Las buenas épocas –si las tuvimos- nos hicieron creer que las Fiestas de Fin de Año son abundancia. Sin embargo, “la celebración no se mide por la cantidad, sino por la presencia. Traer esa mirada a nuestra cultura no implica copiar rituales ajenos, sino animarnos a una pregunta incómoda: ¿qué necesitamos realmente para celebrar?” Leer más Navegación de entradasSan Delfín de Burdeos, el obispo que custodió la fe en la víspera de la Navidad El horóscopo de hoy: miércoles 24 de diciembre