El autor del cuádruple crimen de Idaho se retracta un año después y dice que lo convencieron de mentir ante el juez
El autor del cuádruple crimen de Idaho se retracta un año después y dice que lo convencieron de mentir ante el juez

Bryan Kohberger, el hombre que en julio de 2025 se declaró culpable del asesinato de cuatro estudiantes de la Universidad de Idaho, presentó una petición ante un tribunal para retirar su declaración de culpabilidad y exigir un juicio.

La solicitud, redactada a mano desde la prisión de máxima seguridad donde cumple cuatro cadenas perpetuas consecutivas, alega que sus abogados lo manipularon para que aceptara el acuerdo mediante promesas incumplidas y desinformación deliberada.

La causa por los asesinatos de cuatro estudiantes de la Universidad de Idaho incluyó ADN, registros de Amazon y datos de telefonía entre las pruebas de la fiscalía (Collage Infobae)

El escrito fue presentado el lunes ante el Tribunal de Distrito del Condado de Ada, en Idaho, según informó la Associated Press. Kohberger, ahora de 31 años, argumenta que su representación legal fue “ineficaz” y que su declaración “no fue ni libre ni voluntaria porque estuvo inducida por promesas no cumplidas” y por amenazas de sus propios abogados.

Además, afirmó que sus letrados le aseguraron que la declaración de culpabilidad no necesitaba ser veraz, pese a su “vehemente negación de culpabilidad real”. Según NBC News, Kohberger sostiene que fue convencido de confesar falsamente un crimen que dice no haber cometido.

La petición de Bryan Kohberger sostiene que sus abogados lo manipularon con promesas incumplidas y desinformación para aceptar el acuerdo de culpabilidad.

Qué promesas alega Kohberger que le hicieron sus abogados

En el documento, Kohberger detalla que sus defensores le garantizaron condiciones específicas de encarcelamiento a cambio de aceptar el trato: visitas de contacto inmediatas, libertad de movimiento dentro de la prisión y la posibilidad de trabajar.

También alega que le transmitieron “elaboradas mentiras” sobre las condiciones de vida en el corredor de la muerte para disuadirlo de ir a juicio. Según el escrito obtenido por NBC News, sus abogados habrían omitido revisar o compartir evidencia que podría haber favorecido su defensa durante las negociaciones del acuerdo, como un “cabello desconocido hallado en la mano de Chapin”.

El escrito menciona que los abogados prometieron a Kohberger visitas de contacto, libertad de movimiento en prisión y la posibilidad de trabajar si aceptaba el acuerdo (State of Idaho)

Estas afirmaciones chocan de frente con lo declarado bajo juramento por el propio Kohberger ante el juez Steven Hippler el 2 de julio de 2025. En esa audiencia, respondió “sí” cuando el magistrado le preguntó directamente: “¿Se declara culpable porque es culpable?”.

Antes de esa comparecencia, también había firmado un cuestionario de nueve páginas en el que confirmó que su declaración era libre y voluntaria, que no había recibido promesas externas y que comprendía las consecuencias legales de su decisión. Esa misma documentación recoge que renunció expresamente a su derecho a apelar.

Kohberger afirmó que su defensa le aseguró que la declaración de culpabilidad no necesitaba ser veraz y que fue convencido de confesar falsamente el crimen.

El alto estándar legal que Kohberger deberá superar

La vía que eligió Kohberger —una petición de alivio post-condena— es un procedimiento civil que le permite impugnar su condena al margen del proceso de apelación ordinario. Sin embargo, los expertos consultados por medios estadounidenses coincidieron en que las probabilidades de éxito son escasas.

La ley de Idaho exige que, una vez dictada la sentencia, el acusado demuestre una “injusticia manifiesta” para poder retirar una declaración de culpabilidad. Ese es un umbral legal muy elevado.

Samuel Newton, profesor asociado de derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad de Idaho, explicó en CNN que Kohberger debería demostrar que su declaración fue involuntaria o que sus abogados le ocultaron información material que, de haberla conocido, lo habría llevado a optar por un juicio. Para ello necesitará, según Newton, “evidencia concreta y creíble”, además de justificar por qué afirmó bajo juramento que actuaba de forma libre.

El analista legal Joey Jackson señaló que los errores de los abogados “tendrían que ser tan graves como para quedar por debajo de los estándares profesionales mínimos”, un listón difícil de alcanzar dado el historial de la defensa.

La nueva estrategia de Kohberger contradice lo que declaró bajo juramento ante el juez Steven Hippler, cuando dijo que se declaraba culpable porque era culpable.

Quién fue la abogada que lo representó y qué dice la defensa

Al frente del equipo defensor estuvo Anne Taylor, considerada una de las defensoras en casos capitales más reconocidas del estado, con casi tres décadas de experiencia, más de la mitad de ellas como abogada habilitada para casos de pena de muerte, según la AP.

El equipo de cuatro letrados designados por el tribunal pasó más de dos años intentando apartar la pena capital de la mesa: cuestionaron la validez de la evidencia de ADN, argumentaron que el diagnóstico de autismo de Kohberger reducía su culpabilidad y sugirieron la posible existencia de un sospechoso desconocido.

Ninguno de esos argumentos prosperó, y el juicio estaba previsto para comenzar apenas un mes después de que se cerrara el acuerdo. Taylor no hizo declaraciones: cuando un periodista llamó a su oficina, quien atendió respondió “sin comentarios” y colgó.

La ley de Idaho exige que Bryan Kohberger pruebe una injusticia manifiesta para retirar su declaración de culpabilidad después de la sentencia.

Qué dice el caso original y cuál es la reacción de las familias

Los cuatro estudiantes —Madison Mogen, de 21 años; Kaylee Goncalves, de 21; Xana Kernodle, de 20; y Ethan Chapin, de 20— fueron apuñalados mientras dormían en la madrugada del 13 de noviembre de 2022 en una casa fuera del campus de la Universidad de Idaho, en Moscow, una ciudad universitaria que no registraba homicidios desde hacía siete años.

La investigación fue seguida con atención en todo el país durante semanas, hasta el arresto de Kohberger en diciembre de ese mismo año.

Entre las evidencias presentadas por la fiscalía figuran el ADN de Kohberger hallado en una funda de cuchillo Ka-Bar dejada junto a dos de las víctimas, registros de Amazon que confirman la compra de ese cuchillo meses antes, y datos de torres de telefonía que rastrearon sus movimientos esa noche. Su teléfono estuvo apagado durante el período en que se produjeron los asesinatos.

Madison Mogen, Kaylee Goncalves, Xana Kernodle y Ethan Chapin fueron asesinados mientras dormían (Redes sociales/Kaylee Goncalves)

La familia de Goncalves describió a Kohberger, en declaraciones recogidas por The New York Times, como “el mosquito que no puedes terminar de matar” y criticó al diario por darle una plataforma. El fiscal general de Idaho, Raúl Labrador, publicó en X que su oficina está “lista para hacer lo que sea necesario para garantizar que se haga justicia”.