
Durante casi 30 años, el asesinato de Tupac Shakur fue uno de los casos sin resolver más emblemáticos de la historia del rap. No hubo arrestados, no hubo juicio, no hubo condena.
Este martes, por primera vez, un tribunal de Las Vegas pone fin a esa historia: Duane “Keffe D” Davis se sienta ante una jueza que puede enviarlo a prisión de por vida, informó Reuters.
Davis, de 63 años, es exlíder de los South Side Compton Crips, una pandilla callejera del área de Los Ángeles.
Un jurado lo declaró culpable de homicidio en primer grado con uso de arma mortal el 31 de agosto de 2026, tras 11 días de proceso que cerraron décadas de impunidad.
Cómo se llegó a la condena
En nueve días de testimonio —24 testigos de la fiscalía y tres de la defensa—, el jurado deliberó menos de tres horas antes de declarar a Davis culpable.
Ahora la jueza Carli Kierny es la encargada de fijar la pena, dado que Davis renunció a su derecho a que fuera el jurado quien la determinara.
Davis no disparó los tiros fatales, pero la ley de Nevada permite procesar a quien organice o facilite un crimen como autor del mismo.
Los fiscales sostuvieron que él orquestó el ataque y suministró el arma. La identidad del tirador nunca fue determinada de forma concluyente por la justicia.
Según informó Reuters, el acusado anunció en la sala del tribunal que tiene intención de apelar la condena.
Los hechos de aquella noche en Las Vegas
La madrugada del 7 de septiembre de 1996, Shakur viajaba en el asiento del copiloto de un BMW negro conducido por el fundador del sello Death Row Records, Marion “Suge” Knight.
El vehículo estaba detenido en un semáforo cerca del Strip de Las Vegas cuando un Cadillac blanco se les acercó y alguien a bordo abrió fuego. El rapero recibió varios impactos de bala y murió seis días después. Knight sobrevivió.
La pandilla de Davis mantenía una rivalidad abierta con la Mob Piru, agrupación asociada a Shakur y al mismo sello.
Según estableció la fiscalía, horas antes del tiroteo, Shakur y miembros de su entorno golpearon al sobrino de Davis, Orlando “Baby Lane” Anderson, dentro del casino MGM Grand. Davis buscó venganza esa misma noche.
Sus propias declaraciones públicas —en entrevistas con la policía y con realizadores de documentales— fueron una de las pruebas centrales del juicio, tal como señaló Reuters.
La defensa argumentó que esas confesiones eran relatos fabricados para generar publicidad y dinero, pero el jurado rechazó esa versión.
Un caso que dejó más preguntas que respuestas
Anderson, a quien Davis señaló como el autor material de los disparos, murió años después. Los otros tres hombres que, según los investigadores, estaban en el Cadillac aquella noche también fallecieron.
El fiscal del Condado de Clark, Steve Wolfson, afirmó tras el veredicto que su oficina no contaba con pruebas suficientes para presentar cargos contra otras personas.
“Pero, como en cualquier otro caso, si obtenemos más información o nuevas pruebas, siempre podemos considerar presentar cargos adicionales”, sostuvo Wolfson, según recogió AP. “Por ahora, no creemos que sea la medida adecuada”.
Davis fue arrestado en 2023, casi tres décadas después del crimen, en la primera detención vinculada al caso.
La familia de Shakur está previsto que tome la palabra durante la audiencia de sentencia, entre ellos sus hermanos Maurice “Mopreme” Shakur y Sekyiwa “Set” Shakur.
El fiscal Binu Palal afirmó, según Reuters, que el caso tenía un alcance que iba más allá de la muerte de una estrella global de la música.
La pregunta sobre quién apretó el gatillo aquella noche, sin embargo, sigue sin tener respuesta oficial.












