La liga profesional femenina de béisbol regresa a Estados Unidos después de casi 30 años de ausencia
La liga profesional femenina de béisbol regresa a Estados Unidos después de casi 30 años de ausencia

El sábado por la noche, Springfield, Illinois, fue escenario de un momento histórico para el deporte femenino en Estados Unidos: la Women’s Professional Baseball League (WPBL) disputó su primer partido, y se convirtió en la primera liga profesional de béisbol femenino en retornar al país desde la Ladies Professional Baseball League, que cerró sus puertas en 1998 tras apenas dos temporadas.

La gran predecesora histórica fue la All-American Girls Professional Baseball League (AAGPBL), activa entre 1943 y 1954.

Los Angeles Queens derrotaron a los New York Heights por 10 a 8, en un juego marcado por la lluvia y la emoción de las más de 4.000 personas que colmaron el Robin Roberts Stadium.

Los Queens sellaron la victoria 10 a 8 tras remontar una desventaja de cuatro carreras en los últimos dos innings, bajo la lluvia y el ruido de las tribunas del Robin Roberts Stadium (Ap photo/ Lexie Knight)

Un debut que hizo historia

La apertura del torneo no fue solo un evento deportivo; fue una declaración. Maggie Foxx anotó el primer hit de la historia de la liga con un sencillo de dos carreras en la primera entrada.

Más tarde, Denae Benites, del equipo neoyorquino, conectó el primer jonrón de la WPBL —un drive de dos carreras al centro en el cuarto inning.

Los Queens, que llegaron a perder por 8 a 4, remontaron con dos carreras en el sexto y cuatro más en el séptimo y último tramo, bajo condiciones de viento y lluvia.

El primer hit, el primer jonrón y las primeras lágrimas: la noche del 1 de agosto de 2026 quedó grabada en los libros del béisbol femenino estadounidense (@Hà Xuân Hiệp)

“Cuando entré al campo empecé a llorar, por lo mucho que este momento significaba, y por lo mucho que significaba para todos”, afirmó Foxx en declaraciones recogidas por NBC News.

La pelota que Foxx bateó en esa primera entrada quedará como un símbolo del inicio de una nueva era. Mo’ne Davis, figura del equipo de Los Ángeles, fue otra de las protagonistas de la noche junto a Benites.

El estadio, con más de 100 años de historia, recibió a fanáticos que llegaron horas antes del primer lanzamiento para llevarse un bobblehead de Davis y comprar artículos de la tienda oficial, cuya fila llegó hasta el jardín exterior del parque.

El Robin Roberts Stadium, con más de un siglo de historia en Springfield, abrió sus puertas al béisbol profesional femenino por primera vez, con fanáticos haciendo fila horas antes del primer lanzamiento (Ap photo/ Lexie Knight)

El legado del pasado que inspira el presente

Antes del inicio del juego, la WPBL rindió homenaje a quienes abrieron el camino. El momento más emotivo de la ceremonia previa fue el lanzamiento inicial de Maybelle Blair, de 99 años, quien lanzó la pelota ceremonial a Kelsie Whitmore, una de las figuras del circuito.

Blair integra el consejo asesor de la liga y fue jugadora de la AAGPBL, que funcionó hace más de 70 años y sirvió de inspiración para la película A League of Their Own (1992).

“Maybelle nos ha acompañado desde el comienzo de este camino. Ella nos abrió una senda”, aseguró Benites en declaraciones a NBC News. La presencia de Blair trazó un puente simbólico entre las pioneras de mediados del siglo XX y las atletas que hoy retoman esa posta.

La WPBL arranca su temporada inaugural con cuatro equipos: Queens, Heights, San Francisco Firebells y Boston Hunters. Los Firebells y los Hunters disputaron su primer encuentro el domingo.

Kelsie Whitmore recibió el lanzamiento ceremonial de Maybelle Blair, de 99 años, ex jugadora de la All-American Girls Professional Baseball League y símbolo vivo de las pioneras que pavimentaron el camino (Ap photo/ Lexie Knight)

Una generación que ahora tiene referentes

NBC News destacó que las tribunas del Robin Roberts Stadium no estuvieron llenas solo de aficionados al béisbol: muchos fueron familias que llevaron a sus hijos a presenciar algo que, hasta hace poco, no existía.

“Al tener una hija, es muy emocionante darle exposición a atletas profesionales femeninas“, tal y como dijo Antonietta Mabry, una contadora de 47 años de Columbus, Ohio, que asistió al partido junto a su marido y su hija de 9 años, Rosalee. La pequeña consiguió que la segunda base de los Firebells, Amanda Gianelloni, le firmara su guante.

Padres, madres e hijos llegaron desde distintos puntos del país para ver algo que, hasta ahora, no existía: mujeres compitiendo en béisbol profesional, en una liga propia y con un futuro por delante (Ap photo/ Lexie Knight)

Desde Minnesota, también llegaron fanáticas con historias propias. Sarah Hodel, entrenadora atlética de 43 años oriunda de Duluth, contó que en la secundaria dio un discurso informativo sobre las mujeres en el béisbol. “En cuanto vi que esto estaba pasando hace un par de años, me propuse como objetivo venir”, relató al medio norteamericano.

Su acompañante, Rachel Koehler, de 33 años y de Saint Paul, agregó: “De niña quise jugar béisbol porque llegar a ser profesional siempre fue el sueño, pero no había oportunidades”. La creación de la WPBL cambia esa realidad para las generaciones que vienen.

Los cuatro clubes de la liga continuarán su actividad durante la temporada inaugural en el estadio de Springfield, que fue sede exclusiva de la jornada de apertura.