Es Argentina, cumplió su sueño de vivir en Roma y un hábito espiritual la llevó a ser premiada: “El juego más divertido”
Es Argentina, cumplió su sueño de vivir en Roma y un hábito espiritual la llevó a ser premiada: “El juego más divertido”

Roma fue la primera ciudad de Europa que Micaela Mastropasqua conoció allá a lo lejos, en un viaje junto a su familia, cuando todavía era adolescente. Ella jamás olvidará el día en que llegaron, tomaron un taxi desde el aeropuerto de Fiumicino al centro de Roma y el primer monumento que vio fue el Coliseo. Quedó absolutamente impactada. Nada de lo que la rodeaba se parecía a Buenos Aires y el hechizo fue inmediato.

Estar sumergida en un libro de historia era increíble, pero había algo más y tenía que ver con su gente; hombres y mujeres, todos iban muy arreglados en comparación a lo que joven estaba acostumbrada: “La moda y la elegancia italiana, atrevida en sus colores, tejidos con estructuras, trajes de sastrería y zapatos que parecían recién sacados de la caja”, observa Micaela al recordar aquellos primeros impactos de Roma, que la llevaron a fantasear con habitar la ciudad y ser parte de semejante escenografía.

Muchos años pasaron desde ese primero encuentro con una urbe que la enamoró. Desde entonces, Micaela atravesó numerosos paisajes. En Argentina, estudio, trabajó y cultivó su amor por los viajes, hasta que cierto día, en Israel, decidió que era tiempo de reinventarse para consagrar su vida al arte: “En Buenos Aires tenía una vida y una identidad construida que decidí dejar atrás”, asegura.

Ese camino de reinvención la llevó a vivir en Valencia, Madrid y Venecia, hasta que finalmente y de la mano de su arte, la posibilidad de vivir en Roma y cumplir su sueño apareció en su camino. ¿Estaría la realidad a la altura de su fantasía? La capital italiana, junto a una costumbre impensada, trajo una respuesta inesperada.

Vivir en Roma: “No podés levantarte del sillón porque de un momento a otro todo puede darse vuelta”

En Buenos Aires, Micaela se formó en la Escuela de Bellas Artes Manuel Belgrano; en Valencia exploró su amor por la cerámica y se especializó en dicha disciplina en la Escuela Superior de Cerámica de Manises; en Venecia, cofundó el taller de cerámica La Ciotola en el Lido, en una atmósfera que ella describe como pura poesía.

Antes de Roma, Micaela vivió en Valencia, Madrid y Venecia.

Pero el arte, por fin, la trajo a Roma, y como amante del cine, Micaela eligió el barrio de Pigneto, al lado del Cinema Aquila. Un barrio joven, que une la zona del Coliseo con Porta Metronia, con su mercado muy bien abastecido de frutas y verduras de productores de la zona, que la atrajo de inmediato.

“Más allá del barrio que elegí para instalarme, una de las cosas que más me llamó la atención de la vida cotidiana fue la experiencia de tomar un café en el bar. Te transporta a un set de filmación, en donde el que prepara el café es el director del film y los que entran tienen distintos roles, desde maquillador hasta actor”, observa Micaela. “Y la película es de esas en las que no podés levantarte del sillón para ir al baño, porque de un momento a otro todo puede darse vuelta”.

Micaela eligió el barrio de Pigneto, al lado del Cinema Aquila. Un barrio joven, que une la zona del Coliseo con Porta Metronia, con su mercado muy bien abastecido de frutas y verduras de productores de la zona, que la atrajo de inmediato.

“En general están bastante dispuestos a entablar una conversación y siempre con ganas de contarte de su primo lejano de Rosario, al que saludan todas las Navidades. Destaco la calidad de la gente. En general son bastante abiertos, divertidos y con mucho amor por la Argentina”, agrega con una sonrisa.

Un lado inesperado de Roma: “…si no me hubiera dedicado a entrar cada día en una iglesia”

Más allá de la arquitectura antigua, Micaela descubrió en la capital italiana a una ciudad con numerosos parques y espacios verdes. Roma, una de las capitales con mayor superficie de zonas verdes en Europa, la maravilló con sus villas históricas, parques urbanos y zonas agrícolas.

Micaela, impactada con la arquitectura romana.

Y entre paseos y descubrimientos, algo fascinante sucedió en el camino. A pesar de no considerarse religiosa, la joven argentina se encontró ingresando casi cada día a un templo distinto, atraída por la arquitectura como gran fuente de inspiración para su arte. En sus paseos por los diversos santuarios, se enamoró de los lugares menos populares, como la Basílica de Santa Croce in Gerusalemme, donde se encuentra la tumba de Antonietta Meo, de apodo Nennolina.

“Antonietta Meo vivió pocos años, de 1930 a 1937, y fue declarada venerable en 2007. Lo que más me llamó la atención no fue solamente su historia, sino la rareza del lugar: no hay muchas iglesias que tengan una sala dedicada a la veneración de una niña y a sus reliquias”, explica Micaela.

