Cristina Kirchner propuso a 3 senadores oficialistas como representantes del Consejo de la Magistratura hasta 2026, 2 por la mayoría y 1 por la segunda minoría del recinto, pese al fallo de la Corte Suprema que la semana pasada declaró ilegítima la división del bloque Frente de Todos en abril para sumar un representante y derivó en un reclamo del PRO para darle ese lugar a Luis Juez. 

La notificación fue enviada este martes y el presidente de la Corte y de la Magistratura, Horacio Rosatti, deberá definir si la acepta y toma los juramentos o si vuelve a judicializar los nombramientos y deja sin senadores el organismo que selecciona y sanciona a los jueces. 

Si el trío de senadores kirchneristas asumiera, la vicepresidenta podría bloquear las ternas y los pedidos de juicio político hasta 2026, aún si en 2023 la oposición ganara la elección presidencial. Necesitaría mantener su alianza con el representante de los jueces Alberto Lugones. 

A través de un decreto del Senado firmado por la santiagueña Claudia Ledesma (Cristina ejerce la presidencia por el viaje de Alberto), se oficializa la elección de tres consejeros actuales del interbloque Frente de Todos: María Inés Pilatti Vergara, Mariano Recalde y Martín Doñate, cercanos a Cristina. La UCR propone al correntino Eduardo Vischi, apadrinado por el gobernador Gustavo Valdés. 

Recalde y Pilatti Vergara representan al bloque Frente Nacional y Popular y Doñate a Unidad Ciudadana. Eran un sólo bloque hasta abril pero se partieron cuando la Corte Suprema cambió la composición del Consejo de la Magistratura en un fallo que revitalizó una ley derogada en 2006 y sumó un cuarto lugar para las segundas minorías legislativas. 

En un fallo firmado por Rosatti, quién en abril le había tomado juramento a los nuevos consejeros del Congreso, la semana pasada la Corte resolvió que la elección de Doñate fue ilegal. Pero los senadores oficialistas anunciaron que no lo acatarían porque consideraron la Constitución impide a la justicia interferir en las asociaciones legislativas.

 Como los mandatos de todos los representantes del Congreso en la Magistratura vencen el viernes, el presiente del PRO Humberto Schiavoni pidió nombrar a Juez hasta 2026, pero Cristina lo ignoró.

 «Rosatti no puede tomarle juramento a los senadores sin una notificación de las presidencias de las cámaras», destacaban en el oficialismo de la Cámara alta.

Calculaban además que sin senadores el Consejo podría paralizarse, aunque si hay cambio de gobierno, tal vez en diciembre de 2023 la Corte abra el juego para los nombramientos. «No nos va a quedar otra que ganar las elecciones», concluían. 

La vice también definió los suplentes: la santiagueña Claudia Ledesma y el pampeano Pablo Bensusán en el Frente Nacional y Popular; y el mendocina Anabel Fernández Sagasti en Unidad Ciudadana. Por la UCR la reserva quedó para la jujeña Silvia Giacoppo. 

No son cargos menores: asumen ni bien un titular vence el mandato y sirven para evitar que una nueva mayoría legislativa defina el reemplazo para otro bloque. Fue lo que pasó en Diputados cuando asumió Mauricio Macri. 

Fernández Sagasti tiene mandato hasta 2027, por lo que su inclusión es para que en 2025 pueda reemplazar a Doñate y no surjan nuevas interpretaciones reglamentarias. Así de ajedrecistica es la pelea por las sillas de la Magistratura.

Antes del viernes Diputados debe definir sus 4 consejeros y 2 serían para el Frente de Todos, que hasta ahora tuvo uno. Sumaría otro por ser el bloque más grande y los otros quedarían para  UCR y el PRO.

En el oficialismo aseguran que al menos hasta ahora no hubo objeciones, porque la vacante que ocuparán es la de Graciela Camaño, de un bloque minoritario, que no es la segunda minoría. 

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