Ron DeSantis suspendió al secretario judicial de Palm Beach tras su arresto por abuso sexual de un menor
Ron DeSantis suspendió al secretario judicial de Palm Beach tras su arresto por abuso sexual de un menor

Michael Caruso, exlegislador republicano y hasta este martes secretario judicial y contralor de Palm Beach, fue arrestado de madrugada por cargos que incluyen secuestro y abuso sexual de un menor. Pocas horas después, el gobernador Ron DeSantis ordenó su suspensión, en un caso que golpea a uno de los funcionarios con más poder administrativo del condado en plena campaña para retener el cargo en noviembre.

Caruso administraba el sistema judicial y las finanzas del condado, cobraba alrededor de USD 219.000 al año y supervisaba a 670 empleados con un presupuesto anual cercano a USD 80,1 millones. Su nombre no aparecía en la boleta de las primarias del martes porque ningún otro republicano lo desafió en la interna.

Según la declaración jurada de arresto y documentos obtenidos por Miami Herald, agentes del Departamento de Aplicación de la Ley de Florida lo detuvieron e ingresaron en la cárcel del condado de Palm Beach bajo sospecha de abuso sexual, secuestro, incitación y seducción de un menor, exhibicionismo lascivo y abuso infantil. Tras el arresto, DeSantis firmó una orden ejecutiva para apartarlo del cargo.

“Ocupar un cargo de confianza pública no exime de rendir cuentas”, afirmó el martes el fiscal general James Uthmeier en un comunicado.

Qué dice la investigación

La investigación del FDLE apunta a presuntos abusos reiterados contra un niño de menos de 5 años en Palm Beach y el condado de Orange (Alicia Devine/Tallahassee Democrat USA TODAY Network vía Reuters)

La investigación se centró en presuntos abusos reiterados contra un niño de menos de 5 años. De acuerdo con un informe de la Oficina del Sheriff del Condado de Orange obtenido por el diario mediante una solicitud de acceso a registros públicos, Caruso está acusado de abusar sexualmente del menor en repetidas ocasiones el año pasado.

Fuentes conocedoras de la investigación del FDLE dijeron a la publicación que la víctima era un niño de menos de 5 años.

La declaración jurada sostiene que, en uno de los episodios, Caruso presuntamente se exhibió ante el niño mientras jugaban al fútbol, logró quedarse a solas con él y le tocó el pene. Ese mismo día, siempre según el documento, jugó a hacerle cosquillas y le tocó las nalgas y los genitales.

La segunda agresión denunciada habría ocurrido durante un crucero. Allí, según la acusación, le mostró el pene al niño y luego lo introdujo en su boca.

El expediente de arresto menciona un tercer incidente durante una excursión de pesca en el condado de Orange, donde Caruso supuestamente volvió a tocar los genitales del menor.

El informe añade que el niño comenzó a tener conductas sexuales inapropiadas en su casa, lo que llevó a sus padres a preguntarle qué había ocurrido y a denunciar el caso ante las autoridades.

El medio indicó que omitió ciertos detalles de estos y otros hechos similares para proteger la identidad de las víctimas.

De aliado de DeSantis a funcionario suspendido en un caso penal

Michael Caruso había sido un aliado de Ron DeSantis en Florida antes de que el gobernador lo nombrara secretario del Tribunal de Circuito y contralor en agosto de 2025 (THOMAS CORDY/PALM BEACH POST USA TODAY Network vía Reuters)

El arresto quebró la trayectoria política de un dirigente que había consolidado influencia dentro del Partido Republicano de Florida. Caruso fue elegido para la Cámara de Representantes estatal en 2018, el mismo año en que DeSantis ganó por primera vez la gobernación.

Ganó aquella primera campaña por solo 32 votos y luego amplió su ventaja: obtuvo la reelección por 10 puntos porcentuales en 2020 y por casi 20 en los dos ciclos siguientes. En agosto de 2025, cuando se acercaba al final de su mandato legislativo, DeSantis lo nombró secretario del Tribunal de Circuito y contralor del condado de Palm Beach.

