El drástico cambio de vida de Ethan Suplee, el actor de My Name Is Earl que perdió más de 110 kilos
El drástico cambio de vida de Ethan Suplee, el actor de My Name Is Earl que perdió más de 110 kilos

Alcanzó la fama como Randy Hickey, el entrañable hermano de Earl en My Name Is Earl, la serie que protagonizó junto a Jason Lee entre 2005 y 2009. Con el paso de los años, también llamó la atención por su impresionante transformación física: llegó a pesar unos 243 kilos y logró perder más de 110. Hoy, Ethan Suplee tiene 50 años y continúa vinculado al mundo de la actuación, pero además convirtió su experiencia personal en una herramienta para ayudar a otros a abordar la obesidad. Desde 2020 conduce American Glutton, un podcast en el que aborda el tema desde diferentes perspectivas y conversa con especialistas y personas que atravesaron experiencias similares.

Una relación conflictiva con la comida desde la infancia

La relación de Suplee con el sobrepeso comenzó mucho antes de su llegada a Hollywood. Según contó, a los cinco años sus abuelos, preocupados por su tamaño, decidieron ponerlo a dieta. La restricción tuvo un efecto adverso: empezó a esconder comida para poder comerla lejos del radar de los adultos. En el primer episodio de American Glutton, recordó incluso cómo comenzó a comer a escondidas cuando quería una segunda porción de lasaña.

A los 10 años, Suplee ya pesaba más de 90 kilos y a partir de entonces se sucedieron las dietas, los resultados temporales, los abandonos, nuevas fórmulas y frustraciones. Esa dinámica marcó su vínculo con la comida durante la adolescencia. En esa etapa, además, comenzó a consumir alcohol y drogas como una forma de evadirse de su realidad.

Cuando empezó a trabajar como actor, a los 16 años, su peso ya era una parte importante de su vida cotidiana y también condicionaba los personajes que le ofrecían: las propuestas apuntaban, en general, al típico “chico gordo”. Pese al encasillamiento, Suplee intentó que su tamaño no fuera el centro de sus personajes. “Nunca quise hacer algo en lo que fuera el gordo que era el blanco de un chiste sobre gordos”, contó en una entrevista con People.

Sus primeros pasos en Hollywood

La serie Boy Meets World fue su primer trabajo importante. Allí interpretó a Frankie “The Enforcer” Stechino, un papel ocasional que terminó convirtiéndose en un personaje recurrente. Participó en 19 episodios entre 1994 y 1998. Según recordó años después, su personaje no estaba pensado originalmente para extenderse tanto: después de su primera jornada de trabajo le propusieron regresar la semana siguiente.

A partir de allí comenzó a construir una carrera que combinó televisión y cine. Trabajó en varias películas de Kevin Smith, entre ellas Banda en fuga (1995), La otra cara del amor (1997) y Dogma (1999), y en 2000 integró el elenco de Duelo de titanes, donde compartió pantalla con Denzel Washington. Más adelante llegarían El lobo de Wall Street (2013) y Babylon (2022). Pero fue en 2005 cuando consiguió el personaje que definiría su carrera.

En My Name Is Earl, Suplee interpretó a Randy Hickey, el hermano menor del protagonista, un hombre de buen corazón, ingenuo y con una personalidad muy diferente de la de Earl. La serie seguía a Earl Hickey —interpretado por Jason Lee—, un hombre acostumbrado a vivir al margen de la ley que, después de ganar la lotería y sufrir un accidente, decide reparar los daños que les causó a otras personas.

Suplee fue parte del show durante sus cuatro temporadas, emitidas entre 2005 y 2009, y Randy se convirtió en uno de los personajes más queridos de la comedia. Si bien su físico formaba parte de la identidad visual del personaje, detrás de cámara el actor ya había comenzado un largo proceso para cambiar su relación con las drogas, el alcohol y la comida. En 2002 había conseguido mantenerse sobrio y también había iniciado su camino hacia la pérdida de peso, aunque durante los años siguientes atravesó distintas etapas, con grandes descensos y posteriores recuperaciones.

Una persona fundamental para su recuperación

En medio de ese largo proceso hubo una persona que fue fundamental para Suplee: Brandy Lewis, con quien en la adolescencia compartió una larga amistad y con quien se reencontró desde otro lugar en 2001. “Por primera vez, no sentí una profunda preocupación de alguien por mi salud. Me sentí completamente aceptado por quien era y no por cómo me veía”, explicó. Después de aproximadamente un año de relación, Suplee se replanteó su futuro. “Por primera vez en mi vida, me interesé en el futuro y en vivir experiencias con ella, como pasar un día caminando por un museo, hacer un viaje o salir de excursión, cosas que físicamente no podía hacer”.

Brandy se convirtió así en uno de los principales motores de su transformación. La pareja se casó en 2006 y tiene cuatro hijas. Suplee, sin embargo, aclara que su felicidad no llegó simplemente por bajar de peso. “No puedo decir que perder peso me haya hecho más feliz. No creo que eso sea cierto”, reconoció a People. “Creo que alcanzar algo que me propuse conseguir me dio un volumen de felicidad bastante grande”.

A los 50 años, Suplee continúa trabajando como actor y mantiene una actividad constante alrededor de American Glutton. El podcast sigue publicando episodios semanalmente y en los últimos meses abordó cuestiones como el mantenimiento del peso, la relación con la comida, la disciplina y la imagen corporal. El programa también le permite conversar con figuras vinculadas al bienestar y la transformación personal. El 31 de agosto, su invitado fue Jim Curtis, coach y autor que además es la pareja de Jennifer Aniston. Juntos hablaron sobre la influencia de la mentalidad, las experiencias de la infancia y las historias que cada persona construye sobre sí misma.

La muerte de Hayden Panettiere, con quien había compartido elenco en Duelo de titanes, también llevó a Suplee a recuperar un episodio de su pasado. En un texto publicado en su Substack, recordó el estreno de la película, en 2000, cuando atravesaba una fuerte adicción a la heroína. Contó que la actriz, que entonces tenía 10 años, corrió hacia él en la alfombra roja y lo abrazó. “Al sostenerla, me sentí más liviano; parte de su energía y su inocencia se me contagiaron y, por un momento, mi sonrisa fue genuina”, escribió.

El recuerdo también lo llevó a hablar de la persona que era entonces y de todo lo que vino después. “El milagro de mi vida no fue simplemente pedir ayuda, sino encontrar el coraje para aceptarla”, escribió en ese mismo texto. Más de dos décadas después de aquel estreno, su historia es muy diferente. Suplee consiguió mantenerse sobrio, transformó radicalmente su cuerpo y convirtió los aprendizajes de ese recorrido en una conversación que mantiene abierta, tanto desde su podcast como desde sus propias experiencias.