Se vienen 15 días determinantes para Massa y el rumbo de la economía
Se vienen 15 días determinantes para Massa y el rumbo de la economía

Las próximas dos semanas serán decisivas para Sergio Massa y el rumbo de la economía, de cara a las elecciones presidenciales. Tras el anuncio del nuevo paquete de medidas que se hizo este domingo, habrá definiciones políticas en el oficialismo, que seguramente sellarán el futuro del ministro de Economía. Y, acaso más relevante, se espera la decisión del Fondo Monetario: ¿aceptará el organismo un adelantamiento inmediato de los desembolsos previstos para el segundo semestre, o continuará la indefinición?

Hasta acá, en las últimas semanas, Massa estuvo más pendiente de los dólares de las reservas del Banco Central que de la evolución de los precios. El ministro nunca imaginó este escenario, donde los alimentos se encarecen a un ritmo del 10% mensual.

Las proyecciones oficiales dan incluso un escenario peor para este mes, ya con subas de tarifas impactando en el índice, y un arrastre estadístico indisimulable.

Algunas de las empresas alimenticias ya enviaron sus listas con alzas del 10% para este mes. E incluso algunas ya avisaron una segunda tanda, sobre todo desde las usinas lácteas.

En este contexto, el Banco Central volvió a retocar al alza las tasas de interés, para alinearlas con la inflación. Es el tercer ajuste en menos de un mes. Peor sería el riesgo de que se desarmen plazos fijos en pesos para dolarizar parte de esos ahorros, provocando un temblor cambiario y -peor aún- una crisis en el sistema financiero. 

Dólar: a la espera del Fondo Monetario

A pesar de que la semana terminó con una compra de u$s101 millones por parte del Banco Central, la situación de las reservas es asfixiante. Desde el Palacio de Hacienda suponen que durante la segunda quincena de este mes deberían entrar al menos u$s2.000 millones. Una posibilidad que sólo se concretaría en caso de que el Banco Central pueda sostener la precaria estabilidad de la brecha cambiaria.

La situación de las reservas es crítica y alimenta la incertidumbre.

La última vez que la inflación sorprendió a los inversores se gatilló una corrida cambiaria. Sucedió el mes pasado, cuando el 7,7% de marzo -también divulgado un viernes sobre el cierre de los mercados- recalentó el mercado cambiario.

En ese momento, Sergio Massa tomó la decisión de intervenir directamente en el mercado del dólar y dar por terminado el acuerdo con el Fondo Monetario, que justamente prohibía esa herramienta. 

El ministro de Economía acaba de reivindicar esa decisión, en su discurso ante empresarios líderes en la Amcham, la cámara que agrupa a las empresas de capital estadounidense en la Argentina.

Lo dicho más arriba, el Banco Central también alineó las expectativas y subió las tasas de interés; ya lo había hecho en las semanas anteriores.

Una de las claves para estas próximas jornadas es si el FMI, finalmente, levanta las barreras y acepta el adelantamiento de los desembolsos previstos para el segundo semestre.

Sería un salvataje para evitar una disrupción de corto plazo, pero tampoco está claro si esos fondos asegurarían un camino despejado al menos hasta fin de año. Los desembolsos del FMI son DEGs que no sirven para financiar las importaciones ni para intervenir en el mercado cambiario. No son dólares contantes y sonantes. Pero ese gesto ayudaría a estabilizar las expectativas.

No está para nada claro que esa señal se concrete en la práctica. Ni siquiera en el equipo económico creen que la posibilidad luce cercana.

En Economía esperan un gesto del FMI: el adelanto de desembolsos.

Las definiciones de la política

Por primera vez desde que asumió como ministro, Massa tuvo definiciones políticas durante la última semana. Dejó en claro que no quiere que las Primarias definan el candidato del oficialismo. Él quiere ser el representante por consenso del Frente de Todos

Una clara diferencia con Alberto Fernández.

La pregunta, a esta altura, es qué pensará Cristina Fernández de Kirchner. ¿Lo habilitará al ministro para que asuma esa responsabilidad? ¿Le facilitará su capital político?

Hay demasiadas dudas al respecto, y desde el propio oficialismo reniegan de esa chance. Aun cuando Massa hoy aparezca como el garante de la estabilidad. Precaria pero estabilidad al fin.

Esta cuestión política también se definirá en las próximas dos semanas. El escenario económico y el político se mezclan y retroalimentan, a las puertas de la campaña y las elecciones presidenciales.

Desde Wall Street miran la dinámica con suma atención.

Hasta acá, la actividad económica y el nivel de empleo contribuyen también a la estabilidad social. Aun cuando la inflación acelerada es una inocultable molestia para una sociedad golpeada por la pérdida del poder adquisitivo, aquellas dos variables claves vienen funcionando como un ancla social.

Esta cuestión también se dirime en estas semanas que vienen. Y hay que prestarles máxima atención.

Por Prensa Pura Digital

DIARIO DE VILLA LA ANGOSTURA Y REGIÓN DE LOS LAGOS. NEUQUÉN.

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