Trump dijo que la situación en Ormuz es “muy buena” y descartó volver a negociar con Irán: “No puede tener un arma nuclear”
Trump dijo que la situación en Ormuz es “muy buena” y descartó volver a negociar con Irán: “No puede tener un arma nuclear”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomó distancia este miércoles de una reanudación inmediata de las negociaciones con el régimen de Irán y afirmó: “Quizás en algún momento. Ahora la situación es muy buena”. Así dejó definida, desde la Casa Blanca, su postura frente al conflicto con Teherán, una vez vencido el plazo de 60 días que ambas partes se habían dado para alcanzar un acuerdo.

Además, sostuvo que el escenario actual resultó favorable a Washington y concentró su mensaje en dos ejes: la situación en el estrecho de Ormuz y la exigencia de que Irán renuncie de forma total a cualquier capacidad nuclear militar.

“Irán no puede tener un arma nuclear. ¿Sabes por qué? Porque la usarían. No vamos a dejar que la usen. Mira, es muy simple. Tienen que deshacerse completamente”, aseguró.

La expiración del plazo bilateral dejó sin una salida diplomática inmediata a una relación ya marcada por la guerra y por el deterioro del contacto político entre ambos países. La Casa Blanca no dio señales de una nueva ronda de conversaciones y dejó el conflicto en un punto de espera, con la presión puesta sobre los movimientos de Teherán y sobre la evolución de la seguridad marítima en la región.

Trump afirmó que Estados Unidos tiene el “control total” del estrecho de Ormuz y aseguró que “muchos barcos están cruzando”, pese a las tensiones registradas en las últimas semanas. También destacó que el flujo de petróleo por esa vía y utilizó ese dato para explicar la reacción del mercado energético. “Mucho petróleo está saliendo”, sostuvo, antes de señalar que esa continuidad evitó que el barril escalara hasta USD 300 o USD 350.

A esa lectura sumó el giro de parte de la demanda internacional hacia otras zonas productoras. “La gente está buscando alternativas a Ormuz. Ya sabes cuáles son: Texas, Alaska, Louisiana. La gente viene a Estados Unidos en busca de petróleo”, afirmó. De ese modo, vinculó la crisis en el Golfo con una mayor gravitación del suministro estadounidense en medio de las dificultades que afectaron a una de las rutas más sensibles para el comercio global de crudo.

El mandatario estadounidense afirmó que “muchos barcos” continúan atravesando la estratégica vía marítima y destacó que el petróleo sigue saliendo hacia los mercados internacionales (REUTERS/Joe Skipper)

El estrecho de Ormuz quedó en el centro del conflicto desde el comienzo de los combates a fines de febrero. Su peso estratégico convirtió cada incidente en un factor de impacto global, tanto por el volumen de petróleo que circula por esa vía como por la importancia militar del corredor. Trump incluso aludió a acciones iraníes sobre el tránsito en la zona.

Desde Teherán, el régimen iraní afirmó este miércoles que Estados Unidos buscó una “salida digna” de la región, en medio del estancamiento del conflicto y tras el vencimiento del plazo fijado para un acuerdo. La respuesta iraní apareció cuando ya no quedaron previstas nuevas negociaciones y cuando la guerra siguió condicionando cualquier posibilidad de contacto directo entre las partes.

La crisis regional sumó otros movimientos. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, mantuvo una conversación con el asesor de Seguridad Nacional de Emiratos Árabes Unidos, Tahnun bin Zayed al Nahyan, para revisar la situación en la región y remarcar la importancia de sostener la libre navegación en Ormuz. El intercambio incluyó también la coordinación entre ambos gobiernos frente a Irán y a sus aliados.

Poco después, Emiratos Árabes Unidos anunció la suspensión de todos sus intercambios comerciales y transacciones financieras con Irán, tras denunciar el lanzamiento de dos misiles balísticos desde territorio iraní contra su territorio. Según la versión emiratí, los proyectiles cayeron al mar y no alcanzaron sus objetivos, pero el episodio añadió un nuevo foco de tensión y amplió el alcance regional de la guerra.

Emiratos Árabes Unidos suspendió sus intercambios comerciales y transacciones financieras con Irán tras denunciar un ataque con misiles balísticos (Europa Press/Contacto/Sepahnews)

A ese cuadro se agregaron versiones sobre posibles represalias que Irán evaluó en caso de una escalada mayor con Estados Unidos. Entre las opciones consideradas figuraron ataques contra activos militares estadounidenses en el sudeste de Europa y acciones contra cables submarinos de fibra óptica en el estrecho de Ormuz. Con el plazo diplomático agotado y sin contactos en agenda, el conflicto quedó atravesado por la presión militar, la disputa por las rutas energéticas y la falta de una vía inmediata de negociación.

(Con información de Europa Press)