El gobernador llegó a describirlo públicamente como una “leyenda” por su apoyo a una ley migratoria y por haber sido el único aliado suyo que votó contra un proyecto alternativo impulsado por republicanos de la Cámara estatal a comienzos de 2025. En una conferencia de prensa posterior a esa votación, también lo llamó “mi representante Mike Caruso” y le agradeció dos veces en redes sociales.

Antes de su nombramiento en el condado, la ausencia de Caruso en la boleta facilitó que un demócrata ganara en marzo una elección especial para quedarse con su antiguo escaño legislativo en un distrito de Palm Beach que incluye la residencia de Donald Trump en Mar-a-Lago.

Fuera de la política, Caruso es contador. Testimonios publicados en el sitio web de su empresa lo describen como un “pilar de la comunidad”, y su entorno lo presentaba como entrenador de béisbol de ligas menores durante 30 años, voluntario de los Boy Scouts durante ocho y miembro de la junta asesora de la policía de Delray Beach.

Su esposa actual, Tracy Stein Caruso, ocupa dos cargos designados por DeSantis: integra la junta del Distrito de Atención Médica del Condado de Palm Beach y preside la Autoridad de Vivienda y Finanzas del condado.

También estaba previsto que asumiera un tercer puesto, sujeto a la aprobación del Senado estatal, en la junta directiva del Palm Beach State College. No respondió a las solicitudes de comentarios del diario.

Los registros judiciales muestran una acusación anterior y un divorcio atravesado por denuncias

La causa actual no es la primera vez que Caruso enfrenta una acusación de este tipo. Según una revisión de su expediente de divorcio en el condado de Palm Beach realizada por Miami Herald, su primera esposa, Beverly Caruso, madre de sus siete hijos, ya lo había acusado de agredir sexualmente a un menor, aunque él negó esos señalamientos y los calificó como falsos.

En una demanda presentada en enero de 2013, Caruso sostuvo que Beverly había organizado lo que definió como un “falso caso de abuso sexual”. Los registros judiciales no incluyen detalles de aquella acusación.

Documentos obtenidos por la publicación mediante acceso a registros públicos muestran que, a fines de diciembre de 2012, el Departamento de Policía de Delray Beach colaboró con el Departamento de Niños y Familias de Florida en una pesquisa por una denuncia de abuso infantil contra Caruso.

De acuerdo con ese informe, los agentes lo llevaron junto con su abogado a la comisaría para interrogarlo y le leyeron sus derechos Miranda.

Los investigadores concluyeron que la denuncia, presentada de forma anónima ante el Departamento de Niños y Familias, era infundada. El niño no relató ningún hecho inapropiado en las entrevistas, y la madre y otros posibles testigos dijeron no haber visto abusos ni tocamientos.

Los documentos judiciales también describen un conflicto familiar prolongado. En 2009, Beverly llamó al 911 desde su automóvil y denunció que Caruso, ebrio, conducía a gran velocidad y zigzagueando por la Interestatal 95, en Estados Unidos, mientras regresaban de un concierto en Jacksonville.

“Quiero hacerte sufrir”, le gritó, según la denuncia por violencia doméstica presentada después por Beverly Caruso ante los tribunales del condado de Palm Beach. Un agente del sheriff del condado de St.

Johns acudió al lugar y les permitió alojarse en un hotel local; no hubo arrestos, y un juez de circuito rechazó más tarde la solicitud de una orden de alejamiento por considerar que no había pruebas suficientes.

El expediente de divorcio también indica que en una ocasión Caruso echó de su casa a uno de sus hijos y el adolescente pasó a vivir con un tutor.

En otra disputa, él acusó a Beverly de haberlo tirado físicamente al suelo y pidió al tribunal una orden de alejamiento y la expulsión de ella del hogar familiar en 2012, pero el juez rechazó la solicitud al señalar que un testigo contradecía su versión. El divorcio se formalizó en junio de 2014, según el expediente.