La Selección de Estados Unidos avanzó el miércoles a los octavos de final del Mundial 2026 tras vencer a Bosnia y Herzegovina en los dieciseisavos y enfrentará a Bélgica el lunes 6 de julio de 2026 en horario central. Según The Athletic, la clasificación abrió una semana sin antecedentes para el fútbol masculino del país.La escala del momento quedó reflejada en la audiencia. 68.827 personas asistieron al Levi’s Stadium, en el área de la bahía de San Francisco, y decenas de millones siguieron el partido desde otros puntos del país, en bares, plazas públicas, estadios, teatros, teléfonos móviles, aviones y salas de estar.El diario describió concentraciones en Nueva York, Los Ángeles, Chicago, Atlanta, Missoula, en Montana, y Brownsville, en Texas, para ver el primer partido de eliminación directa de un Mundial del USMNT disputado en horario estelar.La reacción llegó de costa a costa cuando el equipo selló la victoria: hubo festejos en Washington, Nashville, Durango y Redding.El cruce con Bélgica en horario centralEl próximo rival será Bélgica en un duelo de octavos de final programado para el lunes a las 20:00 de la costa este de Estados Unidos y a las 17:00 hora local de Seattle.Para The Athletic, la combinación entre rival, instancia y calendario, al final del fin de semana del 4 de julio, convierte el encuentro en una cita sin precedentes para el fútbol masculino estadounidense.La selección ya había llegado a los octavos de final en cinco Copas del Mundo anteriores. En 2002 incluso eliminó a México y alcanzó los cuartos de final, pero aquel partido en Jeonju, Corea del Sur, comenzó a las 02:30 de la costa este de Estados Unidos, por lo que pocos aficionados lo vieron por Univision o ESPN2 y gran parte del país se despertó sin haber vivido ese triunfo.Aquel antecedente también pertenecía a una era sin redes sociales y sin una celebración nacional simultánea tras la primera victoria de eliminación directa en un Mundial del equipo masculino.Ahora, de acuerdo con el medio, el contexto es otro: existe una experiencia colectiva, una visibilidad generalista y una corriente de entusiasmo que antes no acompañaban a la selección en una fase como esta.El mediocampista Tyler Adams resumió ese clima en una frase citada por la publicación: “Mis amigos se están volviendo locos ahora mismo. Están disfrutando el momento, eso seguro”.El impacto de la victoria en los hinchasLa victoria del miércoles también cortó una secuencia de frustraciones que había marcado los grandes encuentros recientes del equipo.Hubo celebraciones en la fase de grupos con Landon Donovan en 2010, con Clint Dempsey en 2014 y con Christian Pulisic en 2022, pero las reuniones masivas para los partidos decisivos terminaron después en derrotas ante Ghana, Bélgica y Países Bajos.Esa memoria reciente explica por qué la victoria sobre Bosnia y Herzegovina fue leída como un punto de inflexión. A juicio del diario, los aficionados que antes regresaban a casa con la sensación de haber perdido otra oportunidad por fin tuvieron una noche para celebrar un avance concreto en una ronda eliminatoria.La defensa también percibió ese cambio en la relación con el público. Chris Richards dijo al medio que fue “genial ver a todo el mundo salir y apoyar, sin importar si nos habían visto antes de este Mundial o no. Está bueno que hayamos convertido a algunas personas en aficionados”.El capitán Tim Ream vinculó ese fenómeno con una expansión del interés por el deporte en la vida cotidiana. “Es increíble” tener a los aficionados y al país en este camino y en este viaje con nosotros”, afirmó, antes de contar que escuchó historias de padres cuyos hijos tomaron una pelota por primera vez y comenzaron a llevarla a restaurantes o parques.La baja de Balogun y la expectativaLa escena del miércoles reforzó esa sensación. El país vio a Folarin Balogun marcar un gol y celebrar con el gesto del “Silenciador” popularizado por LeBron James; luego también lo vio recibir una tarjeta roja, una sanción que le impedirá jugar los octavos de final y que provocó enojo incluso entre espectadores poco familiarizados con las reglas.Pese a esa baja, la reacción predominante no fue de resignación, sino de expectativa. Según The Athletic, quienes se reunieron para ver el partido creen ahora que Estados Unidos puede alcanzar los cuartos de final, que sus jugadores pueden inspirar a una audiencia mucho más amplia y que el equipo está en condiciones de elevar el perfil del fútbol en el país.Adams lo resumió como la posibilidad de “hacer crecer el juego”. Richards planteó la ambición inmediata en otra frase citada por la publicación: “Y ojalá podamos hacer un poco más de historia”. Navegación de entradasEstados Unidos exigió el fin de las “matanzas insensatas” en Ucrania tras el ataque ruso que dejó al menos 23 muertos en Kiev Cómo obtener descuentos en las facturas de energía ante la ola de calor en Nueva York