La prisión de Florida conocida como “Alcatraz de los Caimanes” podría cerrar en junio
La prisión de Florida conocida como “Alcatraz de los Caimanes” podría cerrar en junio

El centro de detención Alligator Alcatraz, ubicado en el sur de Florida, cerrará sus puertas en junio, según la notificación oficial recibida este martes por las empresas contratadas para operar las instalaciones. La decisión, que pone fin a una etapa marcada por polémicas y altos costos, fue informada por funcionarios del Departamento de Manejo de Emergencias de Florida (FDEM) a los proveedores en el lugar, y supone el traslado inminente de los aproximadamente 1.400 detenidos que aún permanecen en el centro. El anuncio representa la primera confirmación formal del cierre y da inicio a un proceso acelerado de desmantelamiento, en medio de un contexto de creciente presión financiera y cuestionamientos sociales.

De acuerdo con cuatro fuentes citadas por CBS News Miami, la notificación a los proveedores se realizó el martes por la tarde. La instrucción fue clara: “El último detenido saldrá en junio”, según relató una de las fuentes consultadas. En línea con esta información, el gobernador Ron DeSantis había anticipado en días previos que el cierre era inminente, asegurando que la instalación “cumplió su propósito”. Durante la conferencia de prensa de la semana pasada, DeSantis afirmó: “Si cerramos mañana, podremos decir que cumplió su propósito”. La portavoz del FDEM, Stephanie Hartman, respaldó esta visión afirmando que el centro “siempre tuvo como objetivo servir como instalación temporal para apoyar las operaciones en curso de control y detención de inmigrantes indocumentados”.

El cierre de Alligator Alcatraz obedece principalmente a la alarmante escalada de los costos operativos. Actualmente, las estimaciones oficiales sitúan el gasto total para el funcionamiento del centro en cerca de mil millones de dólares. Este monto creció de forma significativa durante el último año, impulsando la decisión de clausurar la instalación y de trasladar a todos los detenidos en las próximas semanas. Además, la situación financiera se vio agravada por las dificultades en los reembolsos federales: el gobierno estatal había solicitado 608 millones de dólares al gobierno federal, cifra que fue aprobada, pero cuyo pago se ha retrasado debido a litigios, cuestionamientos medioambientales y otros obstáculos administrativos. En paralelo, el estado incurrió en costos adicionales de 300 millones de dólares, para los cuales no existe garantía de reembolso federal, generando incertidumbre sobre quién asumirá finalmente ese gasto.

Los gastos adicionales de 300 millones de dólares, sin garantía de reembolso federal, recaerán sobre los contribuyentes estatales de Florida

El bloque de salida de detenidos se realizará de manera escalonada y bajo estricta vigilancia. Una vez culminado el proceso de traslado —que deberá concretarse durante el mes de junio—, las autoridades estatales informaron a los proveedores que comenzará el desmantelamiento del centro. Este proceso, según los funcionarios, consiste en desmontar las vallas de seguridad, retirar los remolques y desmantelar todas las estructuras temporales instaladas en el predio, ubicado en medio de los Everglades. Se calcula que el desmantelamiento completo demandará entre dos y tres semanas. Finalizada esta etapa, el terreno será reconvertido para su uso original: funcionará como un pequeño aeropuerto destinado al entrenamiento de pilotos.

El centro de detención Alligator Alcatraz fue inaugurado el 3 de julio de 2025. Concebido por iniciativa directa del gobernador Ron DeSantis, el proyecto se financió íntegramente con fondos estatales y fue presentado como una solución temporal para la crisis migratoria en el sur de Florida. Donald Trump, entonces presidente, elogió la instalación y sugirió que sirviera de ejemplo para otros estados. DeSantis había prometido que el gobierno federal reembolsaría todos los gastos, lo cual generó expectativas de alivio financiero para Florida. Sin embargo, aunque la solicitud inicial de 608 millones fue aprobada, el reembolso permanece en suspenso por litigios y preocupaciones ambientales. Los gastos adicionales de 300 millones, generados tras la solicitud, quedaron fuera de la cobertura asegurada, lo que coloca la carga económica sobre los contribuyentes estatales.

En este contexto, la urgencia por cerrar el centro se intensificó a medida que crecía la certeza de que los ciudadanos de Florida deberían asumir los costos que el gobierno federal no cubriera. “Cada día que permanezca abierto, serán los contribuyentes del estado quienes pagarán el costo”, advirtió una fuente cercana a los contratos estatales. Otra fuente explicó: “Nos han dicho que nos pagarán [de esa solicitud original de 608 millones de dólares] en las próximas semanas, pero el estado tendrá que cubrir la diferencia o trabajar con el gobierno federal para convencerlos de que cubran el resto”. El costo final para los contribuyentes de Florida se conocerá solo después del cierre y liquidación del centro.

Controversias, críticas y reacciones políticas al funcionamiento del centro

Al finalizar el desmantelamiento, el predio donde funcionaba el centro de detención se reconvertirá en un pequeño aeropuerto para el entrenamiento de pilotos en el sur de Florida

Desde su apertura, Alligator Alcatraz fue objeto de intensas críticas de parte de organizaciones sociales, representantes políticos y defensores de los derechos humanos. El representante demócrata Maxwell Alejandro Frost emergió como una de las voces más críticas, calificando el centro como “inhumano” y un “campo de internamiento”. Frost, quien visitó las instalaciones en agosto pasado, sostuvo: “Desde el día en que abrió sus puertas ‘Alcatraz de los Caimanes’, estuve presente supervisando las condiciones inhumanas dentro de estas instalaciones”. Añadió que regresó en varias ocasiones para denunciar lo que ocurría y luchar por el cierre del centro. En un comunicado difundido tras el anuncio oficial, Frost expresó: “Ahora, tras malgastar millones de dólares de los contribuyentes y enfrentar constantes demandas ambientales, este fallido experimento de sufrimiento humano finalmente cierra sus puertas”.