(Desde Washington, Estados Unidos) Irán apuesta al conflicto perpetuo en Medio Oriente para promover su revolución islámica y tratar de eliminar la existencia del Estado de Israel. Hezbollah es un grupo terrorista que responde a Teherán, tiene su base de operaciones en Líbano y fue responsable de los ataques a la AMIA en Buenos Aires y a un vuelo comercial panameño en julio de 1994.Irán siempre se opuso a los Acuerdos de Oslo, que establecían la convivencia de Israel y Palestina, y articuló una ofensiva terrorista en América Latina para detonar ese pacto diplomático que buscaba la paz definitiva en Medio Oriente.El 13 de septiembre de 1993, en la Casa Blanca, se firmó el Acuerdo de Oslo. Fue el resultado de una compleja negociación entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) bajó los auspicios de Noruega.Diez meses después, en Argentina y Panamá, Irán coordinaba dos ataques terroristas que dejaron más de 100 muertos y exhibieron su capacidad operativa a nivel global.El 18 de julio de 1994, un coche bomba embistió a la AMIA, sede principal de la mutual judía en Buenos Aires.El 19 de julio de 1994, un terrorista chiíta se suicidó a bordo de una nave de la aerolínea panameña Alas Chiricanas, que partió del aeropuerto Enrique A.Jiménez en Colón.El nexo operativo que coordinó los dos ataques terroristas y actuaba bajó las órdenes directas de Irán se llama Salman Raouf Salman, “El Reda”. Actuaba en la Triple Frontera -Argentina, Brasil y Paraguay-, se movía también a Buenos Aires y Foz de Iguazú, y al momento de los dos atentados tenía conexiones internacionales con Líbano, Italia y Panamá.Salman se casó en 1989 con Silvia Sain, hermana de Karina Sain, secretaria privada de Mohsen Rabbani, “agregado cultural” de la embajada de Irán en Argentina, y pieza clave del ataque terrorista.El juez federal argentino Daniel Rafecas procesó esta semana a ocho iraníes y libaneses que serán juzgados en ausencia por el atentado a la AMIA.En su resolución de 648 fojas, Rafecas reconstruyó con precisión la secuencia cronológica del ataque terrorista perpetrado el 18 de julio de 1994, que causó 85 muertes y más de 150 heridos.La resolución judicial, en base a la profunda investigación que realizó el fiscal federal Sebastián Basso, determinó que el atentado fue el resultado de una compleja operación internacional coordinada entre Irán y Hezbollah.El procesamiento contra los terroristas de la AMIA tiene una minuciosa cronología (fojas 17 a 39) sobre los movimientos que ejecutó Salman para coordinar los ataques en Argentina y Panamá.Esa cronología, textual, describe lo siguiente:“Aquel 8 de julio (de 1994), desde Corrientes 707, Salman llamó al coordinador regional en Foz de Iguazú. Luego llamó nuevamente, como lo había hecho 48 hs. antes, al Hotel “Carlton”, en Colón, Panamá. Después comenzó una seguidilla de discados a abonados del Líbano.También son muy relevantes los tres llamados en esta fase crítica a un teléfono en la ciudad de Colón, Panamá, los días 6, 8 y 11 de julio.¿Qué puede vincular Buenos Aires con aquel remoto puerto panameño sobre el Pacífico? La respuesta a este interrogante es impactante, y difícil de subestimar en este y en aquel proceso: en aquella ciudad se estaba gestando en paralelo, un segundo atentado de Hezbollah, que se va a concretar al día siguiente del de la AMIA. En efecto, el 19 de julio, a las 16:45 hs., desde el aeropuerto de la ciudad de Colón, partiría el vuelo comercial 901 de la aerolínea doméstica “Alas Chiricanas”, con destino a Panamá City, en la que un terrorista suicida, de origen libanés, logró acceder como pasajero, e hizo estallar la aeronave en pleno vuelo, a las 17:20, con lo que murieron sus 3 tripulantes y los otros 17 pasajeros, con la particularidad de que 12 de ellos pertenecían a la comunidad judía