Todas las fotos. El funeral íntimo de Tatiana Schlossberg, la nieta de John y Jackie Kennedy, que hizo llorar a Nueva York
Todas las fotos. El funeral íntimo de Tatiana Schlossberg, la nieta de John y Jackie Kennedy, que hizo llorar a Nueva York

Con un funeral privado que tuvo lugar el lunes 5 de enero en la iglesia San Ignacio de Loyola, en Nueva York, Caroline Kennedy (68) despidió a su hija Tatiana Schlossberg, quien murió el 30 de diciembre de 2025 a los 35 como consecuencia de un cáncer (una leucemia mieloide aguda). La hija del ex presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy y única sobreviviente de esa rama de esta icónica dinastía asistió al servicio religioso acompañada por su marido, el diseñador Edwin Schlossberg (80), y por sus otros dos hijos, Rose (37) y Jack Schlossberg Kennedy (32). Junto con Caroline también estaba su yerno, George Moran, el médico con el cual Tatiana tuvo a sus dos hijos, Edwin y Josephine.

El presentador David Letterman y su mujer, Regina Lasko
Caroline Kennedy, hija de JFK, el lunes 5, saliendo de su casa para asistir al funeral de
Tatiana

A la despedida de Tatiana –una reconocida periodista especializada en medioambiente que escribía para la revista The New Yorker y que era autora de varios ensayos y libros sobre cambio climático– no solo asistieron figuras de la política y miembros de la Biblioteca y Museo Presidencial John F. Kennedy, sino también celebridades, desde el presentador David Letterman hasta la diseñadora Carolina Herrera, quien no solo creó el vestido de casamiento de Caroline, en 1986, sino también el que su hija Tatiana llevó cuando se casó con George Moran, en 2017.

La iglesia católica es la misma en donde se realizó el servicio religioso de Jackie Kennedy, en 1994

LA BATALLA DE TATIANA

“Tatiana era luz, humor y alegría. Era inteligente (…) y atrevida. Era divertida, graciosa, amorosa, cariñosa; una hija perfecta, hermana, madre, prima, sobrina, amiga…”. Eso se lee en la cuenta de Instagram de Maria Shriver, prima de Tatiana y también periodista como ella. Al igual que todos, la sobrina de John F. Kennedy y ex esposa del actor Arnold Schwarzenegger aún sigue consternada por la muerte de Tatiana, con quien tuvo un vínculo muy especial a lo largo de las décadas: “No puedo encontrar sentido a esto. No puedo entenderlo en absoluto”, dice el posteo de Shriver, en donde da algunas pinceladas que permiten conocer cómo era Tatiana.

Keery Kennedy, hija de Robert F. Kennedy, es activista de derechos humanos, escritora y presidenta de Robert F. Kennedy Human Rights

Nacida en 1990, era la hija del medio de la abogada y diplomática Caroline Kennedy (es presidenta honoraria de la Fundación de la Biblioteca John F. Kennedy, es autora de varios libros y, además, fue embajadora de los Estados Unidos en Japón y Australia) y del diseñador y artista Edwin Schlossberg (un pionero en las instalaciones interactivas para museos). Sus otros hermanos son Rose (37) y John (32), a quien llaman “Jack”. En la Universidad de Yale, cuando estudiaba Historia, Tatiana conoció a quien sería su marido, George Moran, que por ese entonces estudiaba Medicina (actualmente, es un conocido urólogo y, además, profesor en la Universidad de Columbia). Se casaron el 9 de septiembre de 2017, en Martha’s Vineyard, en la finca Red Gate Farm, que Jackie, la abuela de Tatiana, había comprado para pasar sus veranos junto al mar. Por entonces, Tatiana tenía 27 años y trabajaba como periodista. En 2022, cinco años después de la boda –muy low profile–, nació Edwin, el primer hijo de la pareja.

