Una ola de calor amenaza récords y tensiona la red eléctrica en el este de Estados Unidos
Una ola de calor amenaza récords y tensiona la red eléctrica en el este de Estados Unidos

El este de Estados Unidos enfrenta una ola de calor con temperaturas que amenazan récords y presionan la red eléctrica y los sistemas de transporte.

Más de 142,7 millones de personas desde Kansas hasta Maine están bajo advertencias de calor extremo, mientras Nueva York, Washington y Trenton se preparan para máximas que podrían igualar o superar marcas previas.

La situación tensó a los operadores de energía. El sistema PJM Interconnection preveía un consumo récord de 166,2 gigavatios, por encima de la marca anterior vigente desde hace 20 años.

Las autoridades federales autorizaron de emergencia a las centrales eléctricas a operar por encima de sus límites habituales y a eludir de forma temporal ciertas regulaciones ambientales.

El secretario de Energía, Chris Wright, explicó que la decisión fue clave para “ayudar a evitar cortes de luz” y mantener el suministro seguro y confiable en el área de cobertura de PJM. Este respaldo federal solo estará disponible hasta antes de la medianoche del 4 de julio.

La ola de calor presiona la red eléctrica y llevó a PJM Interconnection a prever un consumo récord de 166,2 gigavatios

Calor extremo en Nueva York y el noreste

En Nueva York y en buena parte del noreste, la combinación de calor y humedad elevó la sensación térmica a valores de 40,5 °C a 46,1 °C (105 °F a 115 °F).

El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que la temperatura mínima en el aeropuerto LaGuardia podría no bajar de 26,7 °C (80 °F), lo que dificulta el alivio nocturno incluso para quienes permanecen en interiores.

El alcalde Zohran Mamdani declaró la emergencia por calor e instó a los habitantes a priorizar el uso de aire acondicionado y limitar las salidas en las horas más calurosas.

A través de los quioscos LINK NYC, los residentes pueden ubicar los centros de enfriamiento más cercanos, una medida destinada a prevenir golpes de calor y descompensaciones.

Las autoridades estatales y municipales, como la gobernadora Kathy Hochul, mantuvieron vigilancia sobre las condiciones de la red eléctrica y la disponibilidad de recursos de emergencia.

Nueva York y el noreste registran una sensación térmica de hasta 46,1 °C, con mínimas elevadas que reducen el alivio nocturno (REUTERS/Annabelle Gordon)

El operativo incluyó coordinación con centros de enfriamiento y programas de alcance comunitario para proteger a las poblaciones más vulnerables.

Récords en riesgo y efectos en transporte y servicios

El episodio se caracterizó por su alcance geográfico y la cantidad de marcas que podrían quebrarse: 152 récords en la mitad oriental del país y hasta 411 registros diarios de máximas o mínimas elevadas en riesgo hasta el 4 de julio.

En Central Park se pronosticó una máxima de 38 °C (100 °F), que igualaría el récord de 1966. Washington y Trenton podrían alcanzar 39,4 °C (103 °F) y 40 °C (104 °F), respectivamente. En Caribou, Maine, el termómetro podría romper una marca vigente desde 1914.

El calor tuvo efectos directos sobre la infraestructura. Las autopistas pueden deformarse, las vías férreas expandirse y los aviones enfrentar dificultades para despegar por la densidad del aire caliente.

Delta Air Lines eliminó los cargos por cambio de pasaje en vuelos que pasan por LaGuardia esta semana, ante posibles demoras y reprogramaciones. Amtrak y New Jersey Transit también advirtieron sobre retrasos en sus servicios ferroviarios.

La ola de calor pone en riesgo 152 récords en el este de Estados Unidos y hasta 411 registros diarios de máximas o mínimas elevadas (REUTERS/Ryan Murphy)

Demanda eléctrica y llamados al ahorro

La presión sobre el sistema eléctrico se tradujo en aumentos abruptos de los precios mayoristas. En la red de Nueva Inglaterra, el costo de la electricidad en horario pico subió 244% hasta USD 424,64 por megavatio-hora para el jueves.

En el nodo Western Hub de PJM, la suba fue del 185% y, en algunos puntos como la región Dominion, los precios superaron los USD 1.500 por megavatio-hora durante la noche.

El operador ISO New England pidió a los consumidores reducir el uso de energía entre las 16 y las 20, enfriar las viviendas antes del pico y postergar el uso de electrodomésticos grandes.

Con Edison, proveedor de Nueva York, apeló a la colaboración ciudadana para ahorrar energía mientras se ejecutan reparaciones y tareas de mantenimiento.

Los centros de datos, grandes consumidores de energía, recibieron autorización para operar con sus propias fuentes, como generadores diésel o a gas, y así aliviar la presión sobre la red.

Zohran Mamdani declaró la emergencia por calor en Nueva York y activó centros de enfriamiento para prevenir golpes de calor (REUTERS/Eduardo Munoz)

Durante eventos previos, empresas como Google ya habían trasladado operaciones a otras regiones para evitar sobrecargar los sistemas locales.

Canadá bajo alertas y pronóstico de alivio

La ola de calor no se limitó a Estados Unidos. En Toronto, la cuarta ciudad más grande de América del Norte, se emitieron alertas naranjas y amarillas en varias provincias canadienses.

El fenómeno, atribuido a sistemas persistentes de alta presión que empujan la corriente en chorro hacia el norte, replicó un patrón similar al de recientes olas de calor en Europa.

El meteorólogo Donald Keeney, de Vaisala, señaló que, aunque el calor se extendió al medio oeste, los cultivos solo experimentarían un estrés menor debido a la humedad disponible.

Las condiciones, según los pronósticos, deberían mejorar a partir del fin de semana, cuando el domo de calor comience a disiparse y las temperaturas regresen a valores promedio.