La Depresión Tropical Seis se forma en el Atlántico y podría intensificarse hasta convertirse en la tormenta tropical Fay
La Depresión Tropical Seis se forma en el Atlántico y podría intensificarse hasta convertirse en la tormenta tropical Fay

La Depresión Tropical Seis se formó este sábado 19 de septiembre en el Atlántico norte, a unos 845 kilómetros al suroeste de las Azores, con vientos máximos sostenidos de 55 km/h. El sistema no amenaza zonas terrestres y podría convertirse el domingo en la tormenta tropical Fay, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, conocido como NHC por sus siglas en inglés.

El ciclón, que antes era monitoreado como Invest 99L, se movía hacia el norte a cerca de 3 km/h al momento de su clasificación. El NHC prevé que avance hacia el nordeste durante las próximas 24 a 36 horas, antes de girar hacia el sudoeste sobre aguas abiertas del Atlántico central. Según el organismo, no hay vigilancias ni alertas costeras vigentes.

La formación de este sistema ocurre durante una temporada atlántica con una actividad inferior a los registros habituales. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, la NOAA, mantiene una previsión de temporada por debajo del promedio, entre otros factores por el fortalecimiento de El Niño en el Pacífico ecuatorial, según el Centro de Predicción Climática estadounidense.

¿Dónde se formó la Depresión Tropical Seis y cuál es su trayectoria?

La Depresión Tropical Seis se ubicaba al suroeste de las Azores al emitirse el primer aviso del NHC, con una presión mínima central de 1.007 milibares. El organismo informó que el sistema presentaba una circulación de baja presión organizada y actividad de tormentas suficiente para recibir la clasificación de depresión tropical. Según el NHC, su desplazamiento inicial era lento, hacia el norte, a unos 3 km/h.

El pronóstico oficial prevé un cambio gradual en la dirección del ciclón. Durante el primer tramo de su evolución, el sistema debería avanzar hacia el nordeste. Entre el domingo y el inicio de la próxima semana, la influencia de los patrones atmosféricos previstos podría llevarlo hacia el sudoeste, sobre una zona alejada de los principales territorios habitados del Atlántico norte, de acuerdo con la discusión meteorológica del NHC.

La previsión de trayectoria no incluye un acercamiento a las Azores, el Caribe, el golfo de México, Bermudas o la costa de Estados Unidos. El NHC señaló que no se prevén impactos directos sobre tierra, aunque mantendrá la actualización regular de los avisos mientras el sistema conserve características tropicales o pos­tropicales.

La Depresión Tropical Seis se formó en el Atlántico norte a 845 kilómetros al suroeste de las Azores, con vientos sostenidos de 55 km/h. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿La Depresión Tropical Seis se convertirá en la tormenta tropical Fay?

El NHC anticipó un aumento limitado de la intensidad durante las próximas 24 horas. La previsión indica que los vientos máximos sostenidos podrían alcanzar 75 km/h el domingo 20 de septiembre. Si el ciclón llega o supera los 63 km/h, recibirá la categoría de tormenta tropical y pasará a llamarse Fay, según la lista oficial de nombres para la cuenca atlántica.

Una depresión tropical es un ciclón con vientos sostenidos de hasta 62 km/h. A partir de los 63 km/h, el sistema recibe un nombre propio y la categoría de tormenta tropical. Un huracán comienza cuando los vientos sostenidos llegan a 119 km/h, de acuerdo con las definiciones del NHC.

El nombre Fay corresponde al sexto lugar de la lista de nombres prevista para la temporada atlántica de 2026. Las listas se organizan de manera alfabética y se reutilizan cada seis años, salvo cuando un huracán causa un nivel de destrucción o muertes que lleva a retirar su denominación, según el NHC.

La posibilidad de que el sistema reciba ese nombre no implica una intensificación prolongada. El pronóstico oficial contempla que, después de alcanzar su pico de intensidad, la depresión pierda fuerza debido a condiciones menos favorables para mantener una estructura tropical organizada. El NHC proyecta que el sistema podría convertirse en un remanente postropical alrededor del martes 22 de septiembre.

¿Hay amenaza de huracán o tormenta tropical para zonas habitadas?

