Una jueza federal habilita el juicio por tráfico sexual contra el exdirector ejecutivo de Abercrombie & Fitch pese a su demencia
Una jueza federal habilita el juicio por tráfico sexual contra el exdirector ejecutivo de Abercrombie & Fitch pese a su demencia

Un juez federal determinó que Michael Jeffries puede ser juzgado por cargos de tráfico sexual, pese a que el ex director ejecutivo de Abercrombie & Fitch pasó meses hospitalizado por un cuadro de demencia y síntomas de Alzheimer.

La decisión despeja el camino para que el empresario de 82 años comparezca ante la Justicia federal junto con sus dos coacusados en una causa por trata de personas con fines sexuales y prostitución interestatal.

La jueza del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos Nusrat Choudhury concluyó el jueves que Jeffries “posee claramente una comprensión racional y fáctica del proceso” y que es una “persona razonablemente inteligente y un comunicador hábil”, según el texto judicial citado por Associated Press.

El fallo llegó tras la revisión de informes de expertos médicos, testimonios y horas de llamadas telefónicas que el acusado mantuvo bajo custodia con su pareja, sus abogados y otras personas.

La magistrada escribió que las evaluaciones posteriores a su internación en Butner, Carolina del Norte, y esas conversaciones telefónicas mostraron que Jeffries entiende “la estructura del sistema jurídico penal, los procedimientos judiciales, las funciones de los distintos participantes, la naturaleza y el propósito de los procedimientos, y los conceptos jurídicos clave”.

La decisión judicial se conoció después de meses de debate sobre su estado mental y su capacidad para participar de un proceso penal.

En ese período, la defensa insistió en que Jeffries requería atención permanente y que su deterioro cognitivo era incompatible con un juicio, mientras que evaluaciones posteriores ordenadas por el tribunal llevaron a una conclusión distinta.

La internación en una prisión federal cambió la evaluación sobre su estado mental

La internación de casi cuatro meses en el hospital penitenciario federal de Butner llevó a una nueva evaluación que lo consideró apto para juicio (Foto AP/Rebecca Blackwell, archivo)

La defensa había sostenido que Jeffries necesitaba atención las 24 horas por los efectos de la enfermedad de Alzheimer, la demencia con cuerpos de Lewy y una lesión cerebral traumática.

Sus expertos declararon ante el tribunal que sus problemas cognitivos eran “progresivos e incurables” y que no “recuperaría su capacidad mental”.

Esa discusión llevó a Choudhury a ordenar su hospitalización para evaluar si su condición podía mejorar. Después de pasar cerca de cuatro meses en el hospital penitenciario federal de Butner, funcionarios de la prisión concluyeron en diciembre que estaba mentalmente apto para afrontar un juicio.

Al explicar su decisión, la jueza apoyó su análisis en la evidencia reunida durante la internación y en el comportamiento del acusado en sus comunicaciones.

Según el texto judicial citado por AP, el material revisado mostró que Jeffries podía comprender el marco del proceso y comunicarse de manera funcional con su entorno, un punto central para determinar si un imputado puede ser llevado a juicio.

El abogado de Jeffries, Brian Bieber, evitó pronunciarse sobre el fondo del fallo. “No hacemos comentarios sobre las decisiones del juez”, escribió en un correo electrónico, y agregó: “El caso, y todos los asuntos relacionados, se dirimirán en los tribunales, no en los medios de comunicación”.

Jeffries permanece en libertad bajo fianza. Está previsto que vuelva a presentarse ante el tribunal a fines de octubre, mientras que una audiencia preliminar fue fijada para el próximo jueves.

La acusación también alcanza a su pareja y a un empleado

La acusación por trata de personas con fines sexuales y prostitución interestatal también alcanza a Matthew Smith y James Jacobson, que se declararon inocentes (Captura de video)

En la causa también están imputados su pareja, Matthew Smith, y el empleado James Jacobson. Los tres se declararon inocentes de los cargos federales.

Según la fiscalía, las tres personas utilizaron la promesa de trabajos como modelos para atraer a hombres a fiestas sexuales con drogas en la ciudad de Nueva York, los Hamptons y otros lugares.

En esa presunta dinámica, el ofrecimiento de oportunidades laborales habría funcionado como señuelo para llevar a las víctimas a encuentros que, de acuerdo con la acusación, derivaban en situaciones de abuso y explotación.

El expediente penal retoma acusaciones de conducta sexual inapropiada que ya habían aparecido en una demanda civil y en coberturas periodísticas de los últimos años, de acuerdo con la información difundida por AP.

En ese marco, la investigación federal puso el foco en una supuesta red que operaba a través de contactos y logística organizada para concretar traslados y encuentros.

La decisión de Choudhury sobre la aptitud mental del ex ejecutivo no resuelve el fondo de la causa, pero sí define un punto procesal clave: si el acusado puede comprender el desarrollo del juicio y colaborar con su defensa.

Con esa cuestión saldada, el proceso queda encaminado para avanzar con audiencias y definiciones en el calendario judicial, mientras las partes preparan sus estrategias.

El antecedente como máximo ejecutivo de Abercrombie

Jeffries dejó Abercrombie en 2014 después de más de dos décadas al frente de la compañía.

Durante su gestión, se le atribuyó haber convertido a la cadena neoyorquina, fundada en sus orígenes para vender equipamiento de actividades al aire libre, en una marca asociada con la cultura juvenil de los centros comerciales a comienzos de la década de 2000.

Ese recorrido empresarial quedó ahora desplazado por el peso de las acusaciones en su contra y por la discusión sobre su estado de salud, que atravesó el expediente durante meses.

En el centro del debate judicial estuvieron los diagnósticos presentados por la defensa y las conclusiones a las que arribaron especialistas y funcionarios tras la internación dispuesta por el tribunal.

Para la fiscalía, el caso se sostiene en un esquema de captación y explotación con fines sexuales, mientras que la defensa buscó instalar que la condición del acusado impedía, por razones médicas, que enfrentara un proceso en el que se discuten cargos federales graves.

La resolución del jueves inclinó la balanza en favor de la continuidad del trámite.

Con Jeffries en libertad bajo fianza y con próximas audiencias ya fijadas, el expediente entra en una etapa decisiva. La determinación de la jueza habilita que el ex director ejecutivo, junto con Smith y Jacobson, continúe bajo jurisdicción del tribunal y avance hacia el juicio por los cargos que enfrentan.

A medida que el caso se encamine, la discusión se trasladará del estado mental del imputado a la prueba sobre los hechos investigados.

Por ahora, la decisión citada por AP establece que Jeffries cuenta con la comprensión necesaria para ser juzgado y participar del proceso penal en su contra.