EEUU afirmó que los países del G20, excepto China, acordaron abordar los flujos de “exportaciones baratas” que generan desequilibrios globales
EEUU afirmó que los países del G20, excepto China, acordaron abordar los flujos de “exportaciones baratas” que generan desequilibrios globales

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que 19 de los 20 miembros del G20 acordaron abordar los flujos de “exportaciones baratas” que, a su juicio, generan desequilibrios en la economía global. China fue el único país que expresó su desacuerdo.

El funcionario habló al término de una reunión de dos días con ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales y explicó que pidió a varios de sus pares que adopten medidas similares a las de la administración del presidente Donald Trump, que recurre a aranceles y otras herramientas para reducir los desequilibrios comerciales.

Creemos que las economías no basadas en el mercado que generan un flujo interminable de exportaciones baratas no son sostenibles”, declaró ante periodistas y agregó: “Está claro que el país con el mayor e insostenible superávit por cuenta corriente del mundo, la República Popular China, fue el disidente”.

La administración Trump responsabilizó a China de los desequilibrios comerciales que derivaron en un elevado superávit para Beijing y un amplio déficit para Estados Unidos, una visión que también sostienen numerosos economistas.

El secretario del Tesoro recordó que, al inicio del segundo mandato de Trump, alertó a otros gobiernos sobre el efecto que tendría el nuevo “muro arancelario” estadounidense sobre sus mercados. “Y, lamentablemente, tenía razón”, sostuvo. “El resto del mundo probablemente necesita analizar detenidamente qué medidas debería tomar para proteger los empleos de sus ciudadanos y su base manufacturera, para que todo lo que producen no se traslade al extranjero”.

El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent; el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh; los directores ejecutivos de JPMorgan Chase, Jamie Dimon, y de Goldman Sachs, David M. Solomon; la presidenta y directora ejecutiva de Citizens Bank of Edmond, Jill Castilla; el presidente y director ejecutivo de Truist, Michael Lyons; el vicepresidente de la Reserva Federal de EE. UU., Philip Jefferson; el presidente y director ejecutivo de HomeTrust Bank, C. Hunter Westbrook; y el presidente y director ejecutivo de Piedmont Federal Bank, David P. Barksdale, asisten a una sesión plenaria durante la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales de los países del G20 en Asheville, Carolina del Norte (EE. UU.), el 31 de agosto de 2026 (REUTERS/Sam Wolfe)

Bessent adelantó además que habrá una próxima reunión entre Trump y el líder chino Xi Jinping, aunque no ofreció detalles sobre la fecha ni la agenda del encuentro. En ese sentido, afirmó que ambos debatirán sobre la política de inteligencia artificial cuando se reúnan a fines de este mes. Según indicó, se requieren más salvaguardias para impedir que “actores no estatales” desarrollen sus propios modelos.

Por otra parte, cuestionó a las empresas del sector por su comunicación pública. Dijo que transmitió directamente a los líderes de la industria que las compañías de inteligencia artificial, “ya sean los constructores de los centros de datos o los propios laboratorios, hicieron un trabajo pésimo, un trabajo pésimo, al explicarse ante el pueblo estadounidense”. “Tendrán que asumir parte de la responsabilidad y convencer al pueblo estadounidense de que no todos los beneficios irán a parar a un pequeño grupo”, añadió el secretario del Tesoro.

Después de la rueda de prensa, Trump escribió en sus redes sociales que las conversaciones durante las reuniones del G20 fueron “muy productivas y positivas”. El mandatario agregó: “Otros países deberían seguir nuestro ejemplo”.

La guerra en Medio Oriente, otro de los debates

El titular del Tesoro estadounidense afirmó que encontró coincidencias con sus pares chinos en torno a Irán durante la cumbre del G20, con dos puntos centrales: que Teherán “no puede tener un arma nuclear” y que el petróleo y otros bienes circulen sin restricciones por el estrecho de Ormuz.

El régimen iraní restringió el paso por esa ruta marítima. El funcionario sostuvo además que el superávit comercial de China, que alcanzó el récord de USD 1,2 mil millones en 2025, representa un obstáculo para el crecimiento económico mundial, junto con lo que calificó como una regulación excesiva.

El secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent en la reunión del G20 en Asheville, Carolina del Norte, el 1 de septiembre del 2026 (AP/Gerald Herbert)

La deuda mundial llegó a USD 353 mil millones, mientras que la deuda de Estados Unidos alcanzó los 40 mil millones de dólares en agosto. Consultado por la preocupación en los mercados ante una eventual venta masiva de bonos estadounidenses, Bessent respondió: “No creo que estemos en una situación crítica”.

La presencia del ministro de Finanzas ruso, Anton Siluanov, generó malestar entre varios asistentes a la conferencia. Siluanov se reunió el lunes con Bessent al margen de la cumbre, pero no participó de la tradicional foto grupal de los ministros.

El ministro de Finanzas de Canadá, François-Philippe Champagne, afirmó que la participación rusa “generó mucha incomodidad en la mesa, no solo por parte de Canadá, sino también de los colegas presentes”. “Nos hemos asegurado de que nuestros colegas escuchen nuestra incomodidad con respecto a quiénes asisten a la reunión”, agregó.

El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, declaró que no es el momento de “normalizar” las relaciones con Rusia. Bessent defendió la invitación a Siluanov y sostuvo que el diálogo resulta necesario para buscar una salida al conflicto. “Si las partes no hablan, si no nos involucramos, ¿cómo se puede resolver?”, planteó. “Sé que a algunos europeos no les gustó la invitación”, reconoció y sumó: “Si ambos bandos se arrinconan, nunca habrá una solución para este horrible conflicto”.

(Con información de Associated Press)