Wall Street revirtió la tendencia y cerró a la baja tras el aumento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal
Wall Street revirtió la tendencia y cerró a la baja tras el aumento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal

La Reserva Federal de Estados Unidos elevó el miércoles su tasa de interés de referencia por primera vez en más de tres años, en un intento por contener una inflación que se mantiene persistentemente alta debido al encarecimiento del petróleo provocado por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. La medida golpeó a Wall Street, donde los tres principales índices bursátiles cerraron la jornada con pérdidas.

Al cierre, según datos preliminares, el índice S&P 500 perdió 33,48 puntos, un 0,43%, hasta 7.552,88 unidades. El Promedio Industrial Dow Jones cayó 608,42 puntos, o 1,17%, a 51.484,69 unidades, mientras que el Nasdaq Composite retrocedió 3,15 puntos, hasta 25.978,43 unidades.

El banco central estadounidense adoptó la decisión de manera unánime y advirtió que es probable que se produzcan nuevos endurecimientos de la política monetaria en el corto plazo para acelerar la reducción de la inflación. El nuevo rango de la tasa de fondos federales quedó entre 3,75% y 4%, tras el incremento aplicado ese día.

En la conferencia de prensa posterior al anuncio, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, sostuvo que la economía estadounidense se ha fortalecido desde la última reunión del organismo, aunque la tendencia de la inflación mostró escasa mejoría. “El hecho llano es que la inflación es demasiado alta y lo ha sido durante demasiado tiempo”, afirmó Warsh, y agregó: “La acción de hoy comienza a mostrar que somos serios respecto de esto”.

Warsh también citó el buen desempeño del empleo, las ganancias corporativas y las inversiones empresariales como señales de fortaleza. “Nuestra decisión llega en un momento en que la economía estadounidense parece estar fortaleciéndose”, dijo el funcionario. Sus declaraciones reforzaron la posibilidad de que el organismo continúe subiendo tasas en las próximas reuniones.

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Kevin Warsh. REUTERS/Evelyn Hockstein

Según los pronósticos publicados tras el encuentro, la mediana de los funcionarios de la Fed proyecta que la tasa de fondos federales terminará el año en 4,1%, por encima del 3,8% previsto tres meses atrás. Los operadores del mercado, según datos de CME Group, asignan una probabilidad del 38% a que la tasa alcance un rango de 4,25% a 4,50% antes de fin de año.

Ryan Detrick, estratega jefe de mercado de Carson Group en Omaha, resumió el clima previo a la decisión: “Como se esperaba ampliamente, la Fed subió las tasas de interés por primera vez en más de tres años. La realidad es que la Fed parece unida en la lucha contra la inflación”.

Antes del anuncio, los tres principales índices bursátiles habían estado ganando terreno, impulsados por un repunte en el sector de semiconductores que favoreció especialmente al Nasdaq. Un informe difundido esa mañana también mostró que las ventas minoristas en Estados Unidos superaron las expectativas de los economistas, señal de que los consumidores seguían gastando a pesar de la presión sobre su poder adquisitivo por el encarecimiento de los combustibles.

El mercado accionario había sostenido esas ganancias moderadas apenas conocida la decisión de la Fed, ya que el dolor de corto plazo de una economía más lenta podía justificarse si contribuía a frenar la inflación y devolverla a la meta del 2%. Sin embargo, los precios de las acciones se debilitaron después de que Warsh insistiera en que la inflación sigue siendo demasiado alta y en que la economía luce lo bastante sólida como para resistir más subas de tasas.

Un operador trabaja en el parqué de la Bolsa de Nueva York (NYSE) en la ciudad de Nueva York, EE. UU., el 29 de julio de 2026, mientras las pantallas transmiten una conferencia de prensa del presidente de la Reserva Federal de EE. UU., Kevin Warsh, tras el anuncio de las tasas de interés de la Fed. REUTERS/Brendan McDermid

Tras el anuncio, el rendimiento del bono del Tesoro a dos años saltó a 4,74%, desde 4,67% al cierre del martes, un indicador que suele seguir de cerca las expectativas sobre el rumbo de la tasa de la Fed. El rendimiento del bono a 10 años, que refleja expectativas de crecimiento e inflación a más largo plazo, tuvo un aumento más moderado, hasta 5,01% desde 5,00%.

Entre los once sectores principales del S&P 500, el de energía registró la mayor caída porcentual, lastrado por la moderación de los precios del crudo. El barril de petróleo Brent cayó 2,7%, hasta 105,83 dólares, su primer descenso de la semana tras haber estado cerca de los 110 dólares en días anteriores. Chevron y Exxon Mobil retrocedieron, mientras que Devon Energy y ConocoPhillips sufrieron descensos más pronunciados.

Los bancos también figuraron entre las pérdidas más pronunciadas del mercado. Una economía más lenta puede traducirse en menor demanda de préstamos, y la industria financiera se ve perjudicada cuando se estrecha la brecha entre las tasas de interés de corto y largo plazo, de la cual obtiene buena parte de su rentabilidad. Huntington Bancshares cayó 5,6%, Citizens Financial Group retrocedió 4,8% y JPMorgan Chase bajó 1%.

La mayor pérdida individual dentro del S&P 500 correspondió a J.B. Hunt Transport Services, que se desplomó 13,3%. Su director financiero había advertido la noche anterior, ante una conferencia de analistas, que la empresa enfrenta mayores costos y espera que sus ganancias caigan entre 5% y 10% respecto del segundo trimestre.

Intel se disparó tras conocerse un informe que indicaba que la surcoreana SK Hynix estaba negociando con la compañía la fabricación de chips de memoria en territorio estadounidense. Ese movimiento acompañó el impulso previo del sector de semiconductores que había favorecido al Nasdaq durante la primera parte de la sesión.

También ayudaron a limitar las pérdidas del mercado algunas acciones influyentes vinculadas a la inteligencia artificial. Nvidia subió 0,8% y Advanced Micro Devices avanzó 1,6%, recuperando parte de lo perdido a comienzos de semana, cuando las acciones de inteligencia artificial cayeron en todo el mundo luego de que líderes de esa industria pidieran una pausa en el desarrollo del sector para atender problemas de seguridad para la humanidad.

En los mercados bursátiles del exterior, los índices subieron en buena parte de Europa y Asia. El Kospi de Corea del Sur trepó 1,4%, una de las mayores alzas del mundo en la jornada. La inflación es un problema a escala global, y el Banco Central Europeo había subido sus tasas la semana previa para intentar contenerla.

El presidente estadounidense, Donald Trump, había presionado en las últimas semanas para que las tasas de interés bajaran en lugar de subir, en contraste con la decisión finalmente adoptada por la Reserva Federal.