Su madre, Adriana Calvo de Laborde, fue secuestrada embarazada durante la última dictadura y dio a luz en un patrullero cuando la trasladaban al centro de detención conocido como “Pozo de Banfield”. Medio siglo después del Golpe de Estado, Teresa reflexiona sobre la importancia de los sobrevivientes que se animaron a declarar, la memoria y el presente argentino. Leer más Navegación de entradasDesaparecido, la palabra que la dictadura argentina cambió para siempre Santa Catalina de Suecia: la guardiana de la pureza y el legado de las Brigidinas