Subtitulado El espacio narrativo en primer plano, el ensayo de Cristina Daniele (Buenos Aires, 1956) explora la trascendencia de la dimensión espacial en doce novelas de autores argentinos contemporáneos. “La percepción que los narradores y los personajes presentan del entorno hace a la atmósfera narrativa, expone una manera de ver el mundo y de relacionarse con él”, sostiene. El interés que despierta en las obras que estudia es una de las virtudes de su trabajo.Para analizar los ámbitos rurales y su contraste con los urbanos, elige El viento que arrasa, de Selva Almada, y Los llanos, de Federico Falco, donde el “tiempo cíclico” de las tareas agrícolas se conecta con los tiempos de la lectura, la escritura y el duelo. Dos novelas de formación –Lucía, por mirar de reojo, de María Cristina Santiago, y Piercing, de Viviana Lysyj– revelan el modo en que la ciudad funciona como plataforma de aventuras íntimas de las protagonistas adolescentes. Una novela de Ricardo Piglia y otra de Eduardo Sacheri permiten observar las dinámicas de los pueblos de provincias ante la llegada de un forastero, mientras que Los traductores del viento, de Marta López Luaces, que transcurre en la “ciudad cárcel” de Henoc, lleva al extremo ciertas variables del presente.La pesquisa, de Juan José Saer, y El camino de Ida, de Piglia, son leídas como narraciones ambientadas en más de una ciudad, y en el atrapante capítulo final, novelas de Saer, Abel Posse y Libertad Demitrópulos situadas en el siglo XVI contraponen las perspectivas de aborígenes y conquistadores españoles, unidos y enfrentados por un mismo espacio: el territorio americano.Geografías de papelPor Cristina DanieleBiblos172 páginas$ 27.500 Navegación de entradasClara Cullen, la hija de Teresa Anchorena que trabaja con grandes marcas y diseñadores de moda Comenzaron las obras de ampliación del CCI “Soles de la Patagonia”.