Un avión de United Airlines abortó el despegue en Chicago por el reventón de un neumático
Un avión de United Airlines abortó el despegue en Chicago por el reventón de un neumático

Un vuelo de United Airlines con destino a Phoenix vivió momentos de tensión la tarde del jueves 13 de agosto de 2026, cuando su proceso de despegue en el Aeropuerto Internacional O’Hare de Chicago se vio abruptamente interrumpido al reventarse uno de sus neumáticos. El incidente se registró cerca de la 1:45 p. m. y obligó a la aeronave, identificada como el vuelo 455 y operada por un Boeing 737-900, a detener su avance por la pista antes de elevarse, en lo que la Administración Federal de Aviación (FAA) describió como una maniobra segura y controlada.

El vuelo, que debía conectar una de las terminales más transitadas de los Estados Unidos con el Aeropuerto Internacional Sky Harbor de Phoenix, transportaba a 161 pasajeros y seis miembros de la tripulación. La situación se desarrolló cuando, durante la carrera de despegue, uno de los neumáticos del avión sufrió daños significativos, provocando que la tripulación abortara la salida para evitar mayores consecuencias. Según los reportes oficiales, la decisión fue tomada de manera oportuna, lo que permitió que la aeronave se detuviera sin incidentes mayores en la pista de O’Hare.

El suceso movilizó rápidamente a los equipos de emergencia del aeropuerto, quienes acudieron al lugar tras el aviso de la FAA y la tripulación de United Airlines. La seguridad de los ocupantes se convirtió en la prioridad absoluta durante los minutos siguientes al incidente, con la ejecución de un protocolo de evacuación adaptado a las circunstancias. Los pasajeros y tripulantes permanecieron en calma mientras se organizaba su desembarco, que se realizó utilizando escaleras portátiles directamente en la pista, una medida habitual en este tipo de emergencias cuando la aeronave queda inmovilizada lejos de las puertas de embarque convencionales.

Una vez fuera del avión, los 161 pasajeros y seis tripulantes fueron trasladados en autobuses desde la zona de la pista hasta la terminal principal del aeropuerto. Las autoridades y la aerolínea confirmaron que el procedimiento se llevó a cabo sin contratiempos y que no se registraron heridos entre los ocupantes del vuelo. La FAA señaló que todos los pasajeros desembarcaron en la pista y regresaron en autobús a la terminal, asegurando su integridad y facilitando la continuidad de su viaje.

En un comunicado oficial, United Airlines explicó que el vuelo 455 interrumpió su despegue tras detectar “daños en un neumático” y detalló el procedimiento llevado a cabo para el desembarco seguro de los pasajeros. La aerolínea subrayó que todos los clientes descendieron por las escaleras de acceso y fueron llevados en autobuses a la terminal, donde recibirían atención y orientación para la reprogramación de su itinerario. “Estamos organizando otra aeronave para llevarlos a Phoenix más tarde hoy”, remarcó la compañía, transmitiendo tranquilidad a los afectados por la interrupción del viaje.

El enfoque de la aerolínea estuvo puesto en garantizar la seguridad y el bienestar de los pasajeros, así como en mantenerlos informados sobre los pasos a seguir. United confirmó que no hubo heridos como resultado del incidente y que, de manera inmediata, gestionó la logística necesaria para ofrecer una solución alternativa a quienes debían llegar a Phoenix ese mismo día. Este tipo de comunicados busca reducir la incertidumbre entre los viajeros y sus familiares, al tiempo que evidencia el compromiso de la empresa con la seguridad operativa.

Los 161 pasajeros y seis tripulantes del vuelo 455 regresaron a la terminal tras el incidente ocurrido en Chicago

Por su parte, la Administración Federal de Aviación tomó nota de lo ocurrido y anunció que mantiene abierta una investigación para determinar las causas exactas del reventón del neumático. Hasta el momento, no se ha hecho pública una hipótesis definitiva sobre el motivo del fallo, y la FAA se encuentra recabando datos tanto del avión como de la operación en pista para esclarecer lo sucedido. Este proceso es habitual en incidentes de este tipo, ya que permitiría identificar si existió algún defecto mecánico, fallo de mantenimiento o circunstancia externa que haya provocado el daño.

El incidente también tuvo repercusiones en la operatividad del aeropuerto. De acuerdo con la FAA, la presencia de una aeronave inmovilizada en la pista generó retrasos promedio de 25 minutos en los vuelos que llegaban a O’Hare alrededor de las 3:50 p.m. Aunque no se confirmó de inmediato si todas las demoras estuvieron relacionadas directamente con el caso del vuelo 455, la situación evidenció el impacto que un solo incidente puede tener en la logística de uno de los aeropuertos más concurridos del país. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron a vehículos de emergencia y autobuses rodeando el avión en la pista, mientras las operaciones se adaptaban para minimizar las afectaciones al resto de las salidas y llegadas programadas.

La FAA continúa con su investigación para esclarecer las circunstancias que llevaron al reventón del neumático, mientras United Airlines trabaja en la reubicación de los pasajeros y en la recuperación de la normalidad en sus operaciones.