Un tribunal de Colorado condenó a cinco años de prisión a Zakary Dean Hirschfield, de 24 años, por evasión de la autoridad en una persecución nocturna que el fiscal del distrito calificó como un episodio que nunca debió ocurrir.
La Oficina del Fiscal del 23.° Distrito Judicial sostuvo que otras agencias tuvieron oportunidades previas de mantenerlo detenido y no lo hicieron.
Los hechos ocurrieron el 15 de enero de 2026 en el Condado de Douglas. La sentencia se dictó el 2 de noviembre.
Todo arrancó como un control de tráfico de rutina. Un agente de la Oficina del Sheriff del Condado de Douglas lo detuvo por exceso de velocidad en Castle Pines.
En lugar de acatar la orden, Hirschfield aceleró en dirección al efectivo, quien tuvo que saltar hacia un lado para no ser atropellado.
Las cámaras del vehículo policial registraron el momento exacto en que el auto salió disparado por la calle residencial.
Una fuga que escaló en segundos
El conductor recorrió los barrios de Highlands Ranch y Littleton a velocidades superiores a los 160 km/h.
Invadió el carril contrario. Circuló en sentido contrario al tráfico. Finalmente, colisionó con otro automóvil.
Tras el choque, dejó a la pasajera en el lugar y escapó a pie hacia un vecindario de Littleton.
El operativo que cerró el cerco
La búsqueda movilizó a decenas de agentes de la Oficina del Sheriff. Un dron con cámara térmica siguió los movimientos de Hirschfield a través de árboles y arbustos, mientras una unidad canina rastreaba el área desde el suelo.
Aproximadamente una hora después del control inicial, los agentes lo hallaron debajo de un porche de madera, vestido únicamente con ropa interior.
Las cámaras corporales de los agentes registraron el momento en que lo redujeron en el suelo con las manos detrás de la espalda.
La inspección posterior de su vehículo reveló cocaína y utensilios para el consumo de drogas.
Las decisiones previas que el fiscal puso en cuestión
El fiscal del distrito George Brauchler apuntó directamente a las decisiones tomadas por otros organismos judiciales.
“Este caso pone de manifiesto el efecto dominó de las decisiones tomadas por otras agencias que tuvieron oportunidades de encarcelar a este hombre antes de este peligroso episodio”, afirmó.
El historial de Hirschfield ilustra esa cadena de oportunidades no aprovechadas. En noviembre de 2024, un juez del Condado de Arapahoe le concedió libertad condicional y servicio comunitario tras su declaración de culpabilidad por intento de distribución de fentanilo.
Su libertad condicional fue revocada menos de tres meses después. En junio de 2025, fue restituida.
El 19 de agosto de 2025, una nueva solicitud de revocación fue presentada ante los tribunales. Ese mismo día, fue puesto en libertad sin fianza en el Condado de Jefferson por un cargo grave de robo.
El fiscal adjunto Zach Idris fue directo al valorar la condena. “Este acusado puso en riesgo innumerables vidas esa noche”, aseguró.
El sheriff del condado, Darren Weekly, cerró con una advertencia pública. “No huyan de nuestros agentes. Los atraparemos y los haremos rendir cuentas”, dijo. Poner en riesgo a los efectivos y al público “no será tolerado en el Condado de Douglas”, completó.
Brauchler fue el último en hablar. “Cometan sus delitos en algún lugar más indulgente, o mejor aún, tal vez no los cometan en absoluto”, concluyó.












