Demandaron a los dueños del edificio que se incendió en Inwood por negligencia
Demandaron a los dueños del edificio que se incendió en Inwood por negligencia

Las llamas arrasaron un edificio residencial en la calle Dyckman, en el barrio de Manhattan, y dejaron un saldo de tres personas fallecidas, 14 heridas y más de 100 vecinos desplazados. Las autoridades de Nueva York han iniciado acciones legales contra los propietarios del inmueble y de la propiedad vecina por la acumulación de violaciones al código de seguridad y la presunta negligencia en el mantenimiento de ambos edificios.

El siniestro sorprendió a decenas de familias alrededor de las 00:30, cuando las llamas tomaron fuerza en el segundo piso del 207 de Dyckman Street. El humo y el fuego llenaron los pasillos y obligaron a los residentes a escapar como podían, muchos con niños pequeños y ancianos a su cargo.

El Departamento de Bomberos de Nueva York relató a ABC7NY que la propagación fue casi instantánea. Tres personas murieron en el acto y cinco permanecen en estado crítico.

La tragedia afectó principalmente a familias trabajadoras de origen latino, muchas de las cuales perdieron todas sus pertenencias en minutos (Captura de video )

Más de 190 bomberos acudieron de inmediato para enfrentar la emergencia. El Departamento de Edificios de Nueva York declaró el inmueble como peligroso y ordenó su desalojo inmediato, informó CBS News. La Cruz Roja y organizaciones locales se movilizaron para ayudar a los más de 100 vecinos que tuvieron que abandonar sus hogares.

Infracciones previas en el edificio

El incendio reveló infracciones previas en el edificio. La ciudad demandó a Jan Jan Realty Corp., propietaria del edificio y de la propiedad adyacente, por ignorar “cientos de violaciones de seguridad” y presionar para desplazar a inquilinos con renta estabilizada, según New York Daily News.

Las autoridades de Nueva York inician acciones legales contra los propietarios del edificio por violaciones recurrentes al código de seguridad (Captura de video )

Documentos municipales indicaron que el edificio siniestrado acumulaba 107 infracciones, 39 de ellas consideradas de peligro inmediato. El inmueble vecino sumaba 219 violaciones, incluyendo la falta de detectores de humo y monóxido de carbono, salidas bloqueadas, techos colapsados y presencia de moho.

Las condiciones, que empeoraron con el tiempo, contribuyeron a la catástrofe.

Puertas abiertas, llamas imparables

Diana Levy, comisionada de Vivienda de Nueva York, explicó a New York Daily News: “Seguimos trabajando con el Departamento de Bomberos y el Departamento de Edificios para determinar la causa del incendio y si hubo negligencia del propietario que contribuyera a la tragedia”.

El Departamento de Bomberos de Nueva York subrayó a CBS News que las puertas abiertas en los pasillos permitieron que el fuego subiera velozmente por la escalera central, alcanzando los pisos superiores en minutos. “Los apartamentos que mantenían las puertas cerradas sufrieron mucho menos daño”. La normativa exige puertas cortafuego, pero el cumplimiento no era total.

Una comunidad que lo perdió todo en minutos

El edificio de la calle Dyckman era hogar de familias trabajadoras, muchas de origen latino. Tras el incendio, decenas de residentes resultaron desplazados y la Cruz Roja alojó temporalmente a quienes se quedaron sin techo. Comercios como el restaurante Burgos abrieron sus puertas para repartir comida y consuelo.

Las víctimas mortales, según vecinos citados por Telemundo, serían “una madre, una hija y un hijo”. “Son gente buena, trabajadora, gente honesta, que vinieron a buscar un futuro a Estados Unidos”, expresó uno de los líderes comunitarios.

Saneli, una de las sobrevivientes, contó al noticiero: “Mi hijo estaba dormido, tiene siete años y tuve que agarrarlo en mi espalda para poder bajar por las escaleras de emergencia y fue muy difícil. También no poder ayudar a otras personas también fue más difícil, verlos sin poder ayudarles”.

El inmueble siniestrado acumulaba 107 infracciones y el vecino 219, incluyendo falta de detectores de humo y salidas de emergencia bloqueadas (Captura de video )

Un vecino recordó el momento en que el peligro se hizo evidente: “El humo fue que me despertó y, y el auxilio de la persona: ‘Auxilio, auxilio, auxilio’”. Otro sumó: “Nosotros tuvimos que abrirle la puerta para darle apoyo a ellos, porque son familia de nosotros. Burgos tiene 20 años aquí”.

La Iglesia Episcopal Holy Trinity organizó una colecta de ropa y alimentos. “Estamos recaudando ropa de cualquier tamaño, puede ser nueva, puede ser usada, obviamente tiene que ser limpia. Entonces, cualquier comida que no sea perecedera, puede ser potable”, comentó un voluntario.

Las autoridades siguen investigando el origen exacto del incendio y la posible responsabilidad penal de los propietarios. Mientras, decenas de familias enfrentan noches en hoteles y la incertidumbre de no saber cuándo podrán volver a un hogar seguro.