Con más de un millón de visitantes previstos por el Mundial 2026, la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey reforzó los controles en los aeropuertos JFK, LaGuardia y Newark Liberty para frenar la captación ilegal de pasajeros por parte de conductores sin licencia.El objetivo es reducir estafas, sobreprecios e intimidaciones en el primer tramo del viaje: la salida de las terminales hacia la ciudad y el área metropolitana.La región albergará ocho partidos entre el 13 de junio y el 19 de julio de 2026, incluida la final en el estadio MetLife. Según The City, la ofensiva se diseñó para impedir que los viajeros que lleguen a Estados Unidos sean abordados dentro de las terminales por personas que ofrecen traslados sin autorización y que luego imponen tarifas abusivas o recurren a métodos de presión para exigir pagos elevados.La dimensión del problema ya quedó reflejada en las sanciones. En 2025 se emitieron 2.874 infracciones por transporte ilegal en JFK y LaGuardia, un alza del 258% frente a las 802 registradas en 2022, y el 91% de los casos del año pasado se concentró en JFK. La tendencia siguió en 2026: hasta fines de mayo, la Comisión de Taxis y Limusinas contabilizó 2.021 infracciones por operaciones sin licencia en ambos aeropuertos.Más controles en terminales y una inversión de USD 100 millonesLa iniciativa prevé una inversión de USD 100 millones durante la próxima década, con un despliegue coordinado entre la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey y la Comisión de Taxis y Limusinas. El paquete de medidas se concentró en las tres terminales que funcionan como puerta de entrada principal: JFK, LaGuardia y Newark Liberty.En el plano operativo, las autoridades reforzaron la presencia de policías e inspectores en áreas de llegadas y en sectores de recogida de equipaje, donde suelen producirse los contactos directos con pasajeros. El objetivo es detectar la captación ilegal antes de que el viajero acepte un traslado fuera del sistema habilitado.Según Gothamist, el despliegue sumó 50 oficiales de policía adicionales y 20 empleados de la Comisión de Taxis y Limusinas en los aeropuertos Newark, LaGuardia y JFK durante el período del torneo. En paralelo, el plan incluyó coordinación con el Departamento de Vehículos Motorizados para aplicar sanciones más duras a quienes operen sin los permisos reglamentarios.La Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey sostuvo que la estrategia apunta a una pregunta práctica para el pasajero: cómo evitar que un viaje desde el aeropuerto se convierta en un fraude. La premisa es que el primer contacto con la ciudad no quede condicionado por un episodio de abuso económico o intimidación, especialmente en jornadas de alta demanda.Multas, incautaciones y puntos en la licencia para frenar la reincidenciaSegún las autoridades, parte de los infractores vuelve a operar después de ser sancionada y absorbe las multas como un costo incorporado a su actividad; por eso, el endurecimiento de castigos incluye medidas sobre el vehículo y sobre el conductor para elevar el costo inmediato de la infracción e impactar también en la licencia de conducir. Entre las acciones aprobadas figura un cargo adicional de USD 594 para recuperar vehículos incautados por operar fuera de la ley. La intención es elevar el costo de la infracción en el momento y evitar que la confiscación se convierta en un trámite menor para el infractor.Además, quienes sean condenados por esta actividad recibirán cinco puntos en su licencia de conducir. El esquema de puntos sumó un umbral que puede derivar en sanciones mayores: acumular 11 o más puntos en un período de dos años puede derivar en la suspensión o la pérdida del permiso para manejar.Según explicaron las autoridades, el objetivo es que el castigo no se limite a una multa que el infractor absorbe, sino que ponga en riesgo la posibilidad de seguir conduciendo.Kathryn Garcia, directora ejecutiva de la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, reconoció que el problema persiste porque algunos infractores vuelven a operar después de ser sancionados y señaló que la respuesta exige controles constantes, tecnología y sanciones más severas para interceptarlos antes de que entren en contacto con posibles víctimas.La Comisión de Taxis y Limusinas también describió el impacto sobre el pasajero y sobre el sistema legal de transporte. Midori Valdivia, presidenta de la Comisión de Taxis y Limusinas, advirtió que este tipo de episodios puede derivar en situaciones de intimidación y que afecta tanto la seguridad de los recién llegados como los ingresos de los conductores autorizados.Cámaras en JFK y cartelería en más de 10 idiomasEl componente tecnológico del plan se concentró en JFK, donde la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey comenzó a desplegar una nueva red de cámaras capaz de identificar matrículas de vehículos vinculados con infracciones previas. El sistema podrá generar alertas automáticas para las fuerzas de seguridad cuando un conductor reincidente ingrese en zonas sensibles del aeropuerto.El monitoreo también busca mejorar la velocidad de respuesta en puntos donde el flujo de pasajeros dificulta el control manual, especialmente en franjas de arribos internacionales.La campaña incluyó mensajes preventivos dentro de las terminales. Las autoridades instalaron carteles informativos en más de 10 idiomas en zonas de llegada y recogida de equipaje. Los avisos explican cómo identificar servicios de transporte autorizados y advierten sobre los riesgos de aceptar ofertas de personas que se acercan directamente a los pasajeros en las áreas de llegada. Navegación de entradasEl jugador de la NBA James Harden es arrestado por tenencia ilegal de un arma Juegos Olímpicos Los Ángeles 2028: cuándo será el sorteo para comprar entradas y cómo participar en la nueva tanda