El secretario de Estado Marco Rubio se enfrentará el martes a una avalancha de preguntas sobre los esfuerzos diplomáticos de la administración Trump en todo el mundo, cuando comparezca en audiencias consecutivas en el Capitolio por primera vez desde que comenzó la guerra con Irán.El ex senador republicano responderá preguntas de los integrantes de los comités de la Cámara de Representantes y del Senado para presentar la solicitud de presupuesto anual del Departamento de Estado. Pero es probable que la atención se desvíe rápidamente hacia el ya inestable alto el fuego entre Washington y Teherán, que ha sido puesto a prueba en los últimos días por ataques mutuos.Los miembros del gabinete, incluido Rubio, han defendido la decisión del presidente Donald Trump de iniciar el conflicto a pesar de las promesas hechas a lo largo de los años de no involucrarse en “guerras eternas” en el Medio Oriente. Esa labor se ha visto dificultada por los objetivos cambiantes de Trump para el conflicto.Aunque Rubio testifica ante el Congreso por primera vez desde que comenzó la guerra con Irán el 28 de febrero, participó en una sesión informativa clasificada para legisladores días después de los primeros ataques de Estados Unidos e Israel. Se enfrentó a la ira de los demócratas por la falta de aprobación del Congreso, pero contó con un fuerte apoyo de la mayoría de los republicanos para tomar medidas contra uno de los adversarios más antiguos de Estados Unidos.Sin embargo, en los dos meses transcurridos desde que comenzó la guerra, una facción pequeña pero creciente de republicanos se ha sumado a los demócratas para cuestionar el costo astronómico y las consecuencias económicas generales del conflicto, a medida que se acercan las elecciones de mitad de mandato en otoño. La guerra ha reducido el tráfico de petroleros en el estrecho de Ormuz, una vía marítima crítica por la que pasa el 20 % del petróleo y el gas natural comercializados en el mundo en tiempos de paz, lo que ha disparado los precios del combustible.El mes pasado, el Senado impulsó por primera vez una legislación que habría obligado a Trump a retirarse del conflicto después de que el senador republicano Bill Cassidy, de Luisiana —recién salido de una derrota en las elecciones primarias en las que Trump respaldó a su oponente— se uniera a los demócratas para impulsarla.La Cámara de Representantes también había programado una votación sobre una resolución de poderes de guerra, pero la dirección del Partido Republicano impidió que llegara al pleno después de que quedara claro que el partido mayoritario no tendría los votos necesarios para rechazarla.Estas acciones muestran que el Partido Republicano está luchando por mantener el respaldo político a la gestión de la guerra por parte de Trump, ya que los republicanos de base están cada vez más dispuestos a desafiar al presidente en relación con el conflicto.Tras sus comparecencias el martes ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado —prevista para las 10 a.m. hora del Este— y el subcomité de Asignaciones de la Cámara de Representantes responsable del Departamento de Estado —a las 2 p.m.—, Rubio regresará al Capitolio el miércoles para testificar ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes y el subcomité equivalente de Asignaciones del Senado.Es probable que Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, también sea interrogado sobre la creciente presión de la administración Trump hacia Cuba, ya que Trump ha insinuado que el pequeño país insular podría ser el próximo objetivo de Estados Unidos una vez que concluyan las operaciones en Irán.A pesar de una serie de reuniones entre funcionarios estadounidenses y cubanos, Trump y Rubio han renovado las amenazas contra el gobierno de la isla, las cuales cobran mayor peso después de que la administración anunciara cargos penales contra el expresidente Raúl Castro. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, condenó la acusación como un truco político que solo buscaba “justificar la locura de una agresión militar contra Cuba“.A lo largo de su carrera en el Congreso y ahora como máximo representante diplomático de Estados Unidos, Rubio ha sostenido que Cuba es una amenaza para la seguridad nacional debido a sus vínculos con adversarios de Estados Unidos y que Trump tiene la intención de abordarla.Copyright 2026 The Associated Press. Navegación de entradasSe conoció la carta escrita por Agostina Vega antes de su muerte: un sueño destruido por el asesinato de Claudio Barrelier La justicia frena las expulsiones de militares trans, pero deja vigente el bloqueo del Pentágono a nuevos alistamientos