El nuevo intento de Los Ángeles para sacar a las familias sin hogar de la calle: cómo funciona el plan Inside Safe
El nuevo intento de Los Ángeles para sacar a las familias sin hogar de la calle: cómo funciona el plan Inside Safe

La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, enfrenta un revés en su estrategia contra la falta de vivienda: aunque su programa Inside Safe trasladó a más de 6.200 personas a hoteles, moteles y otros alojamientos temporales, el 43% había regresado a la calle hasta el pasado 30 de junio, en una ciudad donde la indigencia sin refugio aumentó casi 8% este año.

El retroceso expuso el principal límite del plan: su capacidad para sacar gente de campamentos, pero no para sostener de manera consistente la salida de la calle.

El resultado fue una dinámica de “limpieza” y repoblación que obligó al municipio a volver sobre los mismos lugares con una frecuencia inusual.

Según Los Angeles Times, uno de los símbolos más claros de ese problema está en el corredor de la autopista 110 al sur del centro, entre las calles 42 y 58.

En ese tramo de poco más de 1,5 kilómetros, los equipos de alcance de Inside Safe realizaron 25 operativos durante los primeros tres años de Bass como alcaldesa.

La alcaldesa Karen Bass enfrenta un revés en Los Ángeles porque el 43% de las personas trasladadas por Inside Safe volvió a la calle hasta el 30 de junio (REUTERS/Daniel Cole)

Una de cada cinco zonas intervenidas había recibido al menos cinco visitas

En una de esas intervenciones, el programa llevó a 42 personas a espacios bajo techo. Un mes después, otras 54 aceptaron ingresar.

En otras visitas, el resultado fue mucho menor: dos personas en una ocasión, cinco en otra y ocho en la siguiente.

Pese a esa secuencia de operativos, varios puentes y calles laterales siguieron con campamentos. En el paso elevado de la calle 51, carpas, estructuras improvisadas y grandes montículos de basura ocupaban las aceras; sobre la calzada había un refrigerador sin puerta, volcado y lleno de desechos.

Abigail Aguirre, que vive al este de la autopista 110 en el sur de Los Ángeles, contó que los campamentos cercanos alteraban de forma constante la vida del vecindario.

Dios mío, no nos dejan dormir”, le dijo al diario. “Consumen drogas ahí. Ponen la música muy fuerte. No les importa”.

La repoblación no se limitó al entorno de la autopista 110. Para diciembre, al cierre del tercer año de gobierno de Bass, 23 zonas atendidas por Inside Safe en toda la ciudad, cerca de una quinta parte del total de entonces, habían recibido al menos cinco visitas del equipo municipal, de acuerdo con registros citados por la publicación.

Una de cada cinco zonas intervenidas por Inside Safe en Los Ángeles había recibido al menos cinco visitas del equipo municipal hacia diciembre del tercer año de Bass (REUTERS/David Ryder)

En el cuarto trimestre de 2025, el 80% de las operaciones de Inside Safe contra campamentos, 36 de 45, se concentró en áreas que ya se habían repoblado. Solo nueve correspondieron a lugares nuevos para el programa.

Al este de MacArthur Park, el plan acudió 10 veces en dos años a un pequeño grupo de calles. En Hollywood, en el entorno de Franklin y Argyle, realizó ocho operativos en 18 meses. En la calle Alameda, entre la 4 y la 6, una franja de dos cuadras, hubo 12 intervenciones el año pasado.

La propia Bass sostuvo en una entrevista que entendía la frustración de quienes vivían junto a los campamentos.

También dijo que buscaba reformular la respuesta municipal en los próximos meses, con mayor control sobre servicios como atención médica, tratamiento de adicciones y seguimiento de casos.

Al mismo tiempo, la alcaldesa defendió que su administración había conseguido mantener libres de carpas, en las semanas recientes, cerca del 80% de los lugares visitados por Inside Safe.

Inside Safe ha sido un éxito en términos de sacar a la gente de las calles y despejar campamentos”, afirmó. “Lo que Inside Safe no ha podido hacer es alcanzar la escala necesaria”.

Karen Bass atribuyó el regreso de los campamentos a la búsqueda de refugio, a las redes de cercanía y a la falta de camas psiquiátricas y atención intensiva en el condado (REUTERS/Daniel Cole)

Bass agregó que el programa había realizado 137 operaciones en campamentos, aunque hacían falta muchas más. Para ampliar su alcance, señaló, la ciudad debía dejar de depender de hoteles y moteles costosos y avanzar hacia refugios para personas sin hogar de mayor calidad.

Los campamentos reaparecen por refugio, redes de cercanía y falta de camas de atención intensiva

La alcaldesa y su equipo explicaron que muchos de los lugares más problemáticos eran pasos elevados de autopistas, atractivos para quienes vivían en la calle porque ofrecían sombra en verano y resguardo frente a la lluvia en invierno.

También mencionaron las autopistas y las zonas industriales como espacios buscados por el grado de privacidad que brindaban.

Bass dijo que, en algunos casos, nuevas personas llegaban a puntos ya intervenidos con la expectativa de recibir una oferta de alojamiento como la que obtuvieron ocupantes anteriores.

En otros, el regreso a la calle ocurría porque algunas personas necesitaban atención intensiva, como una cama psiquiátrica, que dependía del condado de Los Ángeles y no siempre estaba disponible.

