Tras los incendios rurales que arrasaron amplias zonas del oeste y sur de La Pampa, y luego de los reclamos impulsados por productores y entidades del agro, el Banco Nación avanzó con una medida concreta de asistencia financiera. Según pudo saber LA NACION, el Directorio de la entidad aprobó una nueva reglamentación de crédito destinada a productores agropecuarios MiPyMEs de esa provincia y de otras regiones patagónicas que resultaron afectados por los focos ígneos registrados durante diciembre de 2025 y enero de 2026.La decisión se conoció después de que, tal como contó ayer LA NACION, dirigentes rurales y referentes del sector mantuvieran contactos con autoridades nacionales y con el sistema financiero para acelerar algún tipo de ayuda frente al impacto productivo y económico de los incendios. El avance del fuego dejó miles de hectáreas quemadas, pérdida de pastizales naturales, daños en alambrados e infraestructura rural y, en algunos casos, mortandad de hacienda, con consecuencias directas sobre la capacidad operativa de los establecimientos.De acuerdo con la información a la que accedió este medio, la nueva normativa contempla prórrogas y períodos de espera sobre créditos vigentes, lo que permitirá a los productores extender los vencimientos hasta un plazo máximo de un año, manteniendo las condiciones originalmente pactadas. La herramienta apunta a aliviar la situación financiera de establecimientos que, tras el paso del fuego, vieron seriamente comprometida su capacidad de repago en el corto plazo.Además, el esquema habilita la posibilidad de otorgar nuevas operaciones crediticias, orientadas tanto a financiar inversiones como a capital de trabajo. En el caso de las inversiones, los préstamos podrán otorgarse con plazos de hasta 60 meses, mientras que para capital de trabajo el financiamiento alcanzará hasta 36 meses. En ambos casos, se prevé un período de gracia exclusivo para el capital de hasta 12 meses, junto con tasas de interés especiales, definidas en función de la situación excepcional que atraviesan los productores damnificados.En cuanto a los montos, el financiamiento total —sumando inversiones y capital de trabajo— podrá llegar hasta $100.000.000 por productor, mientras que el tope específico para capital de trabajo será de hasta $50.000.000. El objetivo es cubrir desde la recomposición de infraestructura básica hasta la compra de insumos indispensables para sostener la actividad ganadera y agrícola tras el daño provocado por los incendios.Para acceder a los beneficios, los productores deberán presentar una Declaración Jurada que certifique que sus explotaciones fueron efectivamente afectadas por los incendios ocurridos en el período mencionado. La instrumentación de la medida se canalizará a través de las sucursales del Banco Nación en las zonas alcanzadas, donde se evaluará cada caso en función del nivel de daño sufrido.La aprobación de esta línea de crédito se da en un contexto de alta preocupación en el sector agropecuario pampeano, donde las entidades vienen advirtiendo que el impacto del fuego no se mide solo en hectáreas quemadas, sino también en la pérdida de capacidad productiva futura. La destrucción de pasturas naturales, clave para los sistemas ganaderos extensivos, obliga a muchos productores a realizar gastos extraordinarios para alimentar la hacienda o incluso a desprenderse de animales.En las gestiones ante el Banco Nación, Juan Cruz Cabral, director del Distrito 5 de la Sociedad Rural Argentina, expuso la gravedad de la situación que enfrentan los productores afectados. Según explicó, el centro, sur y oeste registraron daños severos en pastizales naturales, infraestructura rural y reservas forrajeras, lo que compromete la continuidad productiva.El dirigente remarcó que en algunos campos el fuego consumió una proporción significativa de la superficie, con productores que tienen más del 50% de sus áreas afectadas, aunque advirtió que el porcentaje de hectáreas quemadas no siempre refleja el impacto económico real cuando se destruyen alambrados, mangas y otras instalaciones básicas.En ese marco, Cabral señaló que, dada la diversidad de realidades productivas y los distintos grados de daño, la asistencia financiera debería llegar a través de las 14 sucursales del Banco Nación en la provincia, con herramientas adaptadas a cada caso, para permitir que los productores puedan recomponer sus operaciones y sostener actividades clave en el corto y mediano plazo. Navegación de entradasDe dónde son los migrantes que Florida entregó al ICE en la operación Marea alta: el principal país no es México Un mexicano reveló la verdad sobre el petróleo en Texas: 12 horas por día, clima extremo y cuánto pagan sin experiencia