Un ex policía acusado de planear un atentado en Nueva Orleans fue puesto en libertad luego de que se nieguen a procesarlo
Un ex policía acusado de planear un atentado en Nueva Orleans fue puesto en libertad luego de que se nieguen a procesarlo

Christopher Gillum, el exagente acusado meses atrás de planear un ataque armado contra un festival en Nueva Orleans, fue liberado después de que un gran jurado de Luisiana decidiera en junio no imputarlo por falta de pruebas suficientes.

La decisión se tomó en junio y puso fin —al menos por ahora— al caso penal que había llevado a Gillum a permanecer detenido sin derecho a fianza luego de su arresto en Florida en abril. De acuerdo con Associated Press, su abogado Dylan Utley, sostuvo que el exoficial no afronta cargos en otras jurisdicciones. Además, tampoco existen nuevas acusaciones estatales o federales en trámite.

Pese a que las autoridades habían sostenido que planeaba un atentado, la investigación posterior no derivó en una imputación y el exagente salió de custodia sin otros cargos abiertos.

El exagente Christopher Gillum había sido detenido sin derecho a fianza tras su arresto en Florida por una orden emitida en Luisiana (Okaloosa County Sheriff´s Office)

Qué habían denunciado sobre el supuesto ataque

La investigación tomó estado público en abril, cuando agentes del condado de Okaloosa arrestaron a Gillum en un hotel de Destin, en Florida, sobre la base de una orden emitida en Luisiana. Según detalló AP, las autoridades dijeron entonces que el hombre, de 45 años, viajaba con un arma corta y cientos de municiones, en medio de sospechas de que pretendía cometer un tiroteo masivo.

Ni la fiscalía ni los investigadores identificaron de forma oficial el evento que habría sido blanco del ataque. Aun así, el arresto ocurrió en la víspera del New Orleans Jazz & Heritage Festival, conocido como Jazz Fest, una cita que convoca cada año a cerca de 400.000 personas.

La reconstrucción inicial también incluyó una afirmación sensible: las autoridades sostuvieron que Gillum, que es blanco, había expresado amenazas recientes contra personas afrodescendientes.

El caso involucró al FBI y a autoridades de Luisiana, Carolina del Norte y Florida. La pesquisa se activó después de que familiares reportaran la desaparición de Gillum en Carolina del Norte y alertaran además sobre antecedentes de autolesión. En esa etapa, los investigadores vinculaban el desplazamiento del exagente con la posibilidad de un ataque y con la hipótesis de un posterior enfrentamiento con la policía.

Las autoridades sostuvieron en abril que Christopher Gillum viajaba con un arma corta y cientos de municiones ante sospechas de un tiroteo masivo (Okaloosa County Sheriff’s Office)

Obstáculos legales que complicaron la acusación

Tras la liberación, la oficina de la fiscal general de Luisiana, Liz Murrill, explicó que el expediente presentaba dificultades de jurisdicción. Lester Duhé, portavoz del organismo, declaró en Associated Press que la amenaza comunicada a un familiar se había producido en Carolina del Norte y que Gillum no había ingresado en territorio de Luisiana antes de su arresto en Florida.

Ese punto fue uno de los factores centrales para la acusación fallida. Duhé también señaló que existían indicios de que Gillum planeaba viajar a los Cayos de Florida con una mujer durante el mismo período en el que se sospechaba que podía dirigirse a Nueva Orleans. Ese dato, incorporado después al expediente, debilitó la construcción de una amenaza inminente en el estado de Luisiana.

La imputación original se apoyaba en una norma estatal sobre el delito de “terrorizar”, que exige la existencia inminente o en curso de un crimen violento, o de una circunstancia peligrosa para la vida humana. The New York Times remarcó que esa figura exponía al acusado a una pena de hasta 15 años de prisión. El gran jurado, de todos modos, resolvió no avanzar con la acusación formal.

Qué se sabe de su situación actual y del recorrido del exoficial

Después de la decisión judicial, Gillum salió de la cárcel donde permanecía detenido sin fianza. Associated Press indicó que su liberación no había sido reportada hasta la semana pasada. Duhé agregó que, según el mejor entendimiento de la fiscalía, la familia del exagente lo trasladó a un centro de tratamiento fuera del estado y que no se prevé una nueva acusación por parte de Luisiana.

El abogado Dylan Utley evitó dar más detalles aunque dijo que los reportes iniciales resultaron “desafortunados e inexactos” y que los hechos no sustentaban la amenaza específica contra la población de Nueva Orleans y de Luisiana. El FBI de Nueva Orleans, citado por el NYT , señaló que la decisión de acusar correspondía exclusivamente a los fiscales.

En la reconstrucción se detalló que el exagente trabajó en el departamento de policía de Chapel Hill entre 2004 y 2019, volvió de forma breve en 2024 y luego dejó otra vez ese puesto.

También prestó servicio en la oficina del sheriff del condado de Orange, primero como agente de detención entre 2023 y 2024 y más tarde como adjunto desde enero de 2025 hasta su renuncia en septiembre. En ese período incluso había sido reconocido como “oficial del mes”.

El arresto de Christopher Gillum ocurrió en la víspera del New Orleans Jazz & Heritage Festival, conocido como Jazz Fest, que reúne a unas 400.000 personas (Okaloosa County Sheriff´s Office)

La falta de definiciones en otros estados

La decisión del gran jurado en Luisiana no cerró del todo las preguntas sobre el caso, aunque hasta ahora no aparecieron nuevos procesos. La agencia AP señaló que autoridades de Carolina del Norte dijeron no saber que Gillum había sido liberado. Byron Tucker, portavoz de la oficina del sheriff del condado de Alamance, afirmó que querrían saber si el acusado regresó a esa zona.

La oficina del fiscal general de Carolina del Norte indicó que no intervenía en el expediente y recordó que la potestad de impulsar causas penales en ese estado suele recaer en fiscales locales.

En paralelo, la oficina del fiscal general de Florida no respondió a consultas sobre una eventual acusación en esa jurisdicción. Y la fiscalía federal del distrito este de Luisiana tampoco emitió comunicados sobre la posibilidad de presentar cargos.