La mora crediticia, que venía de amesetarse en junio, volvió a crecer en julio y escaló, en promedio, hasta el 7,7% del crédito concedido al sector privado, con lo que regresó al nivel “pico” que había marcado en mayo.Pero, además, siguió en alza entre las familias, al alcanzar ya al 12,9% de la cartera de los bancos y trepar del 16,4 al 16,7% en el caso de los préstamos personales (llegando incluso al 20,3% en los créditos ajustados por UVA), nuevos máximos en 22 años.También aumentó, del 3,5 al 3,6%, en el caso del financiamiento concedido a empresas.Los datos oficiales surgen de la actualización del Informe de Bancos, con información a fin de julio. Y confirman que el proceso de deterioro de la cartera de los bancos aún no se ha detenido, como se ilusionaban o venían proyectando las autoridades, aunque el desempeño mensual —tanto a nivel agregado como en el segmento de familias— “estuvo explicado por una disminución del saldo real del financiamiento total (denominador del ratio) y un aumento real (que viene desacelerándose) de la cartera en situación irregular”, explica el informe.Es decir, está más relacionado con la falta de originación de nuevo crédito (hay que recordar que el stock total de crédito desembolsado en pesos cayó 1,6% en julio y viene estancado desde hace 14 meses) que con la caída en mora de más deudores, aunque los problemas para afrontar los pagos siguen llevando a más familias y empresas a quedar entre los afectados.Es, si se quiere, consecuencia lógica de una economía que cerró el segundo trimestre con su tasa de actividad contrayéndose 0,6% (dato oficial conocido ayer), mientras sigue destruyendo empleo formal y con ingresos que no se recuperan.En su mirada optimista sobre este fenómeno, el BCRA destacó que la probabilidad de default estimada (PDE), un indicador complementario al ratio de irregularidad para el crédito total al sector privado que comenzó a publicar en los últimos meses para tratar de tranquilizar, “se redujo a 2,4% (-0,2), por bajas del 0,5% en el caso de las familias (quedó en 3,9%), aun cuando entre las empresas se mantuvo prácticamente sin cambios, en 1,1%”.Además, indicó que el sistema financiero “conservó elevados niveles de cobertura frente al riesgo de crédito”, al punto que, en julio, el saldo de previsiones totales del conjunto de entidades representó el 87,6% de la cartera en situación irregular (+0,8 puntos porcentuales mensual) y el 6,7% del crédito total al sector privado (+0,2 puntos porcentuales respecto de junio).“Al contemplar de forma conjunta la morosidad, las previsiones constituidas y el capital disponible, en julio el saldo de crédito en situación irregular neto de previsiones se ubicó en 2,1% de la RPC a nivel agregado (-0,1 puntos porcentuales mensual), lo que da cuenta de la amplia capacidad patrimonial del sistema financiero frente a potenciales pérdidas crediticias asociadas al riesgo de crédito”, aclararon incluso. Navegación de entradasMal clima: el riesgo país tocó el valor más alto en un mes y las acciones cayeron hasta 7% en Wall Street