A los nueve años, Jacob Tremblay recorría la temporada de premios de Hollywood con la naturalidad de quien todavía no terminaba de comprender la dimensión de lo que sucedía a su alrededor. Había protagonizado La habitación junto a Brie Larson y posaba con Leonardo DiCaprio y Steven Spielberg. Mientras buena parte de la industria hablaba de él como una de las grandes revelaciones del cine, sus prioridades eran bastante distintas: conocer a los personajes de Star Wars y aprovechar las piletas de los hoteles por los que pasaba. “La mayor parte del tiempo solo veía un mar de piernas”, recordó años después, en diálogo con The New York Times.Una década más tarde, aquel chico está a punto de cumplir 20 años y ya se topó con un nuevo desafío. Este 25 de septiembre estrenó Unabomber (Netflix), película dirigida por Janus Metz en la que Tremblay interpreta al joven Ted Kaczynski, el prodigio matemático que ingresó a Harvard a los 16 años y que décadas más tarde se convertiría en el terrorista que da nombre al film. Russell Crowe, Shailene Woodley y Annabelle Wallis completan el elenco principal.La película, inspirada en hechos reales, alterna dos momentos de la vida de Kaczynski: sus años como estudiante en Harvard, cuando participó de controvertidos experimentos psicológicos dirigidos por el profesor Henry Murray, interpretado por Crowe, y la posterior investigación del FBI para dar con el Unabomber.El caso real se extendió durante casi dos décadas. Entre 1978 y 1995, Kaczynski colocó 16 bombas que mataron a tres personas e hirieron a casi dos docenas. Sus primeros objetivos vinculados con universidades y aerolíneas dieron origen al nombre con el que el FBI bautizó la investigación, UNABOM —por “University and Airline Bombing”—, y del que luego derivó el apodo Unabomber. Finalmente, fue detenido en 1996 y murió en prisión en 2023.Para Tremblay, el personaje representa algo más que un nuevo trabajo: forma parte de la transición que lleva años construyendo entre el actor infantil que Hollywood conoció y el intérprete adulto que quiere ser.El actor conocía el caso apenas superficialmente cuando recibió el papel. Para prepararse investigó especialmente las motivaciones de Kaczynski y leyó todo lo que pudo de su manifiesto, aunque intentó no perder de vista una diferencia fundamental: “Estoy interpretando al Unabomber antes de que ocurrieran los ataques. Por eso, aunque era importante entender todo ese contexto para mi actuación, como lo interpreto a sus 16 años, quería mantenerlo un poco separado, pero tener todo el resto en el fondo de mi cabeza”, explicó en diálogo con el programa Today.Para encontrar un punto de contacto con alguien de quien se siente profundamente distante, recurrió a su propia infancia. Kaczynski había ingresado a Harvard a los 16 años; Tremblay también sabía qué significaba ser un chico en espacios dominados por adultos. “Puedo identificarme con la idea de ser la persona más joven de la habitación y con cómo eso puede resultar un poco incómodo a veces”, explicó. La comparación, aclaró, termina ahí: mientras él recuerda haber estado “rodeado de gente increíble” durante toda su carrera, la película muestra una experiencia radicalmente distinta. “No creo que pueda ser más diferente de este personaje. Pero eso era algo a lo que podía aferrarme”.El rodaje le permitió, además, trabajar con Russell Crowe, a quien admiraba desde antes. Tremblay contó que aprendió mucho simplemente observándolo actuar. “No puedo creer que haya tenido la oportunidad de trabajar con este tipo”, contó.Su historiaNacido el 5 de octubre de 2006 en Vancouver, Canadá, Tremblay llegó a la actuación casi por contagio familiar. Tenía apenas 5 años cuando comenzó a acompañar el recorrido de su hermana mayor, Emma, que ya hacía castings y más tarde tendría papeles en películas como Elysium y The Giver. Él también quiso probarse frente a cámara, y luego su hermana menor, Erica, seguiría el mismo camino.Después de algunos comerciales, consiguió su primer papel cinematográfico en Los Pitufos 2, estrenada en 2013. El salto llegaría poco después. A los 7 años envió una prueba grabada para La habitación, adaptación de la novela de Emma Donoghue que preparaba el director irlandés Lenny Abrahamson.Cientos de chicos habían sido considerados para interpretar a Jack, el hijo de una mujer secuestrada que pasó años encerrada con él en un pequeño cobertizo. Cuando Abrahamson conoció a Tremblay, sintió que la búsqueda había terminado.“No había película sin Jake”, aseguró.Aquella experiencia también le dejó una herramienta que todavía utiliza. Cuando le preguntaron cómo conseguía desprenderse de un personaje tan oscuro, Tremblay dijo: “Creo que desde La habitación, porque era algo muy serio y yo lo hice siendo tan chico, aprendí bastante bien a apagar ese interruptor”, contó recientemente en CBS. “Volvés a tu casa, te das una ducha, de alguna manera te lo sacás de encima y al día siguiente estás listo para volver”.La película transformó su carrera. Brie Larson ganó el Oscar como mejor actriz, mientras Tremblay obtuvo el Critics Choice Award como mejor intérprete joven y fue nominado por el Sindicato de Actores. Con apenas 9 años, pasó de los sets de filmación a recorrer alfombras rojas y ceremonias junto a algunas de las mayores estrellas del cine.Pero mientras su carrera avanzaba a una velocidad poco habitual para un chico de su edad, en su casa intentaban que el resto cambiara lo menos posible. Su padre, Jason Tremblay, trabaja en la policía de Vancouver y su madre, Christina, se dedicó al cuidado de la familia.Tremblay atribuye a ellos buena parte de la relación que consiguió mantener con la actuación. En una reciente entrevista con The New York Times, contó que el trabajo nunca fue presentado en su casa como una obligación y destacó también el cuidado de sus representantes a la hora de decidir a qué ambientes podía estar expuesto. “Realmente fueron mis padres”, señaló. “Estuve realmente protegido”.Nunca dejó de ir al colegio y vivir su infancia. “Mi vida ha sido muy linda. Siento que logré encontrar un muy buen equilibrio entre el trabajo y una buena infancia. Pude ir a una escuela pública prácticamente toda mi vida. Actuaba y al mismo tiempo iba al colegio, y estoy muy agradecido con el sistema educativo canadiense”, contó en CBS.De Jack a AuggieEn 2017 apareció el personaje que terminaría de fijarlo en la memoria del público: Auggie Pullman en Extraordinario, junto a Julia Roberts y Owen Wilson.Para interpretar al chico con una deformidad facial congénita que comienza a asistir a la escuela después de años de educación en su casa, Tremblay pasaba alrededor de dos horas en maquillaje entre prótesis faciales y de cuello, peluca, lentes de contacto y dentadura. Pero la preparación no quedó limitada a la caracterización: se puso en contacto con chicos que vivían con diferencias faciales y llevó al rodaje una carpeta con las cartas que ellos le habían enviado. Antes de algunas de las escenas más difíciles volvía a leerlas.A medida que él crecía, también empezó a buscar personajes distintos. En 2019 llegó Chicos buenos, una comedia producida por Seth Rogen en la que interpretó a uno de tres preadolescentes que intentaban descifrar un mundo adulto que apenas entendían.En paralelo encontró en la animación una posibilidad distinta. Fue la voz protagonista de Luca, de Pixar; interpretó a Flounder en La Sirenita y prestó su voz al protagonista de Orión y la oscuridad. El recorrido le permitió pasar de un género a otro mientras, fuera de la pantalla, dejaba de ser el niño con el que Hollywood lo había identificado.Después llegaron personajes cada vez más alejados de aquella primera etapa. En The Life of Chuck, adaptación de Stephen King dirigida por Mike Flanagan, interpretó una versión joven del personaje central. Y en Sovereign, estrenada en 2025, compartió pantalla con Nick Offerman como Joe Kane.Una vida más allá de HollywoodEn 2024, Tremblay terminó la secundaria en Walnut Grove Secondary School, en Langley, British Columbia. Por ahora decidió no ir a la universidad, aunque la mayoría de sus amigos sí lo hacen. “A veces es difícil cuando se van a estudiar. Ahora, con el receso, todos volvieron a la ciudad. La banda está otra vez junta”, celebró en diálogo con Today. View this post on InstagramA los 19 años, esa normalidad convive con una carrera que comenzó cuando todavía estaba en la escuela primaria. Conserva en su habitación el Children’s & Family Emmy que ganó por su trabajo de voz en Orión y la oscuridad. “A veces es lindo despertarme y verlo ahí. Es un buen recordatorio del trabajo que pude hacer”, contó.Por ahora, su intención es seguir experimentando. “Me gusta cambiar, probar géneros diferentes, hacer comedia y drama. Eso me resulta mucho más emocionante que quedarme en un tipo específico de película”, reflexionó sobre el futuro de su carrera. Navegación de entradasSpreen: el streamer que rompió el récord Guinness con su marca de alfajores y sueña con viajar al espacio