El complejo descenso de la nave Orión marcó un hito en la exploración espacial al completar su reingreso a la atmósfera terrestre a una velocidad cercana a los 40.000 kilómetros por hora. Durante esta fase final, la cápsula se transformó en una incandescente bola de fuego, donde soportó temperaturas extremas de hasta 2700 grados Celsius.El procedimiento, que fue seguido en tiempo real por la NASA, requirió una precisión absoluta, ya que, como advirtió el astrónomo Diego Bagú en diálogo con LN+, no existían planes de contingencia una vez iniciado el retorno: “Tiene que salir perfecto porque si no esta historia puede terminar muy mal”. La tensión fue máxima cuando, debido a la ionización del plasma, se produjo un apagón de comunicaciones de seis minutos.El momento del amenizaje de la misión Artemis IIEl despliegue del sistema de once paracaídas en una secuencia coreografiada permitió reducir la velocidad de la nave de forma drástica para garantizar un impacto controlado contra el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego. Liliana Villarreal, directora de Aterrizaje y Recuperación, detalló que la cápsula mantuvo a la tripulación protegida mientras descendía desde la velocidad supersónica hasta unos 30 kilómetros por hora.Imágenes difundidas por la NASA mostraron el momento exacto en que Orión, tras finalizar su travesía de diez días, se posaba sobre las aguas, lo que consolidó el éxito técnico de la misión. El comandante Reid Wiseman y sus compañeros, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen fueron asistidos por equipos militares y de la agencia espacial, quienes los trasladaron al buque USS John P. Murtha para iniciar los protocolos médicos y de recuperación obligatorios antes de su retorno a la vida civil.Este regreso no solo cierra un capítulo de investigación científica, sino que también valida los sistemas de supervivencia necesarios para futuras expediciones hacia el polo sur lunar. Tal como afirmó el administrador adjunto de la NASA, Amit Kshatriya, la prioridad absoluta fue asegurar la integridad física de los astronautas tras las dudas sobre el escudo térmico generadas en la misión anterior. Con este amerizaje, el programa Artemis demuestra su capacidad operativa para misiones futuras y cierra una etapa donde los astronautas observaron fenómenos inéditos, que incluye salidas de Tierra desde el espacio profundo y eclipses solares desde la órbita lunar.Todas las fotos del regreso de Artemis IIEl momento de la separación entre el módulo de tripulación de Orión y su módulo de servicio Navegación de entradasÁngel y su terrible final: masiva marcha pidió justicia, mezclando dolor y furia, en Comodoro Rivadavia Las impactantes fotos de Mauro Icardi con la China Suárez por las que lo aniquilaron en redes: “¡Está igual a…!”