La primera vuelta reconfiguró el mapa político chileno: la reinstalación del voto obligatorio incorporó a millones de nuevos electores y potenció el ascenso de Franco Parisi, el outsider que capitalizó el enojo social. Definirá la segunda vuelta en medio de la crisis de seguridad, el voto bronca y la desconfianza hacia el establishment. Leer más Navegación de entradasAlerta en Argentina: el índice de rayos UV alcanza nivel extremo y es altamente peligroso para la salud La venta de la rentable NASA para el plan incierto de Demian Reidel ya enfrenta obstáculos judiciales