Jack Schlossberg, hermano menor de Tatiana, y su padre, Edwin Schlossberg, quien lleva casi 40 años de matrimonio con Caroline Kennedy

En mayo de 2024, a poco del nacimiento de Josephine, la segunda hija, a Tatiana le diagnosticaron leucemia. En Una batalla con mi sangre, un texto que escribió en noviembre de 2025 y que fue publicado en The New Yorker, la nieta de JFK contó: “Un recuento normal de glóbulos blancos es de cuatro a once mil células por microlitro. El mío era de ciento treinta y un mil células por microlitro”. Y contó: “No podía creer que estuvieran hablando de mí (…). No estaba enferma. No me sentía mal. De hecho, era una de las personas más sanas que conocía”. Recibió quimioterapia, dos trasplantes de médula y se sometió a varios ensayos clínicos, uno de ellos con células CAR-T, un tipo de inmunoterapia contra ciertos tipos de cáncer de sangre. La enfermedad era más grave de lo que todos se imaginaban: Tatiana tenía una rara mutación, llamada Inversión 3, asociada a un tipo agresivo de leucemia. Luego del último ensayo, los médicos le anunciaron que le quedaba poco tiempo de vida.

Caroline y su hija Tatiana, durante la gala anual del American Ballet Theatre, en el Metropolitan Opera House, en mayo de 2010

UNA NUEVA TRAGEDIA

En Una batalla con mi sangre, ese texto conmovedor que escribió hace menos de dos meses, Tatiana habló de sus hijos, Eddie y Josie, que hoy tienen 3 años y 1 año, respectivamente: “Mi hijo sabe que soy escritora y que escribo sobre nuestro planeta. Desde que estoy enferma, se lo recuerdo para que sepa que yo no era solo una enferma”. Con respecto a Josie, la menor, se lamentó haber estado “ausente durante casi la mitad de su primer año de vida”. “No sé realmente quién cree que soy, y si sentirá o recordará, cuando me haya ido (…)”, dijo. Además, habló sobre su marido: “George hizo todo lo que pudo por mí. Habló con todos los médicos (…); dormía en el suelo del hospital”. Y también se refirió al apoyo que recibió de sus padres y de sus hermanos, Rose y Jack: “Han criado a mis hijos y han estado en mis diversas habitaciones del hospital casi a diario durante el último año y medio. Me han sostenido la mano con firmeza mientras he sufrido, intentando disimular su dolor y tristeza para protegerme”.

Una postal de octubre de 1992: Jackie con sus nietas Rose y Tatiana (de 4 y 2 años, respectivamente), durante uno de sus tradicionales paseos en el Central Park, de Nueva York. La viuda de JFK murió dos años después, en 1994
Un recuerdo de su casamiento, en Martha's Vineyard, en 2017
Caroline Kennedy junto con su marido, Edwin Schlossberg, y sus hijos Tatiana y Jack Schlossberg, durante la entrega del Premio Perfil de Coraje John F. Kennedy en la Biblioteca y Museo Presidencial John F. Kennedy, en Boston, en octubre de 2023. En este momento, la hija de JFK era embajadora de los Estados Unidos en Australia

Devastadora, la temprana muerte de Tatiana se suma a la larga lista de tragedias de los Kennedy, una de las dinastías más icónicas de los Estados Unidos. Si bien el magnicidio de su abuelo, John F. Kennedy, en 1963, ha sido uno de los hitos más impactantes, en la llamada “maldición de los Kennedy” también figuran, por ejemplo, muertes por sobredosis, otros asesinatos políticos, suicidios y el accidente aéreo en 1999 del tío de Tatiana, el hermano de Caroline, John F. Kennedy Jr, y de su mujer Carolyn Bessette frente a la costa de Martha’s Vineyard. Sobre esas tragedias familiares que golpearon tan fuerte a su madre, Tatiana dijo en Una batalla con mi sangre: “Toda mi vida he intentado ser buena: buena estudiante, buena hermana y buena hija, y proteger a mi madre y nunca hacerla enojar ni molestar. Ahora, he añadido una nueva tragedia a su vida, a la vida de nuestra familia, y no puedo hacer nada para detenerla”.

La tapa de revista ¡Hola! de esta semana