La cadena Papa Murphy’s prevé cerrar hasta 50 locales en Estados Unidos en seis a nueve meses
La cadena Papa Murphy’s prevé cerrar hasta 50 locales en Estados Unidos en seis a nueve meses

Papa Murphy’s cerrará hasta 50 tiendas en Estados Unidos en los próximos seis a nueve meses, tras concluir que parte de sus mercados “ya no son adecuados” para el modelo de la cadena de pizzas para llevar y hornear en casa.

La decisión fue informada por MTY Food Group, que controla la marca, y que presentó el ajuste como una corrección de largo plazo frente a una caída de ventas y una competencia más dura en ese segmento.

Según Fox Business, el movimiento se enmarca en un recorte más amplio dentro del grupo: la empresa canadiense cerrará 68 tiendas corporativas de bajo rendimiento en todas sus marcas.

Esos establecimientos, en conjunto, perdieron más de USD 10 millones en los últimos 12 meses y su desempeño se deterioró en la mayoría de los casos, de acuerdo con la compañía.

Papa Murphy’s vende pizzas para llevar que el cliente retira en tienda, tras un pedido presencial, telefónico o en línea, y cocina en su casa.

MTY Food Group informó que el ajuste en Papa Murphy’s forma parte del cierre de 68 tiendas corporativas de bajo rendimiento en todas sus marcas (Restaurant Business)

La marca pertenece a MTY Food Group, que combina locales propios con franquicias. En una conferencia de resultados, el director ejecutivo del grupo, Eric Lefebvre, dijo que la cadena “está sufriendo un poco más” en un entorno especialmente competitivo para el negocio de la pizza.

Los mercados que MTY considera “no adecuados” para la marca

Lefebvre explicó, citado por Fox Business, que la compañía recuperó el control de tres grupos de tiendas porque creía que podía mejorar su desempeño.

Después de casi dos años de trabajo y de algunas recuperaciones en esos mercados, la empresa concluyó que esas plazas “probablemente no son apropiadas para Papa Murphy’s en este momento” y optó por cerrar muchos de esos locales.

El ajuste alcanzará entre 45 y 50 restaurantes de la marca. El ejecutivo sostuvo que esa medida es “la acción correcta a largo plazo para el negocio”, aunque en el corto plazo implique una red más pequeña.

También señaló que, si bien Papa Murphy’s concentra una parte importante de los cierres dentro de la cartera de MTY, esos locales no representan la mayor parte de las pérdidas ni de los costos asociados a las tiendas que dejarán de operar.

En esa línea, Lefebvre afirmó que existen otros establecimientos dentro del grupo cuyo cierre costará más, pero que también generará beneficios mayores para la compañía.

La empresa, según la publicación, planteó el plan como parte de una reorganización de sus tiendas corporativas, con foco en reducir el impacto de unidades que vienen arrojando resultados negativos.

Papa Murphy’s opera con un modelo de pizzas para llevar y hornear en casa, con pedidos en tienda, por teléfono y en línea (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cierres por etapas en un período de seis a nueve meses

Lefebvre precisó que el proceso de cierre tomará entre seis y nueve meses y que la compañía informará al mercado sobre su avance. La primera tanda de cierres estaba programada para la semana siguiente a sus declaraciones.

El ejecutivo dijo: “Vamos a avanzar de manera sistemática, y no queremos apresurar ninguna de estas decisiones y causar más daño”.

También sostuvo que la empresa actuará “para proteger al personal que está en la tienda, tomarse el tiempo para negociar adecuadamente con los propietarios y manejar todos los problemas de distribución que puedan surgir por el cierre de cierta cantidad de locales”.

De acuerdo con Fox Business, la compañía no descarta más cierres o ventas de tiendas cuando lo considere conveniente. En palabras de Lefebvre, “no es una liquidación apresurada, pero también estamos en un proceso en el que podemos reducir la cartera de tiendas corporativas”. Esa definición apuntó a enmarcar la decisión como un ajuste escalonado, más que como una retirada inmediata del mercado.

Papa Murphy’s fue fundada en Vancouver, en el estado de Washington, y se especializa en el modelo de pizza para llevar y hornear en casa.

En ese formato, el cliente compra el producto sin cocción y lo prepara luego en su domicilio, un sistema que la compañía sostiene mediante pedidos en tienda, por teléfono o por canales digitales.

El anuncio se produjo en un contexto de competencia intensa dentro del negocio de la pizza, un mercado en el que, según Lefebvre, la cadena enfrenta presiones adicionales.

En ese escenario, el grupo definió el cierre de locales de bajo rendimiento como parte de una estrategia de mediano plazo para reordenar su presencia corporativa.