluso aquí en el hospital”, sostuvo ante Los Angeles Times.El impacto ya alcanza a la vida cotidiana. Las escuelas incorporaron más opciones sin carne ni lácteos, mientras que restaurantes de los seis municipios revisaron recetas, utensilios y métodos de cocción para evitar la contaminación cruzada.Charlie Granquist, chef de Slough Farm, separa sartenes, cuchillos y tablas de cortar desde que su esposa sufrió anafilaxia dos horas después de comer una hamburguesa.La respuesta de la isla apunta a bajar la población de ciervos. Un relevamiento aéreo con drones realizado en marzo contabilizó 4.681 ejemplares de cola blanca, aunque la cifra actual podría acercarse a 6.000.El número supera ampliamente los 1.500 animales que se consideran adecuados para el manejo de fauna y el control de garrapatas.Massachusetts amplió por 10 días la temporada temprana de caza en la isla, que comenzó el 21 de septiembre de 2026 y se extendió hasta el 1 de octubre. La extensión de seis semanas corresponde a la temporada invernal, prevista entre el 1 de enero y el 14 de febrero.En Martha’s Vineyard hay 458 cazadores con licencia residentes y más de 600 cazadores no residentes autorizados para la zona.En conjunto, abaten entre 700 y más de 1.000 ciervos por año, con un promedio cercano a 830 animales anuales durante la última década.Entre las opciones en estudio figuran la esterilización masiva, la contratación de tiradores especializados y tratamientos antiparasitarios para los animales.Lea Hamner, epidemióloga de un programa local sobre garrapatas, resumió el desafío: “El santo grial es una vacuna contra las garrapatas. Hay gente trabajando en ello. Pero falta mucho”. Navegación de entradasFlorida se prepara para varios días de lluvias intensas: algunas zonas podrían recibir hasta 20 centímetros de agua y enfrentar inundaciones