American Airlines reanudó sus operaciones en tierra en Estados Unidos tras un fallo informático
American Airlines reanudó sus operaciones en tierra en Estados Unidos tras un fallo informático

La reactivación de vuelos en American Airlines marcó el cierre de una jornada caótica para miles de viajeros en Estados Unidos. El martes por la noche, la aerolínea confirmó que levantaba la suspensión de todas sus operaciones en tierra tras resolver un fallo informático que había paralizado su flota a nivel nacional. En palabras difundidas en la red X, American Airlines explicó que “un problema técnico afectó brevemente la conectividad de algunos de nuestros sistemas el martes por la noche”, y añadió que la situación fue resuelta, permitiendo que los vuelos despegaran nuevamente con normalidad.

La suspensión fue implementada de manera temporal mientras los equipos técnicos de la empresa trabajaban para identificar y solucionar la falla. La orden de paralización, conocida en el sector como “parada en tierra”, afectó a todos los vuelos operados por la compañía en territorio estadounidense. Según se informó, la conectividad de los sistemas internos resultó impactada, impidiendo la gestión habitual de operaciones y obligando a la interrupción total de despegues durante cerca de una hora, hasta que la aerolínea notificó el restablecimiento progresivo de sus servicios.

El incidente informático se desató alrededor de las 18:30 hora local, momento en el que American Airlines emitió la orden de suspensión de vuelos. La falla, cuyas causas aún no han sido detalladas por la empresa, generó confusión y demoras en los principales aeropuertos del país. De acuerdo con lo comunicado por la empresa en sus redes sociales, la interrupción fue necesaria para permitir la intervención inmediata de los equipos de tecnología de la información, quienes trabajaron “lo más rápido posible para restablecer el sistema”. Durante este lapso, los pasajeros permanecieron a la espera de información sobre la reanudación de los vuelos y el destino de sus itinerarios.

La noticia de la suspensión sorprendió tanto a pasajeros en salas de embarque como a quienes ya se encontraban a bordo de los aviones. Lynn Breitinger, residente del norte de Texas, relató que se enteró casi al final de su vuelo, cuando la tripulación anunció la existencia de un posible problema informático. “Nos dijeron que tal vez fue un problema con DFW, el aeropuerto, o tal vez fue un estadounidense”, explicó Breitinger, reflejando la incertidumbre que predominó entre los viajeros durante el incidente. Las explicaciones oficiales solo comenzaron a llegar una vez que la compañía logró reactivar parcialmente sus sistemas y las operaciones empezaron a normalizarse.

El fallo informático en American Airlines comenzó alrededor de las 18:30 y obligó a interrumpir los despegues durante cerca de una hora

En cuanto a la magnitud del incidente, la plataforma FlightAware, reconocida por el seguimiento en tiempo real de vuelos, consignó que más de 2.500 vuelos de American Airlines resultaron cancelados de manera directa por la contingencia tecnológica. Miles de pasajeros se vieron afectados en todo el país, enfrentando largas esperas y cambios de último minuto en sus planes de viaje. Medios estadounidenses reportaron que el inconveniente se extendió por al menos 30 minutos, aunque el impacto operativo se prolongó durante varias horas, debido a la necesidad de reorganizar conexiones y reacomodar a los viajeros afectados.

Entre los aeropuertos más perjudicados figuraron las terminales de Nueva York y el Aeropuerto Internacional Newark Liberty en Nueva Jersey, donde se concentró el mayor volumen de cancelaciones y retrasos. También se reportaron afectaciones significativas en Washington D.C. y Baltimore. Según datos recopilados por Flightradar24, hacia las 19:00 hora del este, había 130 vuelos menos en el espacio aéreo estadounidense en comparación con la semana anterior a la misma hora. Además, se contabilizaron 1.100 vuelos de American Airlines con retrasos, equivalentes al 30% de su programación diaria, y 221 vuelos cancelados definitivamente, lo que representó cerca del 6% de los servicios previstos para ese día.

El comunicado de American Airlines publicado en X

La respuesta oficial de American Airlines incluyó múltiples comunicados a través de la red X. En ellos, la empresa pidió disculpas públicamente a sus clientes por las molestias ocasionadas e insistió en que los sistemas estaban “retornando progresivamente”. La compañía subrayó que la decisión de suspender temporalmente las operaciones buscaba garantizar la seguridad y permitir la intervención de sus equipos técnicos. La Administración Federal de Aviación (FAA) intervino emitiendo una orden de “parada en tierra” obligatoria para toda la flota de American Airlines a partir de las 18:30, la cual fue levantada oficialmente a las 19:18.

El contexto en el que se produjo la falla tecnológica estuvo marcado por intensas tormentas eléctricas en la región noreste de Estados Unidos. Estas condiciones meteorológicas provocaron la suspensión de operaciones en otras terminales clave, generando retrasos adicionales y complicando la normalización del tráfico aéreo. Los reportes de FlightAware y Flightradar24 reflejaron cómo la combinación de factores técnicos y climáticos incrementó el nivel de disrupción en la red aeroportuaria nacional, extendiendo los efectos más allá de la propia American Airlines y afectando a todo el sistema de control de tráfico aéreo.