El ministro de Defensa de Taiwán, Koo Li-hsiung, advirtió que la reiteración de ejercicios militares chinos cerca de la isla puede anestesiar a la población, aunque subrayó que la amenaza de Beijing es “urgente” y “existe de verdad”.En declaraciones divulgadas por la agencia CNA, Koo señaló que China realiza con frecuencia “patrullas de aplicación de la ley” en aguas próximas a las islas periféricas de Taiwán y en los alrededores de la línea media del Estrecho, con el objetivo de “crear la falsa apariencia” de que la zona forma parte de sus aguas internas.El ministro advirtió también sobre amenazas en el ámbito de la ciberseguridad, como “ciberataques e intrusiones” de hackers, y denunció el uso combinado de instrumentos políticos, económicos, militares y psicológicos por parte de China para ejecutar una “guerra cognitiva” contra Taiwán.“Cuando estas acciones se repiten de forma constante, nos preocupa que puedan adormecer las defensas psicológicas de la población; en realidad, esta amenaza enemiga es urgente y existe de verdad”, sostuvo Koo.Según las estadísticas facilitadas por el ministro, en 2025 las aeronaves principales y de apoyo del Ejército chino cruzaron la línea media del estrecho de Taiwán e ingresaron en la Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) taiwanesa en 3.764 ocasiones, frente a 3.066 el año anterior (un aumento del 2%).Los buques de guerra chinos también incrementaron su presencia, entrando en esa zona hasta 2.640 veces el año pasado, comparado con 2.475 en 2024 (un aumento del 7%).A su vez, tras mencionar el panorama global que afronta Taipéi, Koo afirmó que la capacidad productiva asociada a las compras de armamento a Estados Unidos se ha recuperado gradualmente. Destacó que Washington revisó su legislación para otorgar a Taipéi el mismo trato que a los miembros de la OTAN Plus, lo que permitirá “acelerar los trámites administrativos y acortar los plazos de notificación al Congreso”.El funcionario taiwanés adelantó que, si el presupuesto general de su gobierno se aprueba sin obstáculos, los tanques de combate M1A2T podrían entregarse en su totalidad este año. Además, sistemas como los HIMARS, misiles Harpoon, drones Altius 600 y MQ-9B, así como las municiones merodeadoras Switchblade 300, podrán recibirse por lotes a lo largo del ejercicio actual.Estas declaraciones se difundieron poco después de la conversación telefónica entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de China, Xi Jinping, en la que el mandatario chino advirtió a Washington sobre la necesidad de manejar con “máxima prudencia” la venta de armas a la isla.A finales del año pasado, Taipéi anunció un presupuesto especial de Defensa de 1,25 billones de dólares taiwaneses (unos USD 39.426 millones) para el periodo 2026-2033, destinado principalmente a la adquisición de material bélico estadounidense. Sin embargo, el presupuesto permanece bloqueado en el Parlamento local por la estrecha mayoría de los partidos de oposición, el Kuomintang (KMT) y el Partido Popular de Taiwán (PPT).Cabe mencionar que el jueves el presidente de Taiwán, Lai Ching-te, remarcó que las relaciones entre su país y Estados Unidos son “sólidas como una roca”. Em ese sentido, subrayó que la cooperación bilateral continúa “desarrollándose sin cambios” tras el llamado de Trump y Xi. En declaraciones recogidas por la agencia CNA, Lai destacó que Taipéi y Washington mantienen “muy buenos canales de comunicación” y subrayó que Estados Unidos no ha modificado su política de aliarse con países amigos para “salvaguardar la paz y la estabilidad en el Indopacífico”.Taiwán se gobierna de forma autónoma desde 1949 bajo el nombre de República de China. La isla cuenta con sus propias Fuerzas Armadas, así como un sistema político, económico y social distinto al de la República Popular China, y es reconocida como una de las democracias más avanzadas de Asia.(Con información de EFE) Navegación de entradasQué ver en Netflix: la miniserie de 3 episodios que escaló al top 5 de las más elegidas Finlandia enviará un nuevo paquete de ayuda militar a Ucrania valorado en 43 millones de euros