local“.Esos tres llamados a esa localidad obedecían entonces a mantener una coordinación entre ambas fases preparatorias, con vistas a que su ejecución sea próxima la una de la otra, como efectivamente sucedió“.La Fiscalía Superior de Descarga de Panamá está a cargo de investigar el atentado contra el vuelo de la compañía Alas. Ya tiene probado que el terrorista suicida se llamaba Ali Hawa Jamal.Hace cinco meses, la fiscalía panameña logró la extradición de Ali Zaki Hage Jalil, acusado de facilitar la operación terrorista que voló el avión.A menos de una semana de los hechos, Hezbollah se atribuyó los ataques terroristas en la Argentina y Panamá. En esa fecha, Hassan Nasrallah era el jefe de Hezbollah, mientras que en Irán regía el líder chiíta Alí Khamenei.El 23 de julio de 1994, la organización Ansar Allah —denominación oficial de Hezbollah — difundió un comunicado distribuido en Beirut.“La organización Ansar Allah anuncia la destrucción del centro sionista en Buenos Aires y la voladura del avión en Panamá por intermedio de dos de sus mártires. Lo que ha sucedido en la Argentina y Panamá no se paralizará, sino que continuará donde quiera se encuentre el sionismo e Israel, hasta su erradicación total”, sostenía el comunicado de la organización terrorista.En este contexto histórico, Donald Trump puso en marcha el Escudo de las Américas, una iniciativa regional que apunta a terminar con las bandas criminales que operan con respaldo de China e Irán.El presidente de Estados Unidos conoce la lógica de poder de Irán y su apuesta constante a quebrar todos los acuerdos de paz en Medio Oriente.Teherán sabía que Arabia Saudita se aprestaba a firmar los Acuerdos de Abraham con Israel y ordenó el ataque terrorista del 7 de octubre de 2023 para que esa instancia histórica para Medio Oriente no sucediera.Ahora todo retrocedió y Trump se encuentra en la difícil tarea de acordar la paz en la región, abrir el estrecho de Ormuz y frenar los ataques recurrentes de los rebeldes hutíes a Arabia Saudita. El Escudo de las Américas es el dispositivo que montó Trump para eliminar la influencia de Irán y evitar que organice atentados en la región para satisfacer sus necesidades geopolíticas en Medio Oriente.“Estoy fascinado de estar aquí en la segunda reunión del Escudo de las Américas. El Escudo de las Américas es algo muy importante. Tal vez no lo sepan, pero es algo muy importante. Es muy importante, y esta es la alianza más grande y poderosa para la seguridad económica y nacional que jamás se haya convocado en el Hemisferio Occidental”, afirmó Trump.Y remató:“Ha habido un gran cambio en sus países, un gran cambio hacia la derecha. Eso es algo bueno. Pero los líderes de antes permitieron durante mucho tiempo que muchas partes del Hemisferio Occidental se desestabilizaran gravemente por la violencia de los cárteles, la migración descontrolada y la injerencia extranjera. Y ustedes lo saben mejor que nadie, muchos de ustedes fueron elegidos por esa tercera razón. Estábamos aquí para detenerlo”.Irán tenía infraestructura, respaldo político y células dormidas en Chile, Bolivia, Honduras, Colombia, Perú y Venezuela, mientras que su poder de fuego se mantiene intacto en Cuba y Nicaragua. Estados Unidos se apoyará en sus aliados del Escudo de las Américas para desmantelar la influencia de Teherán y trabar posibles ataques selectivos destinados a golpear futuros acuerdos de paz.Trump sabe qué sucedió en Argentina, Panamá y Medio Oriente cuando dos ataques terroristas asesinaron a más de 100 personas e hirieron de muerte a los acuerdos de Abraham.El presidente de Estados Unidos no quiere, bajo ninguna circunstancia, que se repitan. Navegación de entradasLas siete demandas de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz que Trump rechaza Mano dura en América Latina