El corredor de la autopista 110 al sur del centro de Los Ángeles recibió 25 operativos de Inside Safe en los primeros tres años de gobierno de Karen Bass (REUTERS/Mike Blake)

La concejal Nithya Raman, que compite con Bass por la alcaldía, cuestionó la eficacia y el costo del programa. Sostuvo que obligaba a los contribuyentes a pagar un sobreprecio para “mover a la gente de un lado a otro en lugar de alojarla de forma permanente”.

“Cuando 40% de las personas que participaron en el programa regresan a la falta de vivienda, y algunos lugares necesitan visitas repetidas de alcance cinco, 10 e incluso 25 veces, eso nos dice que algo está mal”, señaló Raman en un comunicado.

Estela Lopez, directora del Downtown Industrial Business Improvement District, atribuyó la repoblación a la falta de control posterior al desalojo.

Afirmó que, una vez que un campamento era levantado y sus ocupantes eran trasladados, la policía debía poder aplicar las normas municipales para asegurar que la zona permaneciera despejada.

Lopez también ofreció otra explicación para el retorno constante a ciertas áreas de Skid Row. “Ahí es donde están las drogas”, dijo.

“Es Skid Row, y Skid Row es donde están las drogas y donde hay menos consecuencias por el consumo y la venta al aire libre”.

Personas sin hogar se agrupan en Skid Row, una de las zonas más afectadas por la crisis habitacional en Los Ángeles, donde los operativos municipales no logran erradicar los campamentos de forma permanente (Reuters)

Hay zonas donde los operativos repetidos sí lograron mantener despejadas las calles

El primer operativo de Inside Safe, hace más de tres años, se realizó en Cahuenga Boulevard bajo la autopista 101, en Hollywood, un sector representado por Raman.

El programa volvió seis veces a la esquina de Cahuenga y la 101 en 18 meses, y dos cuadras al sur hizo otras cinco visitas en Franklin y Cahuenga.

Frank Gordon relató que durante la pandemia vivía con su novia en una casa rodante en Cahuenga, junto a la 101, cuando las calles estaban llenas de campamentos.

Luego fueron trasladados al Stuart Hotel, en Westlake, y más tarde al Highland Gardens, un hotel reconvertido en vivienda para personas sin hogar dentro del distrito de Raman.

Después de que una de sus habitaciones quedara destruida en un incendio, se mudaron a otro alojamiento temporal. El mes pasado habían vuelto a Cahuenga y la 101, un lugar que describió como “terreno conocido”.

Vista panorámica de Hollywood, un área donde los operativos contra la falta de vivienda se repiten ante la persistencia de campamentos en calles y avenidas (REUTERS/Mike Blake)

Kevin Paz, de 32 años, dijo que dormía en el paso elevado de la calle 51 porque antes vivía a pocas cuadras y mantenía allí vínculos con amigos, incluso excompañeros de la escuela secundaria.

Sentado bajo el calor en ese puente, explicó que eligió esa franja de acera por la sombra que proyectaba el carril elevado para vehículos compartidos de la autopista 110 y aseguró que aceptaría una habitación de motel si se la ofrecieran.

El equipo de Bass destacó, por su parte, lugares donde los campamentos no volvieron. Mencionó una operación en 6th y Fairfax, donde después se estrechó la acera y se instaló nuevo paisajismo, lo que dificultó acampar allí.

Al oeste del centro, calles y aceras siguieron despejadas alrededor del cementerio Angelus Rosedale, donde 48 personas fueron llevadas a interiores en abril de 2025.

Para impedir que la gente viviera en sus vehículos en esa zona, cuadrillas municipales convirtieron un tramo de Washington Boulevard en área sin estacionamiento.

En Harbor City, Inside Safe acudió 12 veces a la misma intersección entre 2023 y 2025. Ese lugar llevaba 17 meses sin campamentos, dijo el concejal Tim McOsker, quien atribuyó el resultado a las visitas repetidas para ofrecer alojamiento temporal a quienes llegaban y a la reubicación de un grupo que repartía pipas de vidrio y agujas hipodérmicas limpias.

En Baldwin Hills, los trabajadores del programa fueron 14 veces en tres años al parque Jim Gilliam. La semana pasada ya no había campamentos en el césped junto a las canchas de tenis sobre La Brea Avenue ni en las aceras del cercano complejo deportivo Michelle and Barack Obama.

Johnnie Raines III, integrante del consejo vecinal local, dijo que conocía a algunas de las personas que Inside Safe logró alojar y calificó esa experiencia de “transformadora” para ellas.

Aun así, resumió el problema con otra lógica de reposición constante: “Si hoy aloja a estas tres personas que están en este espacio, aparecerán otras tres. Eso no significa que no haya tenido éxito en alojar a las primeras tres. Solo significa que llegan otras tres”.

En los barrios pegados a la autopista 110 en el sur de Los Ángeles, la paciencia de muchos residentes se agotó.

Joel Galarza sostuvo que el campamento cercano a su casa trajo delitos, incendios, prostitución y consumo de drogas a la vista de todos; en mayo, un hombre fue hallado apuñalado en el paso elevado, y Elmer Roldan, vecino de la calle 55, dijo que este año llamó al 911 después de ver a un hombre prender fuego a unas enredaderas colgadas del muro de sonido de la autopista.