No. El NHC no emitió avisos ni vigilancias para áreas costeras, y su pronóstico no contempla efectos directos sobre población, infraestructura o rutas marítimas cercanas a tierra. La trayectoria esperada mantiene al ciclón sobre sectores abiertos del Atlántico norte durante los próximos días, según el aviso público emitido este sábado.

Los avisos de tormenta tropical se emiten cuando esas condiciones son posibles en una zona determinada dentro de las 48 horas siguientes. Las alertas se utilizan cuando las condiciones se esperan dentro de las 36 horas. Ninguna de esas medidas fue activada para la Depresión Tropical Seis, de acuerdo con el protocolo operativo del NHC.

La NOAA aclara que una previsión estacional de baja actividad no elimina el riesgo de impactos costeros. Cada ciclón depende de condiciones meteorológicas de corto plazo, como los vientos que guían su desplazamiento, la temperatura del océano y la organización de sus tormentas. Por ese motivo, la agencia no formula pronósticos de impacto en tierra con semanas o meses de anticipación.

Para los lectores y las comunidades costeras, la evolución de este sistema no requiere medidas específicas por el momento. El seguimiento debe concentrarse en los partes oficiales del NHC, que pueden modificar el pronóstico de intensidad y recorrido si cambian las condiciones atmosféricas, según la NOAA.

El NHC prevé que la Depresión Tropical Seis avance primero hacia el nordeste y luego gire al sudoeste sobre aguas abiertas del Atlántico central. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Cómo avanza la temporada de huracanes del Atlántico 2026?

La temporada de huracanes del Atlántico se extiende oficialmente desde el 1 de junio hasta el 30 de noviembre. Hasta el 19 de septiembre, la cuenca había registrado cinco tormentas con nombre y ningún huracán, antes de la posible transformación de la Depresión Tropical Seis en Fay, según los registros operativos del NHC.

La NOAA actualizó el 6 de agosto su proyección estacional y estimó un 75% de probabilidad de que 2026 termine con actividad inferior a lo normal. La agencia asignó un 20% de posibilidad a una temporada cercana al promedio y un 5% a una temporada por encima de los valores habituales.

El organismo prevé entre siete y 13 tormentas con nombre para todo el período. Entre dos y seis podrían convertirse en huracanes, y entre cero y dos podrían alcanzar la categoría de huracán mayor, que corresponde a ciclones con vientos sostenidos desde 178 km/h. El promedio de 1991 a 2020 fue de 14 tormentas nombradas, siete huracanes y tres huracanes mayores por año, de acuerdo con la NOAA.

La agencia también estimó que la Energía Ciclónica Acumulada, un índice que mide la intensidad y la duración de los sistemas tropicales, podría ubicarse entre el 30% y el 90% de su mediana histórica. Ese indicador se calcula a partir de la velocidad del viento de cada ciclón cada seis horas durante su existencia, según la explicación técnica de la NOAA.

¿Por qué El Niño puede reducir la actividad de huracanes en el Atlántico?

El Centro de Predicción Climática de la NOAA informó que El Niño se fortaleció durante agosto. Las anomalías de temperatura en sectores del Pacífico ecuatorial oriental superaron los 3℃, mientras que el organismo estimó una probabilidad superior al 90% de que el fenómeno alcance una intensidad muy alta durante el otoño y el invierno del hemisferio norte de 2026-2027.

El Niño modifica la circulación atmosférica sobre distintas regiones. En el Atlántico tropical, uno de sus efectos frecuentes es el aumento de la cizalladura vertical del viento, es decir, de las diferencias de velocidad o dirección entre los vientos de las capas bajas y altas de la atmósfera. Esa cizalladura puede desorganizar las tormentas alrededor del centro de un ciclón e impedir que se fortalezca, de acuerdo con la NOAA.

La relación entre El Niño y la actividad atlántica no determina el comportamiento de cada sistema de manera individual. La NOAA señala que otros elementos, entre ellos la temperatura de la superficie del mar, la humedad atmosférica y los patrones de circulación regional, también influyen sobre la formación y evolución de los ciclones tropicales.

La Depresión Tropical Seis continuará bajo vigilancia del NHC durante los próximos días. El organismo prevé una fase de fortalecimiento limitado antes de un debilitamiento progresivo, sin impactos sobre tierra contemplados en el pronóstico actual. La próxima actualización oficial permitirá establecer si el sistema alcanza la categoría de tormenta tropical Fay antes de perder sus características tropicales.