“Antonietta Meo vivió pocos años, de 1930 a 1937, y fue declarada venerable en 2007. Lo que más me llamó la atención no fue solamente su historia, sino la rareza del lugar: no hay muchas iglesias que tengan una sala dedicada a la veneración de una niña y a sus reliquias”

“Me impactó también encontrar allí sus cuadernos, con las cartas que escribía a Jesús. Sus pensamientos son sencillos y cariñosos. No hay amargura. Es una de esas cosas que probablemente no encontraría si no me hubiera dedicado a entrar casi cada día en una iglesia distinta. También recomiendo la Basílica de Santa Prassede, donde destaca el ábside y la columna donde flagelaron a Cristo. Por supuesto, la Basílica de Santa Maria Maggiore, cercana a esta última, donde descansan los restos del papa Francisco. También está entre mis favoritas la Basílica de San Pablo Extramuros, una de las cuatro basílicas mayores católicas, junto con San Pedro, San Juan de Letrán y Santa Maria Maggiore. Y, por último, la Basílica de San Clemente, una verdadera cápsula en el tiempo”.

Una búsqueda espiritual y un primer premio de pintura: “El amor por los Arcángeles”

Algo peculiar comenzó a suceder en cada paseo. Mientras Micaela pasaba todas estas horas en silencio observando arte religioso, se descubrió tras la búsqueda de un enriquecimiento espiritual propio, de su persona, lo que la llevó a utilizarlo como motivo pictórico en su arte.

A pesar de no considerarse religiosa, la joven argentina se encontró ingresando casi cada día a un templo distinto, atraída por la arquitectura como gran fuente de inspiración para su arte.

Y en esa exploración, se sumergió en la historia de San Francisco de Asís, quien en este 2026 cumple ochocientos años desde su paso por el plano terrenal: “San Francisco de Asís me abrió puertas como pintora en Roma”, asegura.

Gracias a la búsqueda espiritual y al fraile y poeta, Micaela Mastropasqua pintó y ganó el primer premio de pintura en Roma Future Week, y fue invitada a participar durante octubre de 2026 (su obra se puede ver hasta el 9 de octubre) en una muestra de arte sacro organizado por la Asociación UCAI (Unione Cattolica Artisti Italiani, en la Galleria della Pigna).

Gracias a la búsqueda espiritual, Micaela Mastropasqua ganó el primer premio de pintura en Roma Future Week. (En la foto, algunas de sus obras)

“El amor por Assisi y por los Arcángeles —en mi caso soy devota de Michele Arcangelo— actúan como elementos de cohesión social y espiritual. Como siempre, la visión de alguien que no nació en el lugar en cuestión es escuchada porque enriquece, de alguna manera, el abanico cromático”, observa.

Argentina en el ADN y Roma para la contemplación: “El juego más divertido es encontrar esa parte todavía viva, la de los romanos”

Ocho años pasaron desde que Micaela dejó su país de origen, y muchos más desde que vio Roma por primera vez y soñó con habitarla. A pesar del tiempo, ella siente a Argentina en su ADN y más cerca que nunca. Así como en el pasado sintió que era tiempo de reinventarse, hoy siente que ingresó en una nueva etapa, donde anhela pasar más tiempo cerca de su tierra y sus seres queridos.

Para la joven artista, no se trata de una ruptura con Europa, sino de un tiempo de expansión que incluyen todo lo aprendido en el viejo mundo: “Aparece la posibilidad de seguir ampliando mi material de estudio e interés con imágenes y elementos que forman parte de Argentina. ¿Por qué no incorporar a la Virgen de Luján o a San Expedito, el santo preferido de mi madre?”, se pregunta. “Me interesa ver qué sucede cuando esas imágenes, símbolos y formas de religiosidad que pertenecen a mi historia entran en diálogo con todo aquello que fui descubriendo en Italia”.

“Aparece la posibilidad de seguir ampliando mi material de estudio e interés con imágenes y elementos que forman parte de Argentina. ¿Por qué no incorporar a la Virgen de Luján o a San Expedito, el santo preferido de mi madre?”

“Roma no solo no me decepcionó, sino que sembró en mí nuevas pasiones que ayudaron a hacer crecer mi arte. Creo que uno de los grandes aprendizajes tiene que ver justamente con poder distinguir entre cuánto uno idealiza un lugar y su verdadero potencial. Roma, como Buenos Aires, es una ciudad con miles de velos. Es infinita”, dice pensativa.

“El juego más divertido es encontrar esa parte todavía viva, la genuina, la de los romanos”, continúa. “La de un día largo, sin reloj, en donde Ristorante da Dante te prepara la pasta a las dos de la mañana mientras vos dibujás en una servilleta. Pero Roma también es esa que me dio un porqué a mí y a mi pintura. Un gran lugar mágico, en donde la banda sonora podría ser un film de Sorrentino con tema eclesiástico”.

“El juego más divertido es encontrar esa parte todavía viva, la genuina, la de los romanos”

“Roma como lugar de contemplación. Me llevó hacia otras formas de entender el silencio y también hacia una nueva manera de pintar. En Roma, mi día perfecto empieza con un café en el bar, una caminata con una iglesia incluida en ese recorrido y largas horas de silencio y pintura”, concluye.

*

Destinos Inesperados es una sección que invita a explorar diversos rincones del planeta para ampliar nuestra mirada sobre las culturas en el mundo. Propone ahondar en los motivos, sentimientos y las emociones de aquellos que deciden elegir un nuevo camino. Si querés compartir tu experiencia viviendo en tierras lejanas podés escribir a destinos.inesperados2019@gmail.com . Este correo NO brinda información turística, laboral, ni consular; lo recibe la autora de la nota, no los protagonistas. Los testimonios narrados para esta sección son crónicas de vida que reflejan percepciones personales.