Práctica, confiable, disponible y gentil, sin que lo notemos la IA progresivamente “va borrando la frontera entre lo que ella misma hace y lo que el sujeto percibe como propio”. Así lo que parece una colaboración puntual, se reitera hasta que las capacidades humanas van cediendo espacio a las construcciones algorítmicas. Leer más Navegación de entradasInteligencia artificial: la Unión Europea alertó por una posible burbuja de un billón de euros El lastre geopolítico de la gobernanza de la IA