John Skelton irá a juicio por el presunto asesinato de sus tres hijos, Andrew, Alexander y Tanner, desaparecidos tras el Día de Acción de Gracias de 2010 en Michigan.La causa avanzó luego de que una jueza considerara que las pruebas circunstanciales alcanzan para sostener las acusaciones, aun cuando los cuerpos de los niños nunca fueron encontrados.Skelton, de 54 años, está detenido en la cárcel del condado de Lenawee bajo una fianza de USD 60 millones. La Fiscalía le atribuye tres cargos de asesinato y otros tres por manipulación de pruebas, formulados poco antes de que pudiera recuperar la libertad en noviembre de 2025.El 3 de septiembre, la jueza Laura Schaedler, del Tribunal de Distrito del Condado de Lenawee, ordenó que el expediente continuara hacia un juicio. La decisión se relaciona con las muertes de Andrew Skelton, de nueve años; Alexander Skelton, de siete; y Tanner Skelton, de cinco.La jueza consideró suficiente la evidencia circunstancialLa resolución se conoció después de una audiencia preliminar realizada a fines de agosto. Durante esa instancia se evaluaron los elementos reunidos desde la desaparición de los hermanos, ocurrida hace casi 16 años.Schaedler sostuvo que no es necesario conocer el paradero de los restos para que el proceso continúe. Según el diario The Detroit News, expresó: “No sé dónde están muertos. No sé dónde están enterrados. Desconozco las circunstancias de su muerte. Pero creo que están muertos”.La magistrada también valoró el alcance de las pruebas disponibles en el caso. “Las pruebas circunstanciales en este caso son suficientes. Incluso diría que son abrumadoras”, añadió, de acuerdo con el mismo medio.Los nuevos cargos fueron presentados después de que los tres niños fueran declarados oficialmente muertos en 2025. Esa definición judicial respondió a una solicitud presentada dos años antes por Tanya Zuvers, madre de los menores y expareja de Skelton, según registros del Tribunal de Distrito del Condado de Lenawee citados por la revista People.Antes de enfrentar las acusaciones por asesinato, Skelton había sido procesado por tres cargos de detención ilegal. Se declaró inocente y, en 2011, fue condenado a una pena de entre 10 y 15 años de prisión. Su abogado defensor no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de People.La desaparición de los hermanos en 2010Andrew, Alexander y Tanner habían pasado el Día de Acción de Gracias con su padre en su casa de Morenci, Michigan. Debían regresar luego con Zuvers, pero no volvieron a ser vistos con vida.De acuerdo con el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados, la madre esperó hasta el día siguiente para recibir a sus hijos. Al no tener noticias, se dirigió a la vivienda de Skelton, donde nadie respondió.Más tarde, Zuvers supo que el hombre se encontraba en la sala de urgencias de un hospital local. Según el organismo, Skelton dijo al personal médico que se había fracturado un tobillo tras intentar suicidarse ahorcándose y caer.Su relato ante los investigadores cambió varias veces. La policía indicó que, en un primer momento, afirmó que los niños estaban con amigos; luego aseguró que se encontraban con una mujer. Finalmente, sostuvo que los había entregado a una organización clandestina para que los custodiaran, según Click on Detroit.Cuando los agentes ingresaron en la vivienda, hallaron el interior destruido. Zuvers describió la escena ante el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados: “Si algo se podía romper, se rompió. Si algo se podía cortar, se cortó”.También encontraron una soga colgada de la barandilla de un segundo piso y una nota que los investigadores creen que estaba dirigida a la madre de los chicos. El texto decía: “Me odiarás para siempre y lo sé”, según declaró el agente del FBI Corey Burras, citado por Associated Press.Tras la emisión de una alerta Amber, los investigadores revisaron los registros del teléfono de Skelton. El teniente detective Jeremy Brewer, de la Policía Estatal de Michigan, informó al centro nacional que el dispositivo fue ubicado en Ohio a las 4.30 del 26 de noviembre de 2010.El teléfono regresó a Morenci a las 6.45 de esa mañana. Las búsquedas realizadas durante los años posteriores no permitieron localizar a los tres hermanos, mientras la investigación continuó abierta hasta la presentación de los actuales cargos por asesinato. Navegación de entradasSeattle podría recuperar su equipo NBA: una tribu nativa y un fondo de Nueva York proponen un estadio de USD 8.100 millones fuera de la ciudad Salvadoreño beneficiario del TPS: “Le di residencia a varias personas, pero no me la pude dar yo”