Wall Street cerró con resultados mixtos en una jornada marcada por la suba del petróleo
Wall Street cerró con resultados mixtos en una jornada marcada por la suba del petróleo

El Nasdaq Composite retrocedió el lunes y arrastró a la tecnología estadounidense, después de que el petróleo subiera casi dos dólares por barril tras los ataques contra un aeropuerto saudita. El S&P 500 cerró prácticamente sin cambios y el Dow Jones Industrial Average avanzó, en una sesión en la que los inversores ya miran hacia la temporada de balances corporativos y los indicadores de inflación que se publicarán esta semana en Estados Unidos.

Según datos preliminares de cierre, el S&P 500 perdió 3,75 puntos, o un 0,05%, hasta 7.807,79 unidades. El Nasdaq cedió 120,17 puntos, o un 0,44%, para ubicarse en 27.246,00 unidades. El Dow Jones, en cambio, sumó 198,22 puntos, o un 0,38%, y terminó en 51.853,17 unidades, su nivel más alto en casi tres semanas.

El petróleo sube tras los ataques en Arabia Saudita

El crudo avanzó luego de que los ataques contra un aeropuerto saudita pesaran más en el mercado que la perspectiva de un aumento de la oferta global. El precio del Brent, referencia internacional, subió un 1,8% hasta ubicarse en 106,65 dólares por barril, dentro de un rango que osciló entre 96 y casi 110 dólares durante el último mes por la incertidumbre en torno a la guerra de Estados Unidos con Irán y su impacto en el suministro energético.

La suba del petróleo ocurrió pese a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró en redes sociales un acuerdo para comprar diésel ruso al presidente Vladímir Putin, con el objetivo de contener el alza de los combustibles antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Ese plan, sin embargo, contradice los esfuerzos de Washington por reducir los ingresos que Rusia obtiene de la venta de petróleo y gas para financiar su guerra contra Ucrania. Trump también celebró el alto el fuego entre Rusia y Ucrania en materia de objetivos energéticos.

El aumento de los precios del petróleo repercute en los precios de la nafta, un gasto directo para los consumidores, mientras que la suba del diésel encarece de forma indirecta el transporte de mercaderías y, con ello, una amplia variedad de productos, desde alimentos hasta indumentaria. El alza del crudo impacta además en los rendimientos de los bonos y en las expectativas de inflación, dos variables que los inversores vigilan de cerca en una semana cargada de definiciones económicas.

El presidente Donald Trump anunció un plan para comprar diésel a Rusia con el objetivo de contener los precios de los combustibles. (REUTERS/Brendan McDermid)

La mira puesta en los bancos y los datos de inflación

Los principales bancos estadounidenses darán inicio a la temporada de resultados del tercer trimestre. Citigroup, JPMorgan Chase y Wells Fargo presentarán sus balances el martes, mientras que Bank of America lo hará el miércoles. Goldman Sachs también reportará esta semana. Las entidades vienen registrando ganancias récord a lo largo del año y el mercado espera que la tendencia se mantenga en el último trimestre informado. Según datos de LSEG IBES, se proyecta que los beneficios del S&P 500 se disparen un 30,6% en el tercer trimestre.

En paralelo, Estados Unidos publicará esta semana indicadores clave de inflación. El miércoles se conocerá el índice de precios al consumidor (IPC) de septiembre, para el cual los analistas esperan una suba hasta el 3,6% interanual, desde el 3,4% de agosto. El jueves se difundirá el índice de precios al productor, que también anticipa una inflación persistente, además del informe de ventas minoristas de septiembre, en el que se espera que los hogares hayan reducido su gasto frente a los precios elevados.

El índice Nasdaq retrocedió el lunes por la caída del sector tecnológico, mientras que el Dow Jones alcanzó su nivel más alto en casi tres semanas. (REUTERS/Brendan McDermid)

La tasa de inflación se mantiene muy por encima de la meta del 2% fijada por la Reserva Federal, lo que llevó al banco central a subir su tasa de referencia en su última reunión. El mercado anticipa un nuevo aumento de tasas antes de fin de año. Esa expectativa, junto con la inflación persistente, impulsó al rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, que influye en las tasas hipotecarias, a tocar su nivel más alto desde 2002. El rendimiento cerró el viernes en 5,24%, ya que la negociación de bonos estuvo cerrada el lunes por el feriado de Columbus Day en Estados Unidos.

Las tasas hipotecarias más altas vienen afectando al mercado inmobiliario, sobre el que se conocerá un nuevo informe de ventas de viviendas el martes. Los mercados europeos avanzaron durante la jornada, mientras que los asiáticos cerraron mayormente a la baja, con la excepción de Tokio, cuyo mercado permaneció cerrado por un feriado local.