Ucrania anunció la incorporación de empresas privadas a su defensa antiaérea para proteger infraestructuras críticas
Ucrania anunció la incorporación de empresas privadas a su defensa antiaérea para proteger infraestructuras críticas

Ucrania comenzó a integrar empresas privadas en su sistema de defensa antiaérea, con resultados inmediatos en la región de Kharkiv, donde se reportaron derribos de drones utilizados por las fuerzas rusas.

El ministro de Defensa, Mijailo Fedorov, informó que el proyecto piloto, que busca aprovechar la capacidad tecnológica del sector privado, ya está operativo y ha permitido interceptar varios vehículos aéreos no tripulados en la frontera noreste.

Según Fedorov, una de las compañías participantes formó su propio grupo de defensa y logró neutralizar drones hostiles. El ministro detalló que trece empresas tecnológicas cuentan con autorización oficial para desarrollar y operar sistemas de defensa antiaérea, en distintas fases de preparación y despliegue. Algunas ya realizan misiones reales, otras se encuentran en entrenamiento y el resto se sumará al dispositivo en el corto plazo.

El objetivo de la estrategia es ampliar la cobertura antiaérea sin sobrecargar a las unidades militares regulares.

Fedorov explicó que la integración de compañías privadas es una “solución sistémica” que fortalece la protección nacional ante la creciente amenaza de drones, especialmente los de tipo Shahed de fabricación iraní, empleados masivamente por Rusia en los ataques contra infraestructura ucraniana.

Un integrante de una unidad antiaérea ucraniana prepara un dron interceptor FPV P1-Sun durante su turno de combate en la región de Kharkiv (REUTERS/Valentyn Ogirenko)

El modelo adoptado conecta a las empresas privadas con el mando unificado de la Fuerza Aérea. Las compañías operan bajo la coordinación de las fuerzas armadas y reciben armamento para proteger tanto infraestructuras críticas como sus propias instalaciones.

Fedorov señaló que esta participación refuerza la capacidad de respuesta, aumenta el número de objetivos neutralizados y agiliza la reacción ante incursiones aéreas.

Las empresas desarrollaron tecnologías y protocolos específicos para detectar, rastrear y destruir drones enemigos. Algunas cuentan con sistemas automáticos de identificación y disparo; otras emplean sensores y equipos electrónicos capaces de interferir las comunicaciones de los vehículos aéreos no tripulados.

El gobierno ucraniano considera que la colaboración público-privada será fundamental para mantener la resiliencia defensiva y proteger tanto instalaciones estratégicas como áreas urbanas bajo amenaza constante.

La experiencia inicial servirá para perfeccionar el sistema y expandirlo a otras regiones vulnerables. El Ejecutivo prevé que el modelo se aplique en más zonas en función de los resultados obtenidos y la evolución de la presión militar rusa.

El ministro de Defensa de Ucrania, Mijailo Fedorov, confirmó que el proyecto piloto ya permitió derribar drones enemigos en la región de Kharkiv, una de las zonas más golpeadas por los ataques rusos

En paralelo a la defensa antiaérea, Ucrania impulsa la innovación tecnológica en el frente.

Unidades del 7º Cuerpo de Asalto Aerotransportado comenzaron a utilizar exoesqueletos en operaciones de combate y logística. Estos dispositivos mecánicos, que se ajustan a la cintura y las piernas, permiten reducir la fatiga y aumentar la capacidad de carga, facilitando el transporte de proyectiles y suministros bajo condiciones de combate.

El sargento jefe Kirilo Titáev indicó que los exoesqueletos ya muestran su utilidad en el manejo de artillería pesada, al disminuir el esfuerzo físico hasta en un 30%. Esto permite que un solo soldado transporte más munición en menos tiempo, incrementando la eficacia de la artillería ucraniana. Además, los dispositivos ofrecen soluciones para soldados con lesiones o de mayor edad, permitiendo que se mantengan activos en el servicio.

El uso de exoesqueletos también se evalúa en unidades de infantería, donde los desplazamientos a pie y el transporte de equipos pesados exigen un alto rendimiento físico. El objetivo es reducir lesiones y mejorar la operatividad de las tropas, en un contexto donde la edad promedio de los efectivos supera los 40 años.

Imagen de archivo de un dron interceptor FPV P1-Sun despega durante un turno de combate de una unidad de defensa aérea en la región de Kharkiv (REUTERS/Valentyn Ogirenko)

Las pruebas y adaptaciones continúan tanto en el ejército regular como en unidades voluntarias, con el fin de integrar los exoesqueletos a otros sistemas de combate. El desarrollo de soluciones tecnológicas, desde la defensa antiaérea privada hasta la asistencia robótica, muestra la apuesta de Ucrania por la innovación para enfrentar los desafíos de la guerra, marcada por la superioridad numérica y tecnológica rusa.

(Con información de Europa Press y EFE)