Donald Trump intensificó este lunes su estrategia de presión arancelaria al anunciar que elevará del 15 al 25 por ciento los impuestos de importación sobre productos surcoreanos, en represalia por la falta de ratificación legislativa del acuerdo comercial pactado entre ambos gobiernos. La medida, anunciada a través de su red social Truth Social, afecta especialmente a automóviles, madera, productos farmacéuticos y otros bienes sujetos a los llamados aranceles recíprocos, y coloca en desventaja competitiva a las exportaciones surcoreanas frente a sus rivales asiáticos y europeos.“El Legislativo de Corea del Sur no está cumpliendo con su acuerdo con Estados Unidos”, escribió Trump. “Por consiguiente, voy a aumentar los aranceles sobre automóviles, madera, farmacia y otros del 15 al 25 por ciento”. El mandatario republicano recordó que alcanzó un acuerdo con el presidente surcoreano Lee Jae Myung el 30 de julio de 2025, y que ambos líderes reafirmaron sus términos durante la visita de Trump a Corea del Sur el 29 de octubre. “¿Por qué no lo ha aprobado el Legislativo coreano?”, cuestionó.La decisión supone un giro radical respecto al marco comercial que Washington y Seúl habían construido tras meses de tensas negociaciones. El acuerdo alcanzado en julio establecía que Estados Unidos mantendría aranceles de hasta el 15 por ciento sobre productos surcoreanos, incluidos vehículos, autopartes y farmacéuticos, una reducción significativa respecto al 25 por ciento que Trump había amenazado con imponer. A cambio, Corea del Sur se comprometió a inversiones por valor de 350.000 millones de dólares en territorio estadounidense, de los cuales 200.000 millones serían en efectivo y 150.000 millones en construcción naval.El pacto también incluía la compra por parte de Korean Air de 103 aviones Boeing por 36.200 millones de dólares, el compromiso de Hyundai Motor Group de incrementar sus inversiones en Estados Unidos hasta 26.000 millones de dólares para 2028, y la adquisición anual de 3,3 millones de toneladas de gas natural licuado durante una década a partir de 2028. Durante su encuentro en la ciudad de Gyeongju, Trump calificó el acuerdo como “histórico” y Lee le otorgó la Gran Orden de Mugunghwa, la más alta condecoración surcoreana.Sin embargo, el marco comercial requería aprobación legislativa en ambos países. Mientras Estados Unidos actuó de manera unilateral mediante declaraciones de emergencia económica que permitieron a Trump imponer aranceles sin autorización del Congreso, Corea del Sur necesitaba que su Asamblea Nacional ratificara el acuerdo. Hasta el momento, el Parlamento surcoreano no ha llevado a cabo esa votación, lo que ha desencadenado la amenaza estadounidense.La parálisis legislativa resulta particularmente desconcertante dado que el Partido Democrático de Lee controla la Asamblea Nacional con mayoría absoluta desde las elecciones de abril de 2024. Lee asumió la presidencia el 4 de junio de 2025, tras una crisis política que culminó con la destitución de su predecesor conservador, Yoon Suk Yeol, quien en diciembre de 2024 declaró brevemente la ley marcial en un intento que fracasó estrepitosamente. La victoria de Lee en las elecciones anticipadas le otorgó un mandato claro y el respaldo parlamentario necesario para implementar su agenda, incluida la gestión de las relaciones comerciales con Washington.El sector automotriz surcoreano es el más vulnerable ante la amenaza arancelaria. En 2024, las exportaciones de automóviles desde Corea del Sur alcanzaron los 70.780 millones de dólares, de los cuales el 49,1 por ciento correspondió a envíos hacia Estados Unidos. Las autopartes representaron otros 8.220 millones de dólares en exportaciones al mercado estadounidense, el 36,5 por ciento del total de componentes automotrices que el país asiático vende al exterior. Empresas como Hyundai y Kia, que en 2024 exportaron más de 707.000 vehículos híbridos y eléctricos, verían severamente afectada su competitividad si los aranceles suben al 25 por ciento.El incremento arancelario además rompería la paridad competitiva que Corea del Sur había conseguido establecer con Japón y la Unión Europea, ambos sujetos a un gravamen del 15 por ciento tras alcanzar sus propios acuerdos con Washington. Analistas del Banco de Corea estimaron que el régimen arancelario de Trump podría reducir el crecimiento económico surcoreano en 0,45 puntos porcentuales en 2025 y 0,6 puntos en 2026, cifras que podrían agravarse si finalmente se aplica la tarifa del 25 por ciento.El caso surcoreano ilustra el patrón que Trump ha establecido en su segundo mandato: uso agresivo de amenazas arancelarias para forzar negociaciones que beneficien a Estados Unidos, seguido de cambios abruptos de posición cuando los socios comerciales no cumplen con los términos acordados. La semana pasada, el presidente estadounidense amenazó con imponer aranceles a ocho naciones europeas si Washington no obtenía control sobre Groenlandia, aunque posteriormente retiró el ultimátum tras reuniones en el Foro Económico Mundial de Davos.Desde Seúl, el gobierno de Lee Jae Myung no ha emitido una respuesta oficial a la amenaza de Trump. Fuentes parlamentarias citadas por medios surcoreanos sugieren que existen divisiones internas sobre los términos del pacto, particularmente respecto a las obligaciones de inversión y su impacto en el mercado cambiario local, aunque estas consideraciones parecen insuficientes para explicar meses de inacción legislativa.La falta de ratificación deja a Corea del Sur en una posición de extrema vulnerabilidad. Si Trump ejecuta su amenaza, los fabricantes surcoreanos no solo perderían competitividad frente a Japón y Europa, sino que también podrían ver erosionada su participación en el mercado estadounidense frente a productores locales. Para un país cuyas exportaciones representan aproximadamente la mitad de su producto interno bruto, las consecuencias podrían extenderse más allá del sector automotriz y afectar la recuperación económica que Lee prometió durante su campaña electoral. Navegación de entradasEl Museo del Prado bate récord de visitantes y toma una decisión inédita para proteger su legado: qué es el “Plan Host” Trump y la ciencia en EEUU: recortes, antivacunas y un impacto que ya deja muertes, según el Instituto Curie