
La WNBA tiene una nueva campeona, y llegó antes de lo esperado. Las Golden State Valkyries, una franquicia en su segunda temporada en la liga, derrotaron a las Atlanta Dream 68-63 el 31 de octubre de 2026 y se quedaron con se quedaron con el campeonato.
El triunfo no fue sencillo, tal como describió CBS News: llegó en el séptimo partido de una serie que Atlanta dominó en los primeros juegos y que las Valkyries lograron remontar partido a partido.
El ascenso más rápido de la liga
El ascenso de Golden State fue tan veloz como improbable. En su primer año de existencia, el equipo terminó con marca de 23-21 y cayó en la primera ronda de los playoffs.
La incorporación de Gabby Williams en la temporada baja fue el punto de inflexión que cambió la dinámica por completo.
Con la estrella francesa en el equipo, las Valkyries cerraron la temporada regular con un récord de 32 victorias y 12 derrotas. En los playoffs, eliminaron a las Dallas Wings —lideradas por Paige Bueckers— y a las Las Vegas Aces —encabezadas por A’ja Wilson— para llegar a las finales.
La serie, partido a partido
La actuación de Williams en el Juego 7 no fue un caso aislado, sino la continuación de una serie en la que cargó al equipo en los momentos decisivos. Había anotado 26 puntos en el Juego 1, una victoria de las Valkyries por 68-64.
Atlanta tomó ventaja en la serie con dos actuaciones memorables de Angel Reese: 30 puntos y 16 rebotes en el Juego 2, y 21 puntos y 12 rebotes en el Juego 3. Sin embargo, la estrella del Dream no pudo sostener ese nivel. En los Juegos 4 y 5 combinados, Reese anotó apenas 15 puntos con un 4-de-20 en tiros, y en el partido final cerró con 8 puntos en 3-de-7 desde el campo.
“Todo lo que escuchamos el año pasado era que no teníamos estrellas, que no teníamos talento”, dijo Williams tras la victoria, según recogió CBS News. “Sí que tenemos buenas personas. Tenemos ganadores”, completó.
Una liga en su mejor momento
El campeonato llegó al cierre de una temporada que rompió todos los récords de la liga. La WNBA informó que 3,8 millones de fanáticos asistieron a los 330 partidos de la temporada regular, con un promedio de asistencia 21% superior al récord anterior.
ESPN, ABC y CBS registraron sus temporadas más vistas desde que transmiten la competencia. La cantidad de partidos que superaron el millón de espectadores fue el triple del récord previo.
El otro lado de la final
El Dream completó los playoffs sin perder un partido hasta enfrentar a Golden State. Derrotó en sweep (barrida) a las Washington Mystics —lideradas por Kiki Iriafen— y a las New York Liberty —encabezadas por Breanna Stewart— antes de llegar a las finales.
La derrota marcó la cuarta final perdida en la historia de la franquicia. La organización, de todas formas, salió a defender públicamente lo hecho por el equipo.
Larry Gottesdiener y Robyn Gottesdiener, junto a Suzanne Abair y Renee Montgomery, propietarios del Dream, afirmaron en un comunicado que “esta increíble racha de nuestras jugadoras también dejó algo muy claro: el Atlanta Dream se ganó el derecho a ser tomado en serio”.
El mismo comunicado incluyó una crítica directa a la WNBA por la organización del calendario. El equipo señaló que las fechas del Juego 6 generaron un conflicto con la agenda de los Atlanta Hawks en el State Farm Arena, lo que obligó a jugar el partido a las 12:30 del mediodía. A pesar de eso, la cancha se llenó por completo.
La comisionada de la WNBA, Cathy Engelbert, defendió la decisión. “El lleno total y el ambiente extraordinario en el State Farm Arena en los Juegos 3 y 4 fueron un éxito rotundo”, aseguró Engelbert en un comunicado.
La funcionaria agradeció la colaboración de la NBA, ambas franquicias, el recinto y la cadena USA Network para hacer posible el partido.
Con el campeonato, las Valkyries se consolidan como una de las franquicias a seguir en la liga, en apenas su segunda temporada en la liga.













