Se declara culpable el líder de la red “764”, el grupo extremista que explotaba a menores en apps cifradas
Se declara culpable el líder de la red “764”, el grupo extremista que explotaba a menores en apps cifradas

Prasan Nepal, de 21 años y residente de High Point, Carolina del Norte, se declaró culpable de conspiración para explotar sexualmente a menores, según confirmó el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Nepal, conocido en línea como “Trippy”, ocupó un rol de liderazgo en “764”, una red extremista violenta de alcance global que operó durante casi cuatro años en plataformas cifradas y tuvo como blanco a niños y adolescentes vulnerables en múltiples países.

El caso, investigado por la oficina del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en Washington, reveló la estructura organizada y jerárquica de una red que usó material de abuso sexual infantil como moneda de intercambio interno y como herramienta de control sobre sus víctimas.

Una publicación en la red social X atribuida al director del FBI, Kash Patel, informa sobre la declaración de culpabilidad de un líder de la red 764. (@FBIDirectorKash)

Nepal enfrenta una pena mínima de 15 años y máxima de 30 años de prisión. La audiencia de sentencia está prevista para el 5 de marzo de 2027, según el Departamento de Justicia.

“764”: qué es la red extremista que explotó a menores en plataformas cifradas

El Departamento de Justicia describe a “764” como una red nihilista de extremismo violento cuya ideología promueve el caos social y la desestabilización. No se trata de una organización con fines económicos convencionales: su objetivo era reclutar a personas vulnerables —en particular menores de edad— y obligarlas a producir material explícito que luego circulaba dentro del grupo como símbolo de estatus.

 La red explotó a al menos ocho víctimas, algunas de tan solo 13 años, usando técnicas de grooming y material comprometedor como herramienta de extorsión. (REUTERS/Marco Bello)

Los miembros de “764” archivaban ese material en “bóvedas” digitales cifradas y lo compilaban en documentos llamados “Lorebooks”, que funcionaban como moneda dentro de la red: se intercambiaban, se coleccionaban y se usaban para reclutar nuevos integrantes o mantener el rango dentro de la jerarquía. Quienes cumplían con las exigencias del grupo ascendían; quienes se negaban, quedaban excluidos.

Dentro de “764”, Nepal y su coconspirador Leonidas Varagiannis, conocido como “War”, dirigían el subgrupo “764 Inferno”, la cúpula interna de la organización. Ambos controlaban la membresía, monitoreaban la actividad de los integrantes e impartían instrucciones para expandir el alcance de la red, según documentos judiciales.

Cómo Nepal reclutó y controló a al menos ocho víctimas menores de edad

Nepal se unió a “764” a principios de 2021 y, tras la detención de uno de los fundadores del grupo en agosto de ese año, consolidó su posición como líder principal. Desde ese rol, y hasta abril de 2025, coordinó la captación de menores a través de aplicaciones cifradas. En esa trayectoria acumuló varios alias: “Leather Jacket”, “Rebirth”, “Indras Jester” y “KingKrampus”, aunque dentro de “764 Inferno” era conocido principalmente como “Trippy”.

Los documentos judiciales indican que la red explotó a al menos ocho víctimas menores de edad, algunas de tan solo 13 años. Nepal y sus cómplices instruyeron a los integrantes en técnicas de manipulación —conocidas como grooming— y establecieron exigencias de producción de contenido para los nuevos reclutas. A quienes no cumplían, los amenazaban o coaccionaban.

Las víctimas eran presionadas para llevar a cabo actos que iban desde automutilación hasta conductas sexuales en línea y en persona, según el comunicado del Departamento de Justicia. La red también registraba y archivaba ese material para utilizarlo como herramienta de extorsión posterior.

El FBI y socios internacionales desmantelan la cúpula de “764”

La investigación estuvo a cargo de la Oficina de Campo del FBI en Washington, con apoyo de las oficinas de Nueva York y Charlotte, además de socios internacionales. Nepal fue detenido en 2025 y procesado junto a Varagiannis en el marco de una pesquisa internacional de gran escala.

El caso forma parte de Project Safe Childhood, iniciativa del Departamento de Justicia puesta en marcha en 2006 para combatir la explotación sexual infantil en internet. El programa coordina recursos federales, estatales y locales para identificar, detener y procesar a quienes abusan de menores a través de la red, y también para localizar y asistir a las víctimas.

La investigación estuvo a cargo de la Oficina de Campo del FBI en Washington, con apoyo de socios internacionales. El caso reveló un aumento de casi el 500% en arrestos vinculados a la red. (REUTERS/Mike Blake/File Photo)

El director del FBI, Kash Patel, señaló que la agencia registró un aumento de casi el 500% en arrestos vinculados a “764” durante el último año, en conjunto con socios estatales y locales, y que el desmantelamiento de esa red había sido “una prioridad” para la institución. Por su parte, el Fiscal Asistente para Seguridad Nacional, John A. Eisenberg, afirmó que Nepal “dirigió crímenes indecibles y luego trató el sufrimiento de las víctimas como moneda de cambio”, según el comunicado oficial del Departamento de Justicia.

Varagiannis permanece detenido en la prisión de Grevena, en el norte de Grecia, y aguarda un juicio previsto para los próximos seis meses por cargos relacionados con pornografía infantil y participación en una organización criminal.

Señales de alerta y recomendaciones del FBI para proteger a niños y adolescentes en línea

El FBI advierte que redes como “764” operan preferentemente en plataformas con mensajería cifrada y foros de acceso restringido, donde la supervisión adulta es mínima. Los menores son captados con técnicas de manipulación gradual: primero se establece un vínculo de confianza y luego se los presiona para producir material comprometedor que se utiliza para extorsionarlos.

El FBI advierte que redes como

Entre las señales de alerta que el FBI recomienda observar en niños y adolescentes se encuentran: cambios abruptos de comportamiento, uso excesivo y secreto de dispositivos digitales, aparición de contactos desconocidos, y reacciones de angustia o evasión cuando se les pregunta sobre sus actividades en línea.

La agencia recomienda a padres y cuidadores mantener canales de comunicación abiertos con los menores, establecer acuerdos claros sobre el uso de dispositivos y plataformas, y conocer las aplicaciones que utilizan sus hijos. También sugiere activar los controles parentales disponibles en dispositivos y servicios, y revisar periódicamente con quiénes interactúan los menores en línea.

Ante la sospecha de que un menor haya sido víctima de explotación o esté en contacto con personas que buscan manipularlo, el FBI insta a realizar la denuncia de inmediato a través del Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados (NCMEC, por sus siglas en inglés) en el sitio CyberTipline.org, o comunicarse directamente con la oficina local del FBI.

Más información sobre cómo proteger a los menores está disponible en la guía del FBI para padres y